La profe Milagros llegó el primer día de colegio con un libro debajo del brazo, un libro que heredó de su abuelo y que ahora leerá con los niños y niñas de 3 El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Y así, con cada lectura, la nueva maestra de español les cuenta quién es Miguel de Cervantes, de dónde sale esta maravillosa historia, quiénes han retratado al Quijote y los anima a usar un diccionario para entender las palabras difíciles del libro (aunque esto fue idea de Carmen, una de las niñas del salón). Los niños se emocionan tanto con las aventuras del Quijote, que llevan disfraces, imaginan unos hidalgos modernos con superhéroes y se convierten en autores también.
Este libro sencillo y entrañable, así como fiel a la obra original, logra, en dos niveles narrativos (el momento en el salón y la narración del Quijote), introducir a los niños más pequeños a uno de los clásicos más importantes de nuestra lengua, animarlos a imaginar otros tiempos y ayudarlos a abrir la puerta a un mundo infinito de aventuras.
Áreas que se pueden Lenguaje, Ética y Valores, Arte.
Una profesora les lee pasajes reescritos del Quijote a sus estudiantes y, estos, sin razón ni conexión aparente, se entusiasman al punto del desorden. Algún pequeño encanto tiene. Es poco creíble, pero se escuda a sí mismo con una frase final -lo que a mí me parece inteligente-: "Les pido que cierren los ojos por un momento y le pongan candado a las dudas, porque con los libros la cosa es creyendo." Lo del cuadernillo de "Mi primer Quijote" es una buena idea.
En fin, no lo recomiendo como lectura fuera del colegio, lo que para mí es de las peores cosas que se pueden decir de un libro.