¿ES UNA VERSIÓN MEJORADA DE 365 DNI?
Placer sombrío nos pone en la perspectiva de Elle, una joven biomédica que hace un descubrimiento “alarmante”. Eso la pone en una situación peligrosa de la que la “rescata” Darán, un hombre que, después de usar un método poco ortodoxo para "asegurarla", le ofrece un trato en el que debe ceder parte de su futuro.
Sinceramente este libro fue una decepción, la premisa de la que parte está mal, no le veo sustento con nada y la justificación es tan, pero tan parca, que me deja una sensación agria por lo inverosímil que resulta. Desde el momento uno la protagonista dio la solución a tamaño error y lo explicó en tan pocas líneas que resolvía el problema de “interés” con mucha facilidad, anulando la forma absurda en la que Darán se hace con ella.
Con la frase “nada es verdad, nada es mentira”, el protagonista trata de convencerla de que todo lo hizo por una razón de peso y, el en proceso, terminan “desarrollando” una relación más estrecha hasta que se "enamoran". Eso me hizo mucho ruido, sobre todo porque se intenta justificar lo injustificado al agregarle situaciones que lo dejan tan bien parado como para llamarlo “héroe”. Vamos, que Darán es un tipo que muestra una actitud paternalista espantosa, sin contar que hay pasajes del libro en los fácilmente puede caer como un pedófilo y un violador; en los que se nota que no hubo trabajo para difuminar la “intención”.
A esto se le suma la poco plausible que son muchas cosas. Elle es todo una Mary Sue de la biomedicina, una mujer que se enfrenta, lucha y al final su felicidad depende de Darán. Él es el típico hombre “perfecto” con todos los atributos para ser el mejor partido, cuando en realidad lo que hay es que correr lejos de donde este hombre esté porque es un manipulador de cuidado.
Hay mucho relleno, personajes que, se suponen, deben servir como voz de la razón, pero le añaden más justificación a lo injustificado, como es el caso de la hermana de Elle. Por un momento pensé que sería la que le diría: ¡Hermana, reacciona! Pero no, nada de eso.
Pudo ser una buena novela de romance si se hubiese tratado como se debía, sin embargo, en ella se romantiza el secuestro con las típicas del "amor lo perdona todo" y "mi intención nunca fue hacerte daño".
En fin, es como una mala mezcla de la bella y la bestia y 365 DNI. No es de las historias que en un futuro recomiende.