Segundo intento de escribir esta review, esperemos que esta vez salga bien.
Punto número uno. Este libro es una relectura. Punto número dos. Creo que el mejor libro de Gibson es Jane Juega y Gana (See Jane Score) por lo que lo uso como referencia de cualquier otro libro de esta autora. Y punto tres. Le he puesto 4 estrellas, la nota real sería un 3 y medio.
La primera vez que leí este libro recuerdo que me gustó, no al nivel de Jane, pero sí lo suficiente para dedicarle una segunda lectura cierto tiempo después y ahora una tercera, por lo que creo que puedo dar una opinión bastante meditada.
A la Gibson se le dan bien, muy bien, los Deportistas, o por lo menos a mí sus libros alejados de esta temática siempre me han parecido un poco meh! Así que este es el único libro de esta saga que me he leído, corresponde al Cuarteto de Escritoras, pero el resto no me llama demasiado.
Porque aquí tenemos un sporty melofó de lo más apañado. Zach Zemaitis es un ex quarterback de la NFL reconvertido en entrenador de Instituto local y a Adele Harris una escritora especializada en Fantasía que regresa a su pueblo natal por amor a su familia, y tras sufrir una larga serie de malas citas, ya no cree en el amor. O al menos que le pueda pasar a ella.
Zach y Adele se conocieron unos 15 años atrás cuando estudiaban juntos en la Universidad de Texas, pero lo que podría haber tenido un final feliz se vio truncado por la intervención de una Mean Girl de manual, Devon vieja conocida de Adele, estudiaron en el mismo instituto pero viviendo en universos completamente separados. Y es que Devon estaba dispuesta a lo que fuera con tal de atrapar al pez mas grande Del Mar, en este caso Zach y para ello empleará el truco mas viejo del mundo. Quedarse embarazada.
Así que cuando Adele y Zach se reencuentran, se han convertido en dos personas descreídas del amor. Zach lleva varios años viudo y ejerciendo de padre soltero, y viendo como las mujeres lo miran como un premio gordo a la espera de ser cobrado, mientras que la traición que Adele vio en el hecho de que él la abandonara para casarse con su novia preñada y las anteriormente nombradas malas citas, no ha mejorado demasiado la opinion que tiene sobre los hombres. Si a esto le sumamos que el motivo de su vuelta al pueblo es ayudar a su hermana embarazada y a la que su marido acaba de abandonar por una higienista dental con nombre de stripper pues tenemos un combo bastante interesante.
Como en Jane tenemos adolescentes correteando por la trama por un lado la hija de Zach Tiffany y por otro a la sobrina mayor de Adele, Kendra, que para colmo son amigas. Mientras que Kendra es un cría mas o menos normal y soportable Tiffany es, en determinados momentos, digna hija de su fallecida madre y otros un angel encantador. Por lo que empatizar con ella se torna complicado.
Ojo que vienen Spoilers.
Si el libro fuera solamente esto, el reencuentro de dos antiguos amantes el libro para mí sería de 4 estrellas. Mi problema viene con la parte “paranormal” de la trama. Y es que desde la introducción ya nos cuentan que la fallecida Devon para poder entrar en el Cielo debe arreglar sus malas acciones contra Adele, empezando por haber roto su relación con Zach. Mientras tanto debe vivir en una especie de infierno - purgatorio con forma de Target y JC Penney. El horror para una pija como ella a la que enterraron con su traje de Chanel como mortaja.
Y es que cada aparición de Devon es un desastre a la espera, aunque al final todos se acaban volviendo en su contra, pero que deja a los personajes principales reaccionando como adolescente enfados, pese a que la edad del pavo ya les queda lejana.
Pese a todo es un libro entretenido, en el que si entras en el juego del destino con forma de bruja en el purgatorio es disfrutable y que en mi caso aguanta unas cuántas re lecturas. No es perfecto, pero es un Guilty Pleasure perfecto para un par de tardes de desconexión.