Guadalupe Loaeza constituye, gracias a su libros, colaboraciones en diarios y revistas, programas radiofónicos y presentaciones personales, una lectura y referencia obligada en casi todos los ámbitos de la vida de México. Se le comenta, se le critica, se le elogia, muchos (y muchas) se irritan por sus recomendaciones; lo que es cierto es que todo el mundo habla de Guadalupe políticos, empresarios, intelectuales, amas de casa, estudiantes. Sus juicios contundentes, su emotividad, su - no siempre perceptible - ácido sentido del humor, hacen que la lectura de cualquiera de sus textos sea una experiencia siempre interesante. Obsesiones pone de manifiesto las preocupaciones centrales, las pulsiones recurrentes, los temas obsesivos de la autora quien, con la caracterizan, nos incita a compartirlas. --- from book's back cover
Tengo una relación de amor-odio con este libro. En un principio no podía soportar la narrativa de Loaeza, en especial por su necesidad de categorizar y homogeneizar a las personas (mujeres). Pero conforme avanza el texto, los relatos sobre la vida de hombres y mujeres y la narrativa que los acompaña fueron un abrazo al corazón, un acompañamiento a la soledad.