Me da mucha pena este libro. Reconozco el entusiasmo del autor a la hora de plantear una historia de capa y espada sobre San Martín, pero el resultado es un fallo estrepitoso. Y ya lo siento, pues en el prólogo de Fernández Díaz se exponen las mejores intenciones y el mayor cariño hacia el liberal/libertador San Martín (¿acaso es éste lo mejor del libro?), pero éstas resultan insuficientes.
La narración, trastabillada y desordenada cronológicamente, hace imposible seguir el hilo de los acontecimientos, reconstruir los episodios históricos -desde la Guerra de la Convención a las batallas americanas- y, lo que es peor, empatizar e identificar al lector con el héroe. De hecho, el libro sólo se hace fuerte al final, en la batalla de San Lorenzo, donde se deja de saltos temporales.
Tanto en el trabajado vocabulario como por algunas descripciones queda más que patente que el autor se ha documentado bastante. Por lo contrario, creo que falla en cuanto a la divulgación, ya que sólo se enumeran conflictos, personajes y acontecimientos sin esbozar un "cuadro general" que propicie entender los vientos de la época.
Hace más de diez años que me leí los cinco primeros de Alatriste, que claramente son el ideal de esta novela y que consiguen el propósito con el que ésta sucumbe: ser entretenidos. Lo dicho, una pena. Aún así,por presentarme a interesantísimos personajes desconocidos (Alvear y el banquero Marqués de las Marismas, Aguado), por su brevedad y el buen lenguaje que lo compone, merece ser leído. Y le doy tres estrellas. Mi siguiente aproximación a Fernández Díaz, que me cae bastante bien, será El puñal. Espero que me guste más :).