Un investigador que resuelve casos a partir de rastros en los insectos, una mujer acechada por un detective para desentrañar un misterio relacionado con la sangre, un hombre que sueña con cataclismos aéreos, centros siquiátricos que esconden historias escalofriantes, un asesinato colectivo que involucra a varios matrimonios, un espantapájaros que guarda los secretos de un grupo de niños, una pitonisa que sólo vaticina atrocidades, así como una guerra a muerte desatada en un pueblo durante la noche de brujas. Éstas son algunas de las criaturas y las historias que cobran vida en Los niños de paja. Ocho relatos y una siniestra nouvelle que reúnen atmósferas enrarecidas, dignas de David Lynch, e ideas y situaciones tan oscuras que rinden tributo al mejor Stephen King . Bernardo Esquinca elabora una obra de cualidades literarias tan notables que en opinión de Rodrigo Fresán posee una imaginación “mucho más ardiente que la de J. G. Ballard”.
Afilados como un bisturí, los relatos de Bernardo Esquinca se desmarcan de la nueva generación de narradores mexicanos por su contundencia. Sus historias consiguen estremecer a tal grado, que el lector lo pensará dos veces antes de apagar la luz.
Bernardo Esquinca (Guadalajara, 1972) es un escritor mexicano cuya obra mezcla los géneros policiaco, fantástico y de terror. Su trabajo está fuertemente influido por la cultura pop, especialmente el cine, las series de televisión, la novela gráfica, la nota roja y la pornografía.
Ha escrito novelas, cuento y ensayo. Su primera obra publicada fue Carretera perdida. Un paseo por las últimas fronteras de la civilización (Nitro-Press, 2001), un libro de ensayos que en palabras de Sergio González Rodríguez es “un corte exacto de las obsesiones de su generación”. Bajo el sello del Fondo de Cultura Económica, publicó la novela Belleza Roja, elegida por el diario Reforma como la Mejor Primera Novela de 2005. En opinión de Rodrigo Fresán, “es una perversa historia de amor, un policial donde el detective es quien menos sabe o se atreve a saber”.
Su libro de cuentos Los niños de paja (Almadía, 2008) fue elegido por la SEP para ingresar al programa Libros del Rincón en 2009. Con motivo de la aparición de este volumen, Bernardo Fernández Bef, “Esquinca es un raro entre los escritores de los setenta. Sus historias se adentran sin miedo en los agrestes terrenos de los subgéneros con bastante éxito”.
La novela Los escritores invisibles (FCE, 2009) fue elegida por el diario Reforma entre los mejores libros del año de su publicación. Luis Jorge Boone consideró que “en un medio contaminado hasta el tope de falsos oropeles y sobrepoblado por egos descomunales, Los escritores invisibles agrega una inteligente nota satírica al autorretrato”. En 2011, con el respaldo de la editorial Zeta, publicó La octava plaga.
Es el tercer libro de Esquinca que leo este año, y es el que más he disfrutado.
Compilado de cuentos (super breves) de terror/horror/suspenso. El ultimo cuento (el que da nombre al libro) es el más extensor, pero no el mejor.
Rescato de Esquinca la facilidad de crear un ambiente tan bien estructurado en tan pocas páginas. Jode tu estilo de escribir (sea clicheado o no), si como autor logras transmitir cualquier tipo de sentimiento lo has logrado y has Ganado. El miedo no está tanto en las situaciones, sino en las personas y los sentimientos que albergan.
Tuve cuatro predilectos, con el que se abre (no recuerdo el nombre),mientras sigan volando los aviones, pabellon 27, el dios de la piscina. "Los niños de paja" no está nada mal, pero me supo a pelicula ochentera mejicana... si aquella donde actuaba Pedrito Fernandez.
No comprendí la Baja valoración de este volumen, parece que a los criticos les hace falta leer cuentos. Al menos por mi parte este año ha sido el año de los cuentos, ya que he leído decenas.
Bernardo Esquinca poco a poco se ha ido haciendo de un nombre dentro de las letras mexicanas. Tal vez una rareza, pero está presente. Es muy extraño que en un país como el nuestro podamos encontrar a un escritor dedicado específicamente a la iteratura fantástica con especial acentuación en lo macabro.
Como todo camino, no todo puede ser miel sobre hojuelas,y en particular en éste "Los niños de paja" se notan ciertas deficiencias, ¡qué afortunadamente han sido corregidas conforme el autor ha ido madurando! No es que se trate de un libro malo, es entretenido y se nota que partieron de ideas muy buenas, solo que a varios relatos les falta un poco más de manejo para dejarlos perfectamente redondeados. Como sea tiene varias cosas rescatables. Vale la pena, sobre todo cuando se ha leído el material posterior, para constatar la evolución del autor, donde ya se atisba esa voz tan suya que en entregas futuras es tan evidente.
Dentro de lo que cabe, me parece que está muy bien. Fuera de eso, no estoy acostumbrada a leer este género pero logró su cometido: suspenso, intriga y miedo. Tengo nervios de chihuahua así que me asusto muy fácil; leer las descripciones e imaginármelas no fue nada difícil (punto a favor para el libro, punto en contra para Alaide). Eso sí, no soy fan de cómo terminaban los cuentos, más que suspenso eran un final abierto sin sentido (para mí); la novela me gustó más, aunque de nuevo, el final fue un poco decepcionante. 3 / 5 porque no puedo decir que me gustó algo que me asustó (lol) pero me gusta el estilo de Esquinca, por sus descripciones y narración pero no por los finales de estas historias. No sé si leeré otro libro de él porque soy bien nena y así (además no ayuda que mientras leía este libro me hayan asustado. DOS VECES. Bye.)
Desde que estoy con mi novio me causaba curiosidad la obra de Bernardo porque es el escritor favorito de él. Empecé con este libro porque creo que es el primer libro de cuentos que tiene. Los niños de paja es un libro interesante, el estilo de Esquinca no me convenció al principio pero conforme pasaban los cuentos me resultaban más interesantes. Mi tema principal con los cuentos es el cierre que se les da, lo cual me causó gracia porque se nota su inspiración en King tanto así que la mayoría de los finales son igual de malos que los de King. Espero no se malinterprete mi comentario. King es de mis escritores favoritos, pero hasta él está enterado que sus lectores siempre le critican sus finales. De los cuentos que rescato son: Mientras sigan volando los aviones, Pabellón 27, El amor no tiene cura y, mi favorito, Los niños de paja. Sin duda planeo leer otros textos de Bernardo porque es único en lo que escribe.
En verdad me esforcé para que me gustara este libro y aunque los primeros tres cuentos me parecieron buenos, el resto me pareció inacabado, con buenas ideas que no fueron ejecutadas como merecían. La noveleta algo floja, como sin saber ya por dónde llevarla.
I quite liked the cover of this book, it's really nice and you can take off the dust jacket and there are some interesting illustrations behind. Yet, the whole "don't judge a book by its cover" applies to this very accurately. I wanted to like this book but story after story it kept letting me down. To me, short stories are very similar to jokes: they have to have an interesting start to catch your attention, a bit of confusion to build up anticipation in the middle, and then the punch line. All these stories lacked a punch line. Maybe this is some contemporary trend or whatever, I don't know, but to me it feels lazy to just throw a bunch of weird happenings and just cutting the story short to avoid making some sense of the setup you laid out.
Saki was a master of short stories and while I read this book I kept thinking "Saki wouldn't do that!" and so and so. I guess I may have expected too much from this book, but can you blame me? With the back cover throwing in names like David Lynch and Stephen King. I never believe such claims but I sure do throw them back when they don't live up to them.
Was everything bad on this book, then? No, not everything. Unpolished. Seemingly unfinished. But not entirely awful.
Es una antología de relatos que es muy entretenida y toca diversos temas. Entre las temáticas que podemos encontrar aquí tenemos los problemas de salud mental en un apocalipsis, unos insectos de un cadáver, la obsesión con la sangre, así como una historia tipo Slasher en donde los malos son los niños, entre otras historias más 🔥
Asimismo algo que me agrado mucho fue que el autor al final te da una explicación de dónde surge la idea de cada uno de los relatos.
Si reconozco que no le doy las 5 estrellas porque los relatos no causaron mucho impacto en mi (opinión personal). Pero aún así me gustó mucho el libro.. 🖤🖤🖤
Mi segundo libro de terror terminado. Y me agradó mucho. La escritura de bernardo es hipnótica y sabe como sumergirte. Con los relatos tengo sentimientos encontrados, son buenos, no lo niego, pero hacia falta darles un buen cierre. Con la "novela corta" de los hijos de maíz que da pie al título del libro, fue una gran satisfacción. Combinación de tradiciones anglosajones como la noche de brujas, junto con mitología azteca, y al propio Stephen King es muy bueno. Reiterándonos que en las tierras de Jalisco hay buena mano para la escritura.
Primer libro de cuentos de Bernardo Esquinca (2008) Consta de 8 cuentos y una novela corta , si bien no son cuentos que te quiten la respiracion, son cuentos que se disfrutan y se leen rapido, sobre todo si lo haces acompañado de un grupo de asiduos lectores que te ayudan a desgranarlo,😃 todos coicidimos que la habitan influencias muy evidentes y que deliberadamente Esquinca se encargó de homenajear: Stephen King y H. P. Lovecraft, escritores consagrados del género de terror. Con King nos trae de vuelta a Los niños del maíz (1977): un grupo de personas que van viajando en una auto y se quedsn tirados en carretera , tienen que quedarse en ese pueblo super raro y bueno suceden cosas con la poblacion y los niños; de Lovecraft, nos recuerda a El Necronomicón, con sus dioses primigenios convocados en medio de un templo pétreo que emerge de la tierra. Y asi vamos encontrando a travez de sus cuentos muchos guiños o referencias a libros o películas de antaño del genero del terror .¿ La recomiendo? Obvio que si , es una lectura que se disfruta mucho .
Deseaba leer algo de suspenso, de misterio y horror, escrito directamente en idioma español. En ese momento el libro paso frente a mi. Ya conocía al autor, más por cuestiones biográficas que por sus textos y creí que mi momento había llegado. La portada es sorprendentemente simple, creo que merecería ser mas llamativa. El libro es en sí bastante corto, menos de 150 páginas. Los textos son interesantes, bien armados, curiosamente ambiguos. Sin embargo, algunos finales los sentí poco contundentes. En fin, es un libro interesante, algo diferente para quien quiera alejarse del suspenso y el horror concreto de los autores angloparlantes (y que por cierto, en el título va un homenaje para el señor Stephen King).
No me terminó de cerrar su estilo. Es bueno, pero a veces algo confuso y cae en muchos clichés y lugares conocidos. Incluso con citas y frases. Muy vistas, muy armadas. Me gustaron Pabellón 27, El dios de la piscina (amé la atmósfera) y Los niños de paja que es una novela corta con unos elementos de terror muy holliwoodezcos y un buen concepto. Tiene sus puntos débiles, pero compro el concepto.
Debo admitir que no soy muy fan de cuentos, tal vez he elegido mal. Esta vez fue una gran excepción! No entiendo las criticas malas hacia este libro. En muy pocas paginas (3-5 paginas aproximadamente por cada cuento exceptuando los últimos 2 que son un poco mas largos) Bernardo cuenta una historia y la transmite de una manera genial! Me da mucho gusto ver cada vez mas mexicanos en el genero paranormal. Mis relatos favoritos fueron: -La vida secreta de los insectos. -Pabellón 27. -Espantapájaros. -El dios de la piscina. Los niños de paja son la cereza de este pastel yo creo, un relato de esos que no les sobra ninguna pagina, diría Bernardo en su epilogo, darle la vuelta a un cliché, y eso mismo hizo! Me gusto que incluyo dioses del México antiguo, no había leído algo así. Me hace falta mas bagaje en cuanto a historias de este tipo. Seguiré leyendo a Esquinca definitivamente. Agregando como nota: LOS CUENTOS NO SON NOVELAS! No se deben juzgar como tal.
Hablar de narrativa de género en México no es cosa fácil, de hecho podemos decir que se cuentan con las manos los autores que en la actualidad tienen un discurso narrativo estrictamente genérico que valga la pena. Esquinca es uno de ellos, su cuentos son pequeñas joyas que nos llevan de la pesadilla de cotidiano al terror que reside en la oscuridad. Su novelle Los niños de paja es una pequeña obra maestra del género. Guiños a horror primigenios mezclados con una narrativa perversa y densa que lleva al lector a un mundo del que no querrá salir, no importa que sea ese mundo la oscuridad que todo lo abarca.
Sin duda me sorprendió de nuevo Esquinca, me gustan sus relatos versátiles cargados de misterio y de elementos escabrosos, breves, aun me gusta que pueda en pocas cuartillas generar buena trama, el desarrollo de personajes y creacion de contextos me sigue gustando.Sin embargo no tuvieron el mismo efecto en mi que las historias cortas de demonia. El relato de los niños de paja me gustó mucho, desde mi punto de vista hizo buena mezcla de costumbres anglosajonas con creencias mexicas.En todo momento me sentí alerta, interesada y pude sentir abstracción del entorno donde estuviera para descubrir que sucederia,un libro que también recomiendo para lectores que les gusten buenas historias.
Tenía muchas ganas de leer particularmente algo de Bernardo Esquinca y qué suerte haber comenzado con este libro porque ha sido suficiente como para no desear continuar leyendo nada más. En términos generales son un buen conjunto de relatos pero personalmente no me agrada ese "algo" de carácter sexual que siempre parece tener que darles como si fuera verdaderamente necesario para que las historias funcionen. Además de que la forma en que sus personajes femeninos son descritas, me parece pobre y solo son un conjunto de atributos físicos que oportunamente existen solo para agradar al narrador.
Me decepcionó bastante.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Es mi primer acercamiento con el autor. Soy una fan de las historias cortas de horror y misterio y aunque los finales me parecía que podían pulirse más, tampoco me han resultado mal ejecutados. Mis preferidos Pabellón 247, El dios de la piscina y Mientras sigan volando los aviones. Estos cuentos tienen el tipo de final que me encanta, ese donde te quedas con el cuerpo cortado y todo cobra sentido. En cuanto a la novelette Los niños de paja, me ha mantenido con el suspenso y quería saber qué pasaba a cada momento, pero algo no me ha hecho sentir completa la experiencia.
En esta ocasión, los relatos que más me gustaron fueron 'Pabellón 27' y 'Los niños de paja'.
Pabellón 27 me dejó con la boca abierta, literalmente. Y es que ya lo he dicho muchas veces y hoy lo repito: Bernardo te lleva por un sendero del cual tú como lector pretendes saber cuál es el desenlace pero conforme vas leyendo te das cuenta que no es como lo imaginabas.
Los niños de paja es IMPRESIONANTE, y es que ya lo dijo el mismo autor: se inspiró en las películas slasher ochenteras en donde un grupo de amigos que viajan por carretera deciden desviarse producto de una mala decisión y nada termina bien. Aquí se combinan elementos como el 'dulce o truco' de Halloween y dioses aztecas. ¿NECESITAN MÁS PARA LEERLO?
Con algunos relatos me quedé algo confundida, pero después de leer el epílogo en donde Bernardo explica cuáles fueron sus motivaciones y algunos datos curiosos (que siempre son bienvenidos) todo queda mucho más claro.
en líneas generales me pareció que estuvo bien pero no me terminó de volar la cabeza. las descripciones me gustaron porque generaban ese clima de suspenso muy a lo mariana enríquez, pero en algunos el final me dejó medio con sabor a poco.
mis favoritos: pabellón 27 el dios de la piscina los niños de paja (este es medio novela corta así que está bueno que tiene mucho más desarrollo)
(ya sé que son los personajes y no el autor pero algunas descripciones media sexuales me dejaron medio ??)
Me gustó mucho, aunque creo que se nota que fue su primer libro de cuentos, los cuales son aún mejores en Demonia. Aún así es un libro que te mantiene enganchada con sus historias y por la forma de narrar de Bernardo. Mis favoritos fueron "Pabellón 27" y "El Dios de la piscina". El cuento que da título al libro me mantuvo súper entretenida y creo que logró su cometido de homenaje a cintas slasher ochenteras.
En conjunto me parecen mejor logrados los cuentos de Demonia, pero el cuento que da título a esta antología vale muchísimo la pena: no dejaba de pensar en El pueblo de los malditos y Psicosis... Imaginen: deidad prehispánica, cuatro amigos que se desvían del camino a un pueblo casi fantasma y un grupo de niños dispuestos a matar. Like.
El primero y el más flojo de la trilogía del terror de Esquinca es esa ventana por donde sé asoman los destellos de genialidad detrás de historias que no son tan buenas como sus siguientes libros pero en las que se aprecia el potencial.
Cada una de los relatos tiene detalles estremecedores en diferentes contextos, me gustó como te van enganchando hasta que terminas el libro, de los imperdibles de la literatura de terror Mexicana.
De estos libritos perfectos para una tarde. Entretenido, los relatos extremadamente cortos y contados de forma extremadamente inteligente también. Te ayuda a salir de bloqueo lector si buscas algo que te atrape y te haga de la lectura algo más ligero.
Sabía que me gustaría pero no pensé que tanto. Nueve cuentos sobrenaturales que me dejaron pensativo, son sorprendentes y el último de verdad da miedo. ¡Buenísimo!
Oh este libro me dejó sentimientos encontrados; por un lado, la mayoría de los cuentos son intrigantes y envolventes, impactantes incluso, pero muchos de ellos te dejan un sabor de boca amargo, con esa sensación de vacío en cada uno de sus finales; el estilo de Esquinca en cada uno de sus finales, es dejarle lo más ambiguo posible, dejando así al lector la difícil tarea de imaginar todo el trasfondo del cuento mismo, imprimiéndole los giros que su imaginación pueda permitirle; eso me agrada, pero aún así mi acostumbrado status de lector me hace sentir incompleto al finalizar algunos de sus relatos.
Esta antología de cuentos, se pudiera catalogar como de género fantástico, la acertada mezcla de suspenso, elementos sobrenaturales, presencias aterradoras, logra en cada una de sus historias introducirnos en la piel de los personajes, me atrevería a decir que hay mucho de King y de Barker en sus influencias, pero con un estilo propio muy pulido.
La novela corta que da nombre a la antología y que cierra el libro, definitivamente le da el broche de oro a la obra; una historia que emociona a ratos y que te va llevando por una angustiante aventura que recuerda a filmes como "¿Quién puede matar a un niño?", "Los niños del maíz" e incluso el mítico "El señor de las moscas"; haciendo una actualizada versión en un contexto e idiosincrasia más conocida para nosotros. Me encantó la inclusión de elementos de la mitología pre-hispánica.
En resumen un buen cuento para leerse en un rato, me quedó a deber una resolución más directa en sus finales, tal vez como lo dije por que estoy acostumbrado a ello, pero quizá leyendo más de él pueda entender mejor su narrativa; también detecté un par e clichés que tal vez funcionan como tributos al cine de terror, como la escena de la cortina de baño, pero que sí me causan un poco de ruido.
Me parece que fue correcto el orden al iniciar con Demonia en lugar de Los niños de Paja. Esquinca me ha dejado encnatado con el primero y pensando mucho con este último. En verdad los relatos se sienten diferentes, mucho mas secos y agresivos.
Sin embargo la contundencia de Demonia me parece mucho más acorde a su estilo, o más bien, de nota que en Demonia el estilo de Esquinca está desarrollado de una manera distinta.
Sin malinterpretar mis palabras, Las historias de Los niños de paja son oscuras, terribles y bastante originales, si bien lo único malo a comparación de las que leí primero es, precisamente eso, que no puedo evitar compararlas.
Sigo encantado con el trabajo de Bernardo como escritor de Horror, pero además reconozco que tiene maestría para el relato corto, muy poca gente tiene tal talento y encanto. Las referencias a varios autores se hacen notar de manera mucho más clara en este caso, de cualquier manera es un libro que recomiendo ampliamente.
Este fue demasiado corto, lo puedes leer en un solo día y lamentablemente se va como el agua...de pozo, lleno de rostros D:
Mi primer acercamiento a Bernardo Esquina; debo decir que aunque la redacción me mantuvo en una atracción inebitable, al final de cada historia era un corte violento y repentino que generaba cierto malestar momentáneo y desagrado, mismo que esperaba cubrir dándole una nueva oportunidad a otra historia...
En conjunto el libro es un poco desconcertante; sin embargo a mi me agradaron tres historias, y del cuento que da nombre a este libro, puedo decir que me hizo experimentar aun mas esa forma con la que me engancha en contra de mi voluntad, aunque la historia en general si fue de mi agrado..creo que a pesar de mis altibajos con este libro, me gustaria leer de nuevo a este autor y no descartarlo, porque pese a que mi conflicto sea con los descenlaces , me gustó la narrativa.
Alguien que tenga mas experiencia con este autor, podría comentarme: con que titulo seria adecuado continuar?
Cuentos macabros bastante cortos, pero con espíritu completo. Algunos pudieran beneficiarse de un par de páginas más por el simple hecho de que propone situaciones o conceptos muy interesantes, pero eso habla más de la creatividad formidable de Esquinca que de una "pereza" que no es real. Perfecto para lectura de pequeños bocados, porque sus relatos duran entre diez a veinte minutos en leerse, a excepción del cuento que da título al libro. Y algo muy interesante: un epílogo donde el autor comenta los cuentos y nos regala claves para poder entender su esencia, cosa que viene de perlas si les interesa el proceso creativo de escritura.