Las cosas parecen mucho más grandes de lo que son cuando están delante de un hombre solo. Eso es lo que piensa el protagonista de esta novela, apresado en una vida ordenada y absurda, perfecta y fría como el infierno. Hasta que una mañana, de pronto, todo cambia de sitio.
Tras ser rozado por un crimen espantoso, descubre que nada en su mundo es como él creía: su futuro parece amenazante y su pasado está lleno de trampas; las cosas por las que luchaba son ahora las cosas de las que intenta escapar. Pero la necesidad de huir le convierte poco a poco en dos hombre distintos —y uno de ellos es un asesino.
Jugando con el tema de los desaparecidos, de la gente que un día decide cambiar de personalidad y abandonarlo todo, saltar en marcha de su propia vida, Benjamín Prado ofrece en este inquietante libro —que es al mismo tiempo una vertiginosa historia de misterio y una detenida reflexión sobre la esquizofrenia que plantea la misma escritura— una radicalización de sus obsesiones narrativas y un sorprendente giro formal con el que confirma su madurez literaria.
"Alguien se acerca" de Benjamín Prado es una novela que no llega a 200 páginas y que se lee bastante rápido, perfecta para leer entre otro tipo de lecturas más densas y complicadas. En esta ocasión, y aunque es cierto que he disfrutado de su lectura, siento que me he quedado a medias, como a mitad de camino entre una cosa y otra, como queriendo llegar a algún lugar con firmeza e ilusión y no llegar por poco.
La novela nos narra la historia de Unai Gómez, un banquero soltero, con una vida apacible y monótona. Aunque es del País Vasco, Unai vive en Madrid, disfrutando de un trabajo que le gusta y de una vida repleta de rutinas y soledad. Un día su vida cambia, justo en el momento en el que sale de un bar en la Plaza Roja y se cruza entrando al mismo con los autores de un asesinato múltiple del que se escapa por segundos. Es entonces cuando, sin tiempo de reacción y sin ningún tipo de dudas, se sube a un autobús buscando huir en dirección a A Coruña, con un futuro incierto y repleto de dudas. Allí va a llegar a un lugar inhóspito, adentrándose en un hotel de carretera un tanto extraño y desolador. Un lugar triste y frío y en el que va a empezar a trabajar bajo el nombre de Andrés Hurtado, nombre que toma del protagonista del libro "El árbol de la ciéncia" de Pío Baroja. El Hotel Santa Lucía está regentado por el matrimonio Fran Lowell y Sara, ambos oscuros, misteriosos y de personalidades complicadas.
A raíz de ese instante empieza a formarse una relación entre tres un tanto extraña. Tres personas ancladas en la soledad, presentes en lugares desoladores, dueños de una vida que no quieren, que no soportan. Aquí dentro vas a encontrarte con esa lucha interior, el querer ser alguien que no eres, tener aquello que no tienes. Una trama repleta de secretos y mentiras, desde quienes somos hasta a dónde nos gustaría llegar. Una sensación constante de querer huir y escapar de alguien y no dejar de sentir nunca su resuello.
Un libro bien pensado, con una trama original y disfrutona, pero no creo que esté bien ejecutado del todo, al menos es esa mi sensación personal. Pienso que le faltan páginas para desarrollar mucho más el propósito del autor. Pocos personajes, mucha profundidad en el pensamiento de estos, quizás llevados a la imposibilidad que tenemos de dejar atrás nuestro pasado, de mantener siempre vivo un recuerdo, por mucho que queramos enterrarlo, siempre va a estar ahí, impidiéndonos escapar de aquello que somos y obligándonos a luchar contra nuestras dudas y nuestros miedos.
CITA DESTACADA: "No se fijó una meta. No esperaba llegar al fondo de nada. No iba a ningún sitio. Sólo quería estar lo suficientemente lejos de lo que había dejado y descubrió que no era tan difícil, tal vez porque se corre más deprisa cuando huyes de algo que cuando quieres llegar a alguna parte."
Flojongo. Aunque se Lee bien, no tienen nada remarcable. Una historia manida y muchas frases de cajón con auto golpecito de felicitación en la espalda.