Parece ser que Kirari no es la única Suicide Girl, a la historia se ha sumado Manten, "La docella de la mano cortada", una chica bella y talentosa, pero arrogante, solitaria e insatisfecha con sus dones. A ambas se les ha asignado la misión de eliminar un grupo de Phobias que acechan los alrededores del Seaside Coffe. Aquí apreciamos la destreza de Mantén, quien sin esfuerzo elimina a todos los enemigos... ó a casi todos, porque Mantén es engañada y llevada al Bosque de los Lamentos(un lugar de inspiración dantesca) por obra de una Megalophobia. Ahora Kirari tendrá que salvar a Mantén de su propia desdicha la cual alimenta a este nuevo adversario, más fuerte que una Phobia común.
El autor no tiene miedo de catalizar la trama suicida: nueva compañera de la protagonista, nuevo nivel de poder en los enemigos, una epidemia de suicidios en la ciudad y algunas referencias literarias que se agradecen. Sin olvidar los muchos paneles grotescos que seducen por su combinación de dulzura y malicia. Mañana nos vamos al tercer volumen.