«Y, sobre todo, tenía que acallar mis miedos. El miedo de no estar a la altura, de fracasar, de decepcionar, el miedo de dejar de aparentar que todo va bien… / ...el miedo de ser diferente al resto, de encontrarme sola, de osar de puntillas por mi vida, de las situaciones nuevas, del cambio...»
El dibujo es muy bonito, así como la paleta de colores, merecedores de las cinco estrellas, pero la historia —de un tono ciertamente amable y optimista— la sentí un poquín forzada, y es aquí donde la puntuación necesariamente cae para mí.