Un buen libro, para los más friquis de Graham y de las finanzas. Aunque discurre a principios del siglo XX, una vez uno logra adaptarse, creo que se puede aprender bastante de la forma lógica con que Graham se aproxima a estudiar empresas y distintos instrumentos sobre las mismas: deuda, convertibles, preferentes y acciones. Repite bastante, pero no se hace tan repetitivo porque ayuda a asentar los conceptos. También es lógico, porque no es un libro como tal, sino una recopilación de artículos que escribió en su juventud (23-28 años) antes de abordar otras empresas.
No es desde luego un primer libro para inversores, sino que hay que haber desarrollado unas buenas muelas, pero llegado ese punto yo sí que lo veo recomendable. Menos pesado de lo que parecería a primera vista.