¿Qué potentes hilos pueden ligar a una anónima mujer de postguerra con una joven periodista recién divorciada del siglo XXI? Esta es la historia de dos mujeres o puede que de todas las mujeres. La nueva novela de Elisa Beni nos traslada al Madrid franquista de posguerra en una historia llena de secretos que reivindica el papel de las mujeres en la época más reciente y convulsa de la historia de España. Lara, desde un Madrid frenético y prepandémico, se lanza en busca de explicaciones sobre la vida de la mujer que murió en el piso que acaba de alquilar y que fue encontrada momificada diez años más tarde. Buscando explicación a esta vida tan aparentemente llena de soledad, probablemente busca las claves de su propio futuro. En ese camino de investigación retrospectiva, que casi roza la obsesión, descubrirá la corriente profunda que une el destino de las mujeres de todas las épocas. Esta novela es un fresco del papel no resuelto de las voces femeninas en la sociedad y un homenaje a todas aquellas vidas que el franquismo hizo transcurrir en un fondo en blanco y negro. Unas mujeres que siguen vivas en sus hijas y en sus nietas porque una mujer no muere jamás. Reseñ «Una inteligente novela sobre cómo se tejen los afectos y se repiten las historias. Cómo una persona que jamás conoceremos puede cambiar la vida de otras muchas, tiempo después, como un eco que nunca cesa aunque no podamos escucharlo.» elDiario.es «Trata del amor, de la soledad, de nuestra relación la ancianidad, y de cómo haymuchas cosas de la vida de las mujeres que no han cambiado desde el franquismo hasta ahora.» Elisa Beni en Espejo Público de Antena 3 «Un homenaje a todas aquellas vidas que el franquismo ignoró y que continúan vivas en sus hijas o nietas.» La Razón «En una especie de oda a la libertad, la autora se sumerge en la reivindicación de un papel más predominante para la mujer en la sociedad.» Deia
Es un libro lleno de matices, sombras y detalles que te hacen leerlo despacio para poder disfrutar con cada una de las palabras con la que describe cada emoción. Nos narra principalmente la historia de dos mujeres. La primera es Lara una periodista que se muda al piso dónde falleció una mujer que cayó en el olvido y sobre cuya historia comienza a interesarle por el mal tratamiento que le dio la prensa. La segunda es Maixabel, una anciana que nos cuenta su pasado durante el franquismo.
La estructura del libro está dividida en dos partes: las escenas narradas por Lara en el 2019 y las narradas por Maixabel que va mezclando su pasado junto a su presente. Este efecto que menciono aumenta esa sensación de que estamos ante una narradora anciana cuya historia se ve un poco difuminada por el paso del tiempo y el olvido, aunque muchas partes sean tan nítidas como si las estuviese viviendo de nuevo. También te genera la sensación de disociación que está sufriendo la propia protagonista al sentirse una intrusa en su propio cuerpo.
Además de esta estructura que tan bien va con la historia, la autora narra de una forma muy elegante y delicada que te va generando la sensación de que eres parte de la trama. Por un segundo, si cerrabas los ojos, podías verte buscando información con Lara o paseando por las calles del País Vasco con Maixabel. Además, te hacia pararte y pensar en diferentes temas como la libertad o la censura. No solo lo vemos durante el franquismo, sino que volvemos a ver cómo algunas cosas se mantienen igual en la actualidad.
El único punto negativo que no te estropea la narración, pero que hace que no sea perfecto es la manera en la que están expresados los diálogos. En ocasiones, los personajes hablan de forma muy filosófica y formal que no me pegaba con el estatus social o la situación en la que se encontraban según si hablaban en el pasado o en el presente.
En conclusión, ha sido un libro que he disfrutado de principio a fin. Ha dado una perspectiva muy interesante sobre cómo afecta el periodismo, cómo era la censura y cómo la libertad es algo muy difícil de conseguir para algunas personas. Además, la importancia que adquieren las mujeres artistas me parece de lo mejor porque muchas quedaban (y quedan) invisibilizadas a lo largo de la historia cómo si nunca hubiesen pintado, escrito, esculpido, etc.
Ha sido un libro que he disfrutado de principio a fin. Narrada en dos tiempos.
Me ha dado una perspectiva muy interesante sobre como era en aquella época la vida para las mujeres la postguerra , la falta de libertad, la censura familiar, social e incluso autoimpuesta por miedo a reacciones de las lacras que nos condenan a ser menos.
No me ha decepcionado, como era de esperar es una historia de mujeres fuertes que hicieron lo que no se esperaba de ellas, valientes que superaron la mediocridad de las tonalidades grises, la lucha por la supervivencia.
En cada frase que la autora ha empleado para describir las emociones y sensaciones que toda mujer ha experimentado al menos en alguna ocasión en sus propias carnes.
En definitiva, una lectura que te deja mucho sobre lo que reflexionar.
Me gusta mucho la forma de escribir de esta autora. Si le sumamos el título llamativo y sugerente de este libro ya se me hacía difícil no leerlo.
No me ha decepcionado, como era de esperar es una historia de mujeres, con personajes femeninos describiendo la época que les ha tocado vivir, la lucha por la supervivencia desde la posguerra hasta la actualidad. La redacción es muy amena, alternando el relato entre las dos protagonistas en dos tiempos distintos.
Superó sin duda mis expectativas. Me sedujo su portada, pero nunca esperé encontrar una historia tan interesante. Mujeres, mujeres que hicieron en tiempos adversos lo que no se esperaba de ellas, mujeres valientes que superaron la mediocridad de las tonalidades grises.
Narra la historia de Lara, una periodista que investiga sobre la muerte de la antigua propietaria de su piso. Habla de las mujeres de los años 50 presas de sus maridos y padres. A veces unos adjetivos poco utilizados que hacen que la lectura no sea fluida.
Cuando leí la sinopsis de esta novela me llamó la atención la expresión "desde un Madrid frenético y prepandémico". Me hizo pensar en la forma en que la epidemia se ha instalado plenamente en nuestras vidas, tanto en la real como en todas las que vivimos al sumergirnos entre las páginas de un buen libro. Volviendo al libro, me ha gustado la forma en la que la autora entrelaza las historias de Lara, Maixabel y otras mujeres a lo largo de la historia y cuyas vidas, a pesar de no tener la libertad y reconocimiento que merecían y merecen, siguen marcando a sus hijas, nietas y a muchas otras mujeres aunque no llegaran a conocerlas.
La sipnosis de esta novela me llevó a pensar que encontraría una lectura "entretenida" para el verano y poco más. Sin embargo, he apreciado cada frase, cada palabra, que la autora ha empleado para describir sensaciones y emociones que toda mujer ha experimentado al menos en alguna ocasión en sus propias carnes. Aún hoy, por desgracia. La falta de libertad, la censura familiar, social, e incluso autoimpuesta por miedo a reacciones de los que amamos, las lacras que nos condenan a ser meros ápices o prolongaciones de la vida de un hombre (primero del padre y luego del marido) han condenado a la mujer a anteponer las prioridades de ellos por encima de sus propios deseos y ambiciones. El titular "La amante de un arquitecto aparece momificada en su casa tras diez años de su muerte en el baño de su casa" es el motivo por el que Lara, una joven periodista, inicia un periplo para dignificar a la persona cuyo único reconocimiento fue "ser la amante de un arquitecto". El paralelismo y las contraposiciones entre la época de la joven Lara del siglo XXI con la Maixabel de los años 50 de la época franquista no solo están bien traídos, sino que me han recordado anécdotas que he escuchado desde que era pequeña, poniendo voz a historias de vecinas, de conocidas, de leyendas contadas en tertulias de sobremesa... Y otras añadidas a mi bagaje de experiencias. Los méritos de las mujeres que aparecen en la novela están diluidos en el prestigio de hombres que las rodean: la profesora de arte, la escritora, la propia Maixabel... Aún hoy no existe una equidad en el reconocimiento de los logros femeninos dentro de los currículos escolares. No se estudian a grandes filósofas, pintoras, escritoras... He reflexionado también con otras cuestiones fundamentales, como la infantilización de nuestros mayores, cuyos cuidados se limitan a proporcionar bienestar físico sin incentivar sus capacidades intelectuales, aquellos intereses que son el motor de su vida y que olvidamos entre prisas y puro egoísmo. El personaje de la anciana Soledad es, sencillamente, adorable. Disfrutas viendo la comunicación y la empatía que se genera entre ella y Lara. En definitiva, una lectura que te deja prendidos unos hilos sobre los que reflexionar.
Una mujer no muere jamás es la historia de Maixabel, una mujer a la que le tocó vivir en un tiempo en que no teníamos ningún tipo de independencia y sólo se nos concebía como complemento de un hombre, y de Lara, una joven periodista que se encuentra de casualidad años después con la vida de Maixa y, con ella, de otra mujeres extraordinarias de su tiempo. A través de Maixa nos cuenta esta novela la historia de tantas mujeres silenciadas durante años, viviendo a la sombra no siempre buscada de hombres que a menudo no sabían apreciarlas, mujeres llenas de sueños, de talento, de ilusiones, que tuvieron que pelear contra una sociedad que les obligaba a ser quien “correspondía” con su género. Creo que nunca podremos agradecerles suficiente esa lucha que nos ha llevado a tener muchas de las libertades que ahora naturalizamos y una forma de hacerlo es con novelas como esta que, aunque tiene en ocasiones un lenguaje algo enrevesado, me ha encantado
Este libro en principio me hizo enojar y al final también ja ja ja es broma pero no es broma. De inicio me hacía enojar la descripción de las cosas que tenían que soportar las mujeres en la España Franquista y como tratando de escapar de la jaula que era su casa familiar la protagonista va y se mete en la jaula del "amor" por un hombre. Esa parte está muy bien lograda y la prueba es la rabia que me provocó al leerlo. Pero siento que el final es muy poco realista y de novela rosa, eso fue lo que también me hizo enojar. Las mujeres merecemos historias realistas para tomar decisiones importantes pensando en nosotras mismas y no en un príncipe azul que venga a salvarnos.
Esta novela llegó a mi vida de forma inesperada, y al igual que una de sus protagonistas, terminé totalmente atrapada en la historia de Maixabel y en sus luchas por ser una mujer libre y amar sin miedos o etiquetas. El tono confidente y casi epistolar de cada uno de los capítulos es una invitación a no parar de leer hasta descubrir el modo en que estas historias de mujeres se cruzan y terminan por impactarnos en medio del dolor, la empatía y esa sororidad tan necesarios en nuestras vidas.
Este libro ha sido un hermoso descubrimiento, no conocía a la autora y a través de sus líneas, su forma de decir las cosas, me he enamorado no sólo de esas dos mujeres entrañables que protagonizan la novela sino también de la maestría en que es contada esta bellísima historia. Gracias a la autora por esta joya, ha sido una gozada sumergirme en sus letras.
Primer libro que leo de Elisa Beni y, aunque admiro su labor periodística, su faceta como novelista me ha dejado un poco chafada, esperaba más profundidad en sus personajes y menos clichés de novela rosa, pero bueno, le doy un aprobado por el mensaje que en el fondo, supongo, nos quiere transmitir aunque en la forma, para mi gusto, no lo haya conseguido.
Me esperaba menos y me ha sorprendido. Una lectura amena y muy entretenida sobre la vida de dos mujeres de diferentes épocas que se cruzan en la misma casa. Que la protagonista sea periodista, para mí es un plus, al igual que lo es que la co-protagonista fuera una mujer que rompió barreras durante el franquismo.
Un final que me ha dejado rara, pero he disfrutado de cada una de las páginas. Una novela que retrata el papel de las mujeres en diferentes épocas y que te da diversas perspectivas de la política española.
El libro inicialmente no engancha. La historia no parece atractiva pero a medida que vas avanzando las páginas va haciéndose más interesante y se convierte en una historia realmente buena. Habla de la España de hace años y de la situación de las mujeres. Lectura recomendada.
Lara, periodista, rebusca en la historia incompleta de Maixabel que vivió en la época franquista según unos cánones algo fuera de lo habitual, marcada por un amor erróneo de juventud.
Por una parte he disfrutado de la historia, porqué está hecha para gustar. No tiene ninguna trama o lenguaje complicado. El detalle del libro saltar de una época (siglo XXI) a otra (sXX) es bastante curioso e interesante. Por otro lado, la autora cuestiona las víctimas de acoso sexual públicamente en sus redes sociales y en sus artículos, pero aquí parece vender una lectura feminista. Lo que sea si vende, verdad? Además, no lo recomiendo si lo que se pretende es conocer un poco la historia política o social de los años 20-60 del siglo pasado, porqué y aunque la autora hizo investigación, no es muy exhaustiva y solamente puedes disfrutar del ambiente que te crea, pero no de sus detalles. Se ha basado en tópicos y estereotipos que tenemos todos. Quizás eso también es lo que vende, lo conocido por todos. Como lectura rápida para distraerte no está mal.
El título o sinopsis puede incitarnos a pensar que estamos ante una lectura de mero entretenimiento, rápida/sencilla de leer o de las que yo denominaría “de verano”.
Sin embargo, es un libro que enseña y cuenta la realidad de muchas mujeres en la posguerra.
Historia real de mujeres. Mujeres que sin ellas saberlo fueron revolucionarias, que abrieron puertas y caminos al resto de nosotras. Saber sobre su realidad de primera mano sin duda es inspirador.