With the characteristic style of prophetic biblical stories, this book narrates the misadventures of the Jew Abdias, a character who unequivocally evokes the biblical figure of Job. However, Abdias is no modern Job. He is a person who suffers, who bears and endures, but not because he is a precisely because, quite the opposite, he is a pious and honest man.n Job moderno. Es una persona que sufre, que aguanta y soporta, pero no porque sea un pecador, sino precisamente por lo contrario, porque es un hombre piadoso y honesto.
Adalbert Stifter was an Austrian writer, poet, painter, and pedagogue. He was especially notable for the vivid natural landscapes depicted in his writing, and has long been popular in the German-speaking world, while almost entirely unknown to English readers.
Mehr noch als die biblische Geschichte des Hiob hat mich das Schicksal des nordafrikanischen Juden Abdias bewegt, ein Schicksal, das wie der Autor in der Einleitung sagt mehr einem altrömischen Fatum ähnelt, dass höhere Wesen über den Menschen verhängt haben.
Obwohl er kaum reiste, ist es Stifter gelungen auch die nordafrikanischen Teile dieser Erzählung realistisch und packend zu gestalten. Abdias erlebt größere Höhen und Tiefen als die meisten Menschen und findet doch immer wieder die Kraft zum Weiterleben.
Genau genommen habe ich das Buch nicht gelesen, sondern eine Einlesung durch den "Jahrhundert-Rezitator" Gert Westphal gehört. Auch dank seiner eingängigen Stimme habe ich die Geschichte des Abdias mit intensiv miterlebt und mitgelitten.
il racconto avvincente, ma sospeso della vita di un ebreo dall'Africa a una valle europea, scandita dalle tre donne della sua vita: la madre, la moglie e la figlia... Stifter sa creare un'atmosfera unica, respiriamo la sabbia del deserto, seguiamo Abdia nei suoi cammini, condividiamo il suo amore smisurato e totalizzate per la figlia. Eppure gli eventi (il destino o il fato) rovinano la vita di quest'uomo e, seppure l'autore ci inviti a trovare un senso in tutto questo, non mi è facile e sono rimasto interdetto...
Con frecuencia, los relatos de Stifter adquieren un aire de improvisada fábula: algún personaje emprende siempre un viaje exterior e interior, que refleja el sentido de su vida. Lo que me interesan de estas "fábulas" es el carácter de ensueño con el que, a través de una escritura envolvente por su nitidez y lirismo, provocan ensoñación: ¿es verosímil lo que les sucede a estos personajes, solo hay una intención edificante, un mensaje que entregar? Hacia el final de sus novelitas, Stifter fuerza la trama de sus narraciones para que acaben de forma feliz. Ese forzamiento es inadecuado y torpe porque produce un sutil movimiento que le da al conjunto de sus novelas cierta originalidad o estilo propio que leído a día de hoy puede resultar vanguardista, según cómo se lo mire (Aira style). Todo esto para decir que en Abdías casi no se cumple nada de esto, porque ya la narración misma está planteada como fábula (la vida entera de un judío con sus dichas y desdichas), cosa que no sucede en sus otras novelas, donde la fábula surge por decantación y no por mera intención. Nada que ver con las obras maestras del universo Cristal de roca o El sendero del bosque.