Este es el primer libro que expone las preguntas clave que una familia debe hacerse antes de decidir qué escuela quiere para sus hijos, y que un docente debe plantearse sobre su oficio. Escoger la escuela que queremos para nuestras niñas y niños es una de las tareas más complicadas. Como lo es para nuestros docentes elegir el centro donde les gustaría trabajar. Son muchos los aspectos a tener en cuenta, y también son muchas las diferencias entre el recuerdo escolar que tenemos y las tendencias y necesidades pedagógicas de hoy día. Para recorrer este camino, Mar Romera nos propone un viaje que nos transportará desde el recuerdo que tenemos de nuestra educación hasta la del presente ―e incluso la del futuro―. Porque la perspectiva como madres y padres, o como docentes, no puede limitarse a repetir lo que conocemos o a buscar la opción antitética, ni tampoco a no replantearnos las cosas porque siempre se han hecho del mismo modo. Mar Romera nos habla de la sociedad que queremos construir, de la relevancia del conocimiento de los docentes y, muy importante, de la propia mirada de los niños y niñas. Porque son ellos, en definitiva, los protagonistas.
Un libro escrito con el corazón. Se ha tratado todo lo que envuelve a la escuela, desde de la sociedad en continuo cambio hasta llegar al corazón de los discentes y docentes. Lleno de ideales pero sin concreciones, quizás más orientado hacia familias que educadores. Esperaba mayor contenido científico pero su título no engaña. Algunas de las ideas que aquí se tratan me han parecido utópicas y muchos de sus argumentos me han servido más como "autoayuda" en lo personal que como docente, aunque cierto es que todo docente es también una persona y que ambos constructos son siempre susceptibles a mejorarse.
Quizás no sea el libro con más ejemplos prácticos, pero sinceramente me ha fascinado más y más a cada página. Creo que todo docente debería leerlo y pintarse una rosa azul por la infancia.💙
Un maravilloso viaje por una escuela que Mar quiere y que sin duda muchos docentes queremos. A lo largo de los capítulos hace una reflexión, y nos invita a reflexionar, sobre aquello que no va bien y que deberíamos cambiar. Además, habla sobre como debería ser una buena escuela desde los tres puntos de vista de los agentes que intervienen en el sistema educativo y en la escuela: la sociedad, los docentes y el alumnado. Se trata de una lectura amena y que sin duda alguna es muy recomendable para aquellos que ejercen la docencia.
Una interesante reflexión y propuesta sobre una escuela diferente, en la que se trate a los niños con amor y se les valore por lo que son. Desde luego, la escuela, como funciona actualmente, no es capaz de sacar de los niños lo mejor de ellos. Muchas veces acaban agobiados y sin disfrutar de lo que se puede aprender. Parece mentira que, con lo que hemos avanzado en conocimiento e investigación, no se haya hecho más por mejorar y transformar el sistema.
«Las escuelas del futuro son las que creen en el que aprende. El docente no enseña lo que sabe, enseña lo que es. Los coles que cambian se preocupan de ser. En el futuro enseñaremos lo que no sabemos. Aquí está la clave de ser. Enseñar desde el cerebro del que aprende, no desde el cerebro del que enseña». José Antonio Fernández Bravo
Está bien, pero al igual que el primero me impactó más, en este no deja de decir tópicos de la educación que realmente no descubre más allá. Dibujos e historias acertadas pero se me ha complicado mucho acabármelo y no por saborearlo sino por repetitivo.
Una auténtica maravilla, Mar es pura luz. Le doy un cuatro porque las expectativas son muy altas después de haberla escuchado, pero es un libro maravilloso que todos docentes deberían leer.
La idea del libro es muy buena: crear una escuela ideal a partir de la experiencia de la autora dentro del mundo educativo. Parece un libro corto pero tiene mucho contenido i es muy interesante.