La gente normal culpa a los demás de su infelicidad, piensa que el infierno son los otros, confunde sus deseos con la realidad, tiende a magnificar las cosas y a asustarse de sus propias exageraciones, cae con frecuencia en la indefensión, condena a los demás y se condena a sí misma, sobregeneraliza, juega al adivino, es víctima del pensamiento dicotómico, viola la mente de los otros, saca conclusiones arbitrarias, personaliza, piensa con las vísceras.
Este libro es uno de mis favoritos hasta ahora, resulta sumamente práctico y ligero de entender, además que el ir aplicando los ejercicios genera cambios bastante agradables. Creo que es un muy buen complemento de la terapia.