Su fidelidad a Cristo se inspira en la doctrina de San Pablo y se nutre en la oración y los sacramentos, en particular la devoción Eucarística y Mariana. En época de anticlericalismo erapara él un gran honor participar en las procesiones y congresos católicos, visitando a menudo a Nuestra Señora en el Santuario de Oropa. Es un joven que ama la montaña, que siente la urgencia de hacer el bien, que no teme el sacrificio, un auténtico apóstol del Evangelio.
Pier Giorgio es un ejemplo de lo que todo joven católico deberia ser. Una de esas almas especiales, de las que Dios dota de una sensibilidad para que ilumine a su entorno. Sera un santo referente en un mundo que no deja de confundir a la juventud.