Todos los filósofos se han planteado el problema de explicar el devenir, es decir, la duración. Y en esta Historia de la idea del tiempo , el filósofo francés, Henri Bergson, lo ejemplifica claramente con el lenguaje. Compuesto por dos elementos esenciales, el lenguaje expresa en el sustantivo lo concreto y lo individual, a la vez que lo inmóvil y lo estable, mientras que en el adjetivo expresa lo general y lo cambiante. Bergson vincula estos dos elementos del lenguaje con los dos instintos fundamentales del ser humano como ser el sustantivo, que es lo estable, como expresión de la tendencia del individuo a someterse a la disciplina social; el adjetivo, que es el cuerpo en movimiento, como expresión de la tendencia del individuo a innovar. En lugar de partir de conceptos claros y de contornos estables, y en lugar de intentar reconstruir con ellos la movilidad y la duración, Bergson propone emanciparse de los conceptos, descartar las categorías, al menos de forma provisional, para lograr colocarse en la duración pura y, desde ahí, volver a bajar a los conceptos. Y hacerlo es un esfuerzo que más que construcción requiere intuición.
Popular and accessible works of French philosopher and writer Henri Louis Bergson include Creative Evolution (1907) and The Creative Mind (1934) and largely concern the importance of intuition as a means of attaining knowledge and the élan vital present in all living things; he won the Nobel Prize of 1927 for literature.
Although international fame and influence of this late 19th century-early 20th century man reached heights like cult during his lifetime, after the Second World War, his influence decreased notably. Whereas such thinkers as Maurice Merleau-Ponty, Jean Paul Sartre, and Lévinas explicitly acknowledged his influence on their thought, Bergsonism of Gilles Deleuze in 1966 marked the reawakening of interest. Deleuze recognized his concept of multiplicity as his most enduring contribution to thinking. This concept attempts to unify heterogeneity and continuity, contradictory features, in a consistent way. This revolutionary multiplicity despite its difficulty opens the way to a re-conception of community, or so many today think.
Una brillante e inspiradora cátedra que Henri Bergson dio a inicios del siglo XX. Este libro me ha llevado a cuestionarme el por qué de la formación de conceptos, cómo inmovilizamos la inmovilidad, la reconstrucción de la vida en signos y la eterna discusión filosófica de la duración y el movimiento.
Más que la idea del tiempo y sus implicaciones sociales, Bergson invita a pensar en las limitaciones epistemológicas de la percepción humana. Creemos que todo lo que se puede conocer está al alcance de nuestras herramientas, pero, como el tiempo, solo podemos representarlo.