Varios personajes, ante la presencia del abuelo moribundo, rememoran el pasado de una familia cuyo destino ha dependido siempre del hombre que se encuentra en el lecho de muerte. Un hombre muy autoritario, imbuido en la idea de ser un enviado de Dios.
A través de las voces de sus nietos, que han vivido bajo su custodia, iremos reconstruyendo la historia de una familia rota por el carácter y las ideas de ese hombre obsesionado; de una madre que lucha por conseguir la custodia de sus hijos; del discurrir de la posguerra civil española, contada a los niños por las mujeres de la cocina. Un mundo cerrado, opresivo, hipócrita, violento, en el que la luz de un patio y una canción simbolizan la vía de liberación. .
Rosa Regàs i Pagès (Barcelona, 11 de novembre de 1933) és una escriptora catalana. Fou traductora de l'ONU entre 1984 i 1994 i directora de la Biblioteca Nacional d'Espanya entre 2004 i 2007.
La historia, la época y la narrativa destila cierta tristeza, pero me ha cautivado la forma de contar la historia, tan descarnada y tierna a la vez. Ella nunca me decepciona
En Barcelona, cuatro hermanos aún pequeños, alejados de sus padres por motivos políticos, se ven sometidos a la soberbia y déspota patria potestad de su abuelo al final de la guerra civil. Muestra la burguesía catalana y el clero de forma descarnada.
Es la primera novela que leo de esta autora. El protagonista concita el odio hacia su persona desde principio a fin. Es el retrato psicológico más elaborado. A su alrededor pululan sus nietos e hijo. No me ha gustado por la falta de evolución en el protagonista, que tiñe todo a su alrededor.