Este conjunto de cuentos explora los temas más caros de la obra de Juan Manuel la reflexión sobre el rol de la memoria en la construcción de la identidad y la forma en que dicha memoria puede ser manipulada para configurar paraísos tan bellos como artificiales. A la duda instalada con respecto de la identidad de los individuos, se suma ahora un componente tecnológico que sirve como base para la construcción de un mundo distópico en el cual la enajenación de las personas puede ser dirigida tanto por poderes hegemónicos como el de un Estado opresivo, como por grandes corporaciones privadas e incluso individuos que ostentan el poder de manipular la realidad y lo ejercen del mismo modo en que un niño aplasta a una hormiga porque simplemente puede hacerlo..
Un libro de extraordinaria belleza en la prosa y gran maestría narrativa. Son cuentos de ciencia ficción, distópicos, maravillosamente armados. La trama se desarrolla a la par que los personajes: complejos, profundos, humanos. Uno de los mejores libros de narradores contemporáneos en español.
Siete cuentos en los que al autor peruano crea un único mundo complejo y verosímil donde señala la relación entre memoria y tecnología. A través de las herramientas de la ciencia ficción, Robles hace preguntas clave sobre los espacios donde se entrecruzan la vida privada y la ciencia, haciendo énfasis en la posible corporativización de la historia. Con cada cuento se inserta un elemento extra que añade complejidad a un mundo en donde la memoria, construida a partir de referentes visuales, depende de lo que las grandes compañías (y sus algoritmos) delinean para cada sujeto. Así recomiendo leer los cuentos en el orden presentados (y leerlos todos) para que con cada relato se vayan develando capas que conforman este mundo asombroso. Elementos que me llaman la atención: (1) es una ciencia ficción que tiene lugar casi siempre en Perú y en Bolivia, lo cual tiene una inferencia importante ya que señala las formas de relación con la tecnología desde los espacios periféricos, y no por ello menos importantes. (2) logra con maestría lo que muchos autores desean: hacer un libro de cuentos que ocurren en un mundo específico, el cual es observado desde diferentes tiempos/espacios, para que la conformación sea completa. De cierta manera, es una estructura similar a la que propone, por ejemplo, Simak en "Ciudad" o Schweblin en "Kentukis". (3) Robles construye un "crescendo" que apunta a la configuración de la memoria humana partir de las teorías cibernéticas (con una fuerte carga de ciencia ficción, casi hard-sf al final), pero lo hace desde la intimidad y las acciones personales de los protagonistas. En este diálogo, los problemas personales y las estructuras sociales, dialogan de manera fluida y cohesionada.
Es un libro que interesa a quienes están atentos a lo que sucede con la ciencia ficción latinoamericana contemporánea. A la misma altura de Castagnet, Cristian Romero o Sanchiz, Robles propone una reevaluación y revisión del género de la ciencia ficción, escrita desde nuestros países.
En Nuevos juguetes de la Guerra Fría viajamos al pasado, a la infancia, a la búsqueda de reconstruir nuestra memoria. En estos cuentos, nos transportamos al futuro, a una sociedad distópica (o varias) donde los recuerdos se modifican, se venden, se prostituyen y se confunden. En este mundo volamos entre las nubes, jugamos con el perro Nube y todo queda grabado en la Nube. Lo que creemos es nuestra niñez es inducido y editado en serio, convirtiéndonos a todos casi en los replicantes de Dick. Lo que creemos es nuestra adultez puede borrarse en un eterno resplandor de una mente sin recuerdos y lo que queda esta casi toda grabada como en un capítulo de Black Mirror que creo que ví ¿o no? La memoria nuevamente me (nos) traiciona.
Este libro de cuentos te atrapa con aventuras que pueden ser tan cotidianas que la ciencia ficción se te mete por los poros. La capacidad, de Juan Manuel, para describirte a los personajes, el olor de las cosas, la sensibilidad de los espacios, la percepción de cada sentido es pura y exitante. La memoria y la tecnología tiene una huella marcada en cada cuento y un sentido por interpretar, de ambas, muy profundo.
4.5 este libro contiene 7 relatos/microcuentos de los cuales 3 me han parecido espectaculares, 3 buenos y 1 regular (por ello la nota).
Los 3 últimos (los espectaculares) son de una naturaleza futurista al estilo Black Mirror (serie de Netflix) que se centra, principalmente, en la memoria y como la tecnología podría llegar a interactuar con esta.
Redacción muy sencilla y rápida de leer. Muy recomendado para quienes les gusta este estilo de libros!
Es un libro extraño en todo el sentido de la palabra. Es un libro de ficción "vintage", muy oscuro a veces, me hace recordar un poco a Poe. Llama a la reflexión en cuanto a nuestra privacidad, y que tanto las redes sociales y la tecnología pueden invadir nuestras vidas. Vale la pena leerlo para despabilar estos temas.
Me gustó mucho el libro, cuentos cortos de ficción que te atrapan y a mi parecer no se alejan mucho de lo que pronto será una realidad. Además un tema sumamente interesante, nuestras memorias. Reales? Recomendado.
La memoria debe suscitarse por factores intrínsecos al ser. Todo aquello que se un estímulo que busque la aparición abrupta de un recuerdo tiende a tergiversar o a la arbitrariedad de quien percibe las cosas. Juan Manuel Robles escribe diferentes historias que toman a la memoria como medio y punto nodal del fenómeno humano: la creación de empresas que cobran por fotos propias, la manipulación de estas fotos para revelar un escenario deseado, la modificación de rostros, los recuerdos bloqueados, etc. Es decir, en síntesis: es una distopía en base a la memoria. El cuento "Valentina en las nubes" tiene, creo yo, todos los mensajes (y da paso a la extrapolación) sobre aquel juego entre las personas y lo que almacenan de su propia vida y el momento en que ocurrió y cómo ocurrió. He llegado a pensar que aquella distopía sería una terrible condena. O sea, estar esclavo a ver imágenes de nuestra propia vida, pagando por ellas, solo porque un servicio lo pinta como "Tus momentos especiales". Y uno se lo cree porque rememorar algo propio se liga a una supuesta satisfacción. Pero, si somos más agudos y conscientes del contexto, podemos entender que no toda foto, por más alegre que te veas, significa que fue así; lo que sería una realidad ficcionada, pero feliz.
Llegué a este Libro con muchas esperanzas de leer algo diferente respecto al tópico de la Ciencia Ficción creada en Latinoamérica.
Me encontré con un intento bastante perezoso e infantil, que no tomó ningún riesgo al momento de crear historias o ahondar en la problemática que fue sugerida desde el principio, que por sí misma, es muy interesante.
Los relatos pecan de ser demasiado almidonados y cursis, con reiteraciones de palabras que no aportan nada y, por el contrario, rompen el hilo conductor de las historias (hablo de esos "ja" repetitivos a modo de autosarcasmo para sugerir que nada de lo dicho tiene importancia y de el hecho de que todos los personajes masculinos están obsesionados con las "tetas" [ya sé que los adolescentes se fijan mucho en eso pero ¿En serio es necesario ponerlo una y otra vez?]).
En los mejores momentos los relatos pueden ser melancólicos y generar preguntas profundas con respecto a nuestra posición como especie en el futuro; pero estos momentos son fugaces y desafortunadamente se pierden en el estilo telenovelesco del libro.
No pude terminar el último relato, me detuve al leer 'el mejor tirador de la galaxia' como descripción de un personaje.
Aardige verhalen met vaak dystopische ingrediënten. Stel, bijvoorbeeld, dat nadat we allemaal onze foto's in de cloud hebben gezet, de eigenaar van de cloud ons geld gaat vragen voor toegang tot onze foto's. Of wat details uit de foto's weglaat omdat die ons alleen maar ongelukkig kunnen maken. Stel dat het mogelijk wordt om herinneringen uit de hersenen te verwijderen, en die techniek komt beschikbaar voor de daders van de oorlogsmisdaden, niet de slachtoffers. Soms hebben de verhalen wel veel uitleg nodig om hun punt te maken. En soms is de interne logica niet heel dwingend.
Un libro que me ha gustado más que la primera novela del autor, Nuevos juguetes de la Guerra Fría, Robles se desenvuelve de la mejor manera en estos relatos, hablar de ciencia ficción o distopías son tópicos que agradan, aunque en estos tiempos ya nada parece ser distópico porque ya todo lo es; lo sustantivo es el trabajo de la memoria, de ese recorrido donde va construyendo y revelando personajes que llaman la atención del lector de principio a fin.
Este libro llegó a mi como un regaló y lo empecé sin ninguna expectativa pero me terminó encantando. Pone sobre la mesa cuestiones muy interesantes como el funcionamiento de nuestra memoria y la utilización de la tecnología en el mundo actual y el avance de la misma. Creo que en general todas las historias tienen un nivel bastante similar, aunque algunas me hayan gustado un poco más que otras!
Es un libro interesante, con muchas historias muy entretenidas. Como es lçogico, algunas son mejores que otras al ojo del lector. Me demoré en leerlo por falta de tiempo, creo que el libro está muy bien hecho. Recomendado.
las tramas de la gran mayoría de los relatos me parecieron buenas y con buenos finales. Pero casi ninguno consiguió sorprenderme lo suficiente. Me costo terminarlo, mucho mas de lo que me gustaría, porque la lectura se me hizo aburrida en ciertos puntos.
Un futurista ramillete de cuentos sutilmente aterradores sobre la memoria y la identidad, la incidencia controladora de la tecnología en nuestras vidas.
Que grandes relatos! Todos fueron asombrosos. En estos cuentos Juan Manuel une rasgos de la peruanidad (aunque localizada en Lima) con una ciencia ficción de rigor científico y social hermosa.