Vaya por delante que el autor me parece un conspiranoico antisistema que lleva décadas estampándose contra los molinos de la industria cinematográfica y mediática. Pero a base de golpes y mucha lucha, ha conseguido hilar una serie de magníficas reflexiones sobre el funcionamiento del mundo. ¿Contradictorio contra sí mismo? Sí, me lo parece. Pero es precisamente gracias a personas con las que no estamos de acuerdo como podemos ampliar nuestro campo de visión. Para otros este libro puede ser un bodrio o una hoja de ruta, depende. A mí, que formo parte del sistema, también me ha abierto los ojos y me ha afianzado en mis creencias críticas.