Estas páginas son un fragmento de la vasta obra Episodios nacionales mexicanos, cuya edición completa y facsimilar honra el catálogo del FCE. Se recogen aquí los pasajes que dan cuenta del regreso a Europa, desconsolada y abatida, de la emperatriz Carlota y los tristes síntomas que le harían perder la razón al recluirse en el Vaticano. Carlota Amalia llegó a vivir hasta bien entrado el siglo XX, aunque los enredos de su mente seguían rondando la pesada melancolía y la dolorosa nostalgia por Maximiliano de Habsburgo y su trágico final, marcado para siempre en la historia de México.
Este libro fue producto de una atinada selección. En ésta se buscó mostrar la locura compartida por Carlota de Bélgica y por su marido Maximiliano de Hasburgo, la primera, debilitada por las presiones de ver caído el proyecto de imperio en el cual pretendía regir, temió morir envenenada por séquito, ya olvidada por los grandes de Europa, el segundo, si bien aparentaba tener mejor seso, en realidad cayó en un pozo mayor producto de las maquinaciones de los conservadores pero sobre todo por parte de un sentido del deber y de la ingenuidad del monarca. Si bien uno recuerda la locura de Carlota, que al parecer no fue ni tan profunda ni tan extendida como se creía, no puede dejar de celebrar que por medio de esta escogencia, se mostrara que su marido no estaba más cerca de la realidad que su joven esposa. Esta comparación precisa hizo que este opúsculo fuera entretenido, sin embargo el uso de términos algo desusados puede abrumar al lector primerizo. Me gustó que todo se viera a través de la lente de la señora Ubiarco.
Excelente narrativa conocer a una importante figura politica de Mexico, como fue el emperador Maximiliano de Habsburgo tan olvidado por la historia convencional Especificamente trata los ultimos días , verlo como la persona que es y no como el antagonista que la mayoria no se cansan de teñirlos
Lo más rescatable del libro, son los indicios y primeros brotes de locura de la emperatríz Carlota. Después de despedirse de Maximiliano, en su retorno a Europa, encontramos ciertos delirios y discusiones sin sentido de la atormentada ex-monarca. Y no es para menos, encontrar un pueblo tan contradictorio y en eterna lucha de poder, siendo arrastrados por una invitación que no reflejaba el sentir de todo el pueblo mexicano, sufrieron la indiferencia de algunos y descubrieron que al final estaba solos y abandonados a su suerte: ni los franceses, ni los mexicanos conservadores decidieron apoyarlo. Otro dato que es relevante, es la intención de Maximiliano de abdicar al trono, y que los mismos intereses personales de unos cuantos conservadores lo retuvieron en México, solo para encontrar su ineludible destino en el Cerro de las Campanas (bueno, eso dice los libros de texto). La narración es muy simple, y en ocasiones trivial. Narrado por una cortesana mexicana muy cercana a los emperadores. Un librito fácil de leer.
Al principio pensé que exageraban al calificar este libro con promedios tan bajos, pero una vez leído, no puedo más que estar de acuerdo con la mayoría. No empieza tan mal: lo narra una mujer mexicana, según eso cercana a Carlota de Habsburgo, pero uno poco empieza a percatarse de que lo hace como si estuviera contando un chisme, con lo que se acerca demasiado a la farsa. Eso en sí mismo no sería un defecto, pero entonces uno recuerda que la novela quiere ser histórica «en serio», y en seguida comienza a desmoronarse. Por otra parte, a mitad del libro el autor se olvida de Carlota y su locura y se centra en las indecisiones y sueños vanos de Maximiliano, con lo que da la impresión de que la novela se ha ido al garete... eso sin hablar del chatísimo y anticlimático final. Estoy seguro de que hay mejores textos acerca del tema, aunque tal vez influya el hecho de que se supone que es apenas un episodio de textos más grandes de Victoriano Salado Álvarez. Habría que corroborarlo.
Libro muy corto, donde en realidad no sabemos lo que llegó a pasar con Carlota , si los momentos de lucidez que presentaba entre sus locuras eran solamente aleatorios y pasajeros o es que aún podía recuperar la razón.
Y la historia deja esa sensación de que aún no acaba, de que tal vez fue cortada por un editor o que continuará en una secuela. Fue corta pero entretenida, y algunas de las palabras utilizadas es una verdadera lástima que ya no se ocupen en el lenguaje común.