La sensación que domina nuestra vida es, en general, la de no entender el mundo en el que estamos. Es tan vertiginoso el cambio en todos los órdenes que hoy, más que nunca, nos hace falta la filosofía. Pero una filosofía clara, aguda, amena y divertida, que nos dé la oportunidad de pensar, de poner en duda las inercias sociales; que nos ofrezca una guía no ortodoxa para cruzar la existencia sin tantas confusiones. Esto es lo que nos ofrece Óscar de la Borbolla en El arte de dudar.
A lo largo de estas páginas encontramos reflexiones breves que recorren los problemas filosóficos de siempre: ¿Por qué vale la pena no matarse?, ¿de veras nos comunicamos?, ¿la realidad es una alucinación colectiva?, ¿la ciencia sabe algo realmente o sólo hace modelos eficientes?, ¿es cierto que somos esclavos únicamente de nuestra libertad?, ¿el deseo es tan deseable?, Estas y otras grandes cuestiones son los caminos que el lector podrá recorrer en este libro, acompañado por uno de los autores mexicanos más queridos.
Óscar Ernesto de la Borbolla y Rondero es un filósofo, ensayista, narrador, poeta y conferencista mexicano.
Obtuvo el Grado de Maestro en Filosofía en la UNAM y el Doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, y fue becado por el Instituto de Cooperación Iberoamericana. Profesor de Filosofía en la FES-Acatlán de la UNAM, titular en el área de Metafísica y Ontología; maestro en la Escuela de Escritores de la SOGEM; coordinador de talleres en universidades, casas de cultura y el CNIPL del INBA; asesor del secretario de Educación Pública; guionista de los programas radiofónicos “Ucronías Radiofónicas” en Radio Educación y “La Carta Radiofónica” en Radio Trece; conferencista en la mayoría de las universidades de la República Mexicana y en innumerables universidades de Estados Unidos, Canadá y España; miembro de la Comisión Dictaminadora de la Dirección General de Bibliotecas de la UNAM y de los consejos de redacción de las revistas Los Universitarios, Plural y Blanco Móvil. Miembro de la SOGEM. Su obra ha sido traducida al inglés, francés y serbocroata.
Leer a Óscar y, en particular este libro, es para mí como sentarme en una de mis cafeterías favoritas a debatir con algún querido conocido sobre la inercia de nuestras vidas, desempolvar quizás nuestras dudas más profundas y aquellas paradojas que con pocos se comparten, no para buscar la solución, pero sí, para reflexionar a profundidad sobre lo que a muchos nos atañe.
Dudar... es para mí, el arte de reflexionar concienzudamente y cuestionarse el por qué de todo, en el lugar común donde todos ejecutan sin chistar.
Filosofía para la vida cotidiana, el por qué y para qué de lo que sentimos, creemos, vemos, entendemos, dudar de lo que es y lo que hay en la vida. ¡No se lo pueden perder!
Es el segundo libro que leo de Óscar, a pesar de que nuestra ideología política/económica choca, siempre es un gran placer tener sus enseñanzas filosóficas.
Es un gran libro que te hace reflexionar, cuestionarte y sobretodo te hace más crítico a la hora de dudar y ver las cosas desde diferentes ángulos.
Excelente libro que fomenta el escepticismo en nuestras vidas, y lo mejor de todo es que lo hace desde un punto de vista filosófico, lo cual es interesante ya que muchos libros lo hablan desde el punto de vista meramente científico. Peca de tener algunos capítulos muy breves e incluso aburridos, pero fuera de eso, es una obra increíble.
Me agrada que existan libros que toquen las esquinas filosas que a veces pasan desapercibidas cuando decidimos no ver. A pesar de que Óscar me ha sacudido mucho más fuerte, éste es un libro lleno inevitablemente de él, del que extrañaba escuchar.
"Lo fallido de la vida humana es que queremos no solo todo sino más, y sin embargo tenemos que elegir lo mejor (y eso cuando contamos con la suerte de elegir). Lo mejor... ni siquiera lo bueno, sino lo mejor; o sea, lo que comparativamente es menos malo".
Me gustó leer la manera de ver la vida del autor, aunque hubo capítulos que me parecieron aburridos. Los dos últimos capítulos sí disfruté mucho leerlos.
Muy buen libro, cada página que leía era como tener una conversación profunda sobre todo aquello que raras veces nos detenemos a observar y cuestionar.