Como reseña casi total, rescato una cita muy representativa del relato (o nouvelle):
"En realidad, si ahora trataba de recordar las hormigas de los lugares de donde veníamos, las veía como bichos respetables, criaturas de esas que se pueden tocar, apartar, como los gatos, los conejos. Aquí nos enfrentábamos con un enemigo como la niebla o la arena, contra el cual no hay fuerza que valga."
No queda mucho por decir después del fragmento anterior. Quizás agregaría que me pareció muy bien escrito; y que me sumergí por completo en está historia que se origina como un intento de nuevo comienzo de una joven pareja y su pequeña hija, pero que la metáfora visible en forma de hormigas, recuerda que esto no es, en definitiva, posible. También, que la realidad es una percepción personal (a lo sumo - aunque nunca del todo - de pequeños grupos sociales), y que esta subjetividad intransferible determina nuestro modo de pasar, actuar y ver el mundo.
Es un texto muy realista: demasiado realista, aunque con algunos momentos casi fantásticos. Tanto realismo, que por esto podría derivar en una lectura pesimista, si no fuera, paradójicamente, por el estoicismo del final, casi optimista.