La vida de un adolescente es difícil. Se complica más cuando la muerte parece arrasar con los sueños y te pide dejar todo atrás. ¿Qué harías tú si te prometieran la inmortalidad? A Tracy le costó mucho aceptar que no volvería a ser el mismo y que tendría que aprender a vivir como un vampiro el resto de sus días. Al aferrarse a su pasado, ha puesto en peligro a quienes aceptaron su transformación para mantenerse cerca de él.Ser vampiro no es lo que ninguno se imaginaba. Cada noche, Tracy descubre poco a poco los secretos reservados para quienes están condenados a existir de noche. En el momento en que parece que los poderes que vinieron con el cambio pueden resolver sus problemas, descubrirá que hay otros más poderosos a su alrededor. La amistad, el amor, la traición, la sangre y la muerte, son elementos que se desintegran en sus manos, la existencia es muy frágil. Encontrar y perder el amor en un instante, le ha dejado un vacío que sólo la guerra puede llenar, una guerra que no es suya. ¿Dejará de luchar cuando descubra que su destino no le pertenece? ¿Seguirá siendo parte del juego?
Es un libro que me dejó con ganas de leer más, de conocer esa sociedad que se divierte a costa de los demás. Tracy es un buen personaje, su búsqueda y curiosidad descubren su alma juvenil. Su grupo de amigos son soporte emocional en un mundo que apenas está descubriendo. Pienso que faltó cerrar algunos puntos en la historia o profundizar más en ellos. Sobre todo, en las reglas de cada sociedad. Tiene buen ritmo y construye una buena atmósfera.
La lectura es ágil, género juvenil, sobre un vampiro llamado Tracy, creo que hay potencial en la narrativa, sin embargo; hubo temas que se dejan como cabos sueltos y esa incertidumbre y dudas no me agradan porque la historia iba bien.