Lectura obligada para aquellas personas interesadas o dedicadas al arte y la educación, sea en el ámbito académico, museistico o personal. Una excelente reivindicación, replanteamiento y visión de la didáctica de las artea en confrontación al currículum tradicional perpetuado.
Este libro es un buen recurso para aprender más sobre la educación plástica y visual, y desmitificar las llamadas "manualidades", ver más allá. Es un libro muy fundamentado, con muchas referencias y bibliografía sobre las distintas vías para ofrecer una educación que huya de la educación bancaria, de lo "tóxico", a través de la revisión de la educación artística posmoderna y crítica especialmente. Después de leer este libro, sé que ya con ayudar a observar durante más de 10 segundos es un logro. Recomiendo este recurso especialmente a maestros y profesores de Educación Secundaria ya que ofrece ejemplos y vías para tratar la cultura visual y mediática neoliberalista que nos incita a consumir (pero no a reflexionar sobre lo que consumimos).
El libro parte de presentar 3 problemáticas en la cultura visual: el hiperdesarrollo del lenguaje visual, el hiperavance de la pedagogía "tóxica", el "sensation". Luego, revisa algunas propuestas en educación como la educación artística posmoderna, la educación artística crítica y la propuesta Britney de educación artística para la cultura visual. A partir de ahí, presenta una nueva propuesta "currículum-placenta". Además, hay una explicación bastante buena sobre la cultura visual (qué es, por qué incluirla en la educación artística y cómo) y un protocolo de análisis del currículum oculto visual muy interesante. Es un texto bastante bueno para entender el contexto de las propuestas educativas posmodernas y la defensa de la educación artística en la actualidad, pero me ha quedado pendiente una aplicación más concreta de su propia propuesta.