Su vida de pendenciero y donjuán impulsa a Alonso de Ojeda a embarcarse con Cristóbal Colón en su segundo viaje al Nuevo Mundo. Tras una penosa travesía, Ojeda se enfrenta a la aventura de ser un conquistador en aquellos territorios inexplorados. Tendrá que vérselas con nativos hostiles, y serán justamente sus habilidades y su astucia las que logren derrotarlos. Sufrirá los reveses de la fortuna, servirá como explorador de la reina Isabel, se embarcará con algunos cartógrafos para determinar si las tieras descubiertas son en realidad un nuevo continente y, en su recorrido por las costas del norte de Suramérica, hará extraordinarios descubrimientos.
Alberto Vázquez-Figueroa is a Spanish novelist, inventor and industrialist. His novels have sold over 25 million copies worldwide. He is the owner of A.V.F.S.L, a desalinization company that uses a method of desalinization by pressure, invented by himself.
Biografía novelada de Alonso de Ojeda, uno de los conquistadores de América, y precursor de los Hernán Cortés, y demás ralea que siguieron sus pasos. Se nota que el autor siente un cariño especial por el personaje, pues sale bastante bien parado en comparación con sus colegas contemporáneos. Parece ser que, efectivamente, en comparación, este personaje brilló con más humildad y más honor que la mayoría de los conquistadores. Aún así, creo que Vázquez-Figueroa no para mientes en alabarlo sobremanera. La novela se lee con sencillez y agilidad (Aviso: En la versión electrónica de Kindle le faltan unas 20 páginas!), aunque creo que simplifica demasiado la narración, y hay detalles que llaman la atención, como, por ejemplo, que los nativos se ve que ya sabían hablar español incluso antes de que llegaran los descubridores! Permisos literarios aparte, la novela entretiene y puede incluso llegar a ser bastante instructiva, ya que detalla algunos aspectos de la época del descubrimiento de América que, para un profano, pueden ser bastante esclarecedores. Para pasar el rato, sin grandes aspiraciones.
Alonso de Ojeda, el primer adelantado español en el descubrimiento del mundo y dominador de La Española será el maestro de Cortés, Pizarro, Núñez de Balboa y el resto de conquistadores que colonizarán el Nuevo Mundo.
Lo primero que me llamo la atención del libro fue la portada, me hizo pensar que el libro tendría una temática de fantasía y pues ERROR TOTAL. El libro nos cuenta la historia de Alonso, una persona que a pesar de su baja estatura era un maestro con la espada, todo aquel que osaba retarlo solo conocía un final: la muerte. Sin embargo, sus grandes dotes de guerrero no afectaban la personalidad de Alonso, quien era considerado una persona honesta, sencilla y sin un ápice de maldad. Gracias a ello (o por desgracia) sus grandes hazañas nunca fueron reconocidas como se merecían. Para ser honesta, el libro me aburrió mucho a tal grado de que lo ponía en pausa, leía otro libro y después lo continuaba, así que me tomo mucho tiempo terminarlo (o motivarme a terminarlo), pero estoy contenta de haberlo terminado porque aprendí mucho al ser un libro histórico, sobre todo, el como era la vida en España en ese tiempo y las diferencias que existían entre ese país y México. Creo que, si eres fan de la historia, es un libro que vale por completo la pena e incluso aparecen personas como Hernán Cortes, Cristóbal Colon y Américo Vespucio y el impacto que tuvo Alonso de Ojeda en sus vidas. ¿Ya leíste este libro? ¿Te atreves a leerlo?
Desconozco qué tan cercano a la realidad es el Alonso de Ojeda que se presenta en esta novela, lo que sí se ve a leguas es que el autor sentía un profundo amor por este personaje en el momento que escribió este libro. Viéndolo como lo que es, una historia de ficción basada en hechos reales, es muy disfrutable.
Al principio no estaba tan convencida, pues temía que el protagonista fuera un Gary Stu, pero a medida que la historia iba avanzando se me hizo tan humano que no fue difícil llegar a encariñarme con este héroe aventurero que nos presentan como protagonista, y eso es lograr mucho considerando que de principio a fin sólo le deseaba la derrota a los españoles en cada una de sus batallas contra los indígenas, pero, con todo eso, también me interesaba apoyar a un desventurado hombre que vivía de gloria y desgracias de una forma bastante equilibrada.
Esta historia superó mis expectativas, lo único que no terminó de convencerme fue esa cosa que tenía el autor de no poner simplemente el nombre de quien estaba hablando para referirse a él sino que abusaba, a mi parecer, de expresiones como "el futuro descubridor del océano Pacífico", "el futuro virrey de Perú", "el de Cuenca", etc, lo cual me resultaba bastante tedioso en muchos momentos.
Alberto Vázquez-Figueroa est l’auteur le plus lu dans le monde hispanophone. Il écrit des romans d’aventures. Malheureusement, la plupart de ses romans n’ont pas été traduits. J’ai lu « Centauros » en espagnol. Il raconte l’histoire d’Alonso de Ojeda, un homme d’épée qui a vécu en même temps que Christophe Colomb. Ojeda était très célèbre en Espagne – il aurait participé à 1 000 duels à mort sans jamais être blessé. Il décide de s’embarquer avec Christophe Colomb lors de son deuxième voyage. L’histoire raconte comment Ojeda a conquis l’île d’Hispaniola – aujourd’hui Haïti et la République dominicaine. Ojeda était un guerrier idéaliste. Il avait beaucoup de respect pour les Amérindiens qui habitaient sur cette île. Sur Hispaniola, il croise 4 jeunes gars qui veulent le suivre : Hernán Cortés, Francisco Pizarro, Juan Ponce de León et Vasco Núñez de Balboa. Ces quatre débutants vont ensuite partir chacun de leur côté et conquérir la moitié des Amériques. Ce sont les fameux « centaures » du titre. C’est une histoire tellement extraordinaire qu’on dirait qu’elle est arrangée. Mais c’est vraiment arrivé... Un des meilleurs romans d’aventures que j’ai lus.
Aunque el título está en plural (quizá porque en el libro aparecen otros “avanzados”) en realidad se narra la vida de Alonso de Ojeda. Es casi natural que el biógrafo resalte las virtudes y perdone-disculpe los defectos del biografiado, Vázquez-Figueroa incurre en este pecadillo. Al margen de esto, nos muestra la epopeya de los aventureros que, en busca de una vida mejor, partieron hacia las indias, cuando en realidad y con muy escasas excepciones lo que encontraron fue enfermedades, fatigas, sufrimientos y la mayoría de las veces, la muerte. El autor ha logrado reflejar este mundo, así como el de los indígenas que padecieron tan brutal choque de culturas y el de la nobleza castellana, verdadera beneficiaria de tan descomunal esfuerzo, todo ello con el estilo ameno, claro y directo que le caracteriza. Lógicamente aquí no hay intriga, emoción o trama amorosa, simplemente historia
Personas como Alonso de Ojeda han nacido pocas. Esta novela narra desde que se involucró en la segunda expedición de Cristóbal Colón hasta el fin de sus días. Vivimos con Ojeda la aventura de ser el Primer Adelantado del Nuevo Mundo . Gozamos sus travesuras y ansias de gloria, tanto como sufrimos lo difícil que se le hizo relacionarse con los nobles cargado de tantos principios morales inviolables. La forma en la que está escrito es pura aventura, romances e intrigas y las características excepcionales de Alonso de Ojeda hacen que olvidemos a ratos que un espadachín así existió en nuestra realidad. Es además una lección muy divertida de historia de los primeros contactos entre la cultura Europea con las culturas de un continente "virgen". Uno de mis libros preferidos.
Leído el 16 de abril de 2021. Biografía del "Centauro" Alonso de Ojeda, un aventurero que viaja varias veces a América a finales del siglo XV-principios del XVI, a lugares todavía no explorados por occidente. Muy bien escrita.
El primer libro que leí de Vázquez Figueroa y dentro de que el tema me parece muy interesante y la lectura es entretenida y bastante ágil creo que el autor se toma algunas licencias creativas sobre hechos históricos no documentados que deslucen un poco el relato. Tampoco me han gustado referencias contemporáneas que te sacan del contexto de la historia (“más larga que la carretera panamericana”, “flotaba panza arriba como un patito de goma”), hubiese apreciado también una forma de hablar más de acuerdo a su época, no está del todo mal pero nada comparable a la inmersión que te producen las novelas de Alatriste, por ejemplo.