Sea porque se odian o porque se desean, los personajes de este libro se persiguen siempre y jamás se encuentran. Sus historias particulares no tienen inicio o, lo que es peor, comienzan por cualquier parte. Beto Ortiz se las arregla siempre para abrirlas todas, sin titubear, pero, fiel a su ya conocida y maldita costumbre, no cierra ninguna. «Desde las primeras líneas, la prosa de Beto Ortiz me atrapó como un huracán». Laura Restrepo
«El humor y la ternura ermitaña rasguñan el amor de un púber masturbándose en la academia de un retrete. Ahí, donde el beso crónica de Beto Ortiz alcanfora de alhelí su valseo amargo». Pedro Lemebel
«Beto Ortiz tiene la virtud de la sinceridad —una paradójica y curiosa honestidad ante la deshonestidad propia y ajena— y un oculto deseo de abandonar la soledad que hace pensar en esos sujetos que, por las noches, buscan entre la basura de cada domicilio para encontrar el tesoro que ellos aman y los demás desprecian». Constantino Carvallo
«En un ambiente literario inundado de dudosos borgesitos, ganadores eternos de juegos florales y últimamente también de bolañitos, pretenciosamente experimentales y metaliterarios, la maestría expresiva de Beto Ortiz reivindica lo popular, incluso lo chabacano diríase, volviéndolo materia prima de una prosa cuyo estilo propio y original ha fraguado a lo largo de dos décadas. Convertido en algo así como el Jean Genet criollo que le hacía falta al parnaso peruano, Ortiz hace escarnio de la cultura elevada (lo cual demuestra que la conoce bien) y le falta el respeto a la vocación literaria misma. Esta capacidad para la (auto)parodia es su mayor virtud y, sin duda, la más peligrosa». Fernando Rodríguez Mansilla
«Un balazo en el estómago. Hiere, tarda, quema, revienta tus entrañas, anuncia tu muerte. Entonces, corres tras sus letras poseídas que buscan hacer música en el desorden achorado de la calle. Y te das cuenta de que estás vivo. A pesar de todo. A pesar de Ortiz». Aldo Miyashiro
"Hablar de lo que uno va a escribir no es escribir".
Cogí este libro de pasada, casi con guantes, con gesto de repelús. Estaba en una librería de Lima y escogí tres o cuatro títulos que me llamaron la atención y luego vi este, de oferta, encogí los hombros y me dije "para el avión". Aunque no fue para el avión. Lo dejé casi apartado en la pila de pendientes, y un amigo peruano, al hablarle de mis compras, comentó algo así como "ah, sí, Beto Ortiz, es famoso", aunque con escaso entusiasmo, lo que venía a confirmar mis intuiciones: esto es una novela de esas medio eróticas, basura para vender; solo hay que ver la portada...
Y hasta aquí el prejuicio. Vamos con la lectura. "Por favor, no me beses" es una extraña, pintoresca y original mezcla de artículos breves, piezas minis de ficción y reflexiones del autor (o de su alter ego) que funcionan a la perfección, especialmente por un estilo personal, precioso y contundente, una sensibilidad que deriva entre la hijoputez y la emotividad.
No todos iban a ser buenos libros 👎🏻 ----》NEXT!!! (Hay mucho libro bueno para perder el tiempo con un malo) Ojo, para mí gusto, a lo mejor a alguien le gustó