«Torchio» è l’ultimo libro di Gabriela Mistral, pubblicato nel suo paese di origine, il Cile, nel 1954, ovvero tre anni prima della sua morte avvenuta il 10 gennaio 1957 nell’ospedale di Hempstead, New York.Se il suo precedente libro «Taglio» riprendeva, eccetto le sezioni «Materie», «America», e «Messaggi», tematiche già presenti in «Desolazione» come la morte, il dolore, il conflitto religioso, le rimembranze malinconiche e struggenti della sua infanzia e dei suoi incontri con personaggi e cose originati dal suo peregrinare, «Torchio» rielabora temi comuni a entrambi i libri, anche se a detta di molti critici, tra i quali Mathilde Pomès, prevalgono quelle ricorrenti in «Desolazione».Non poteva essere altrimenti. «Torchio» fu scritto durante gli anni della spaventosa guerra civile spagnola, (iniziata nel 1936 e motivo principe, per la Mistral, di pubblicare, nel 1938, «Taglio»*), sui quali incombeva l’ombra minacciosa del fascismo che infine dilagò in tutto il vecchio continente sfociando nella seconda guerra mondiale con il tragico epilogo dell’olocausto.Furono anni nei quali la Mistral, in veste di console del Cile, si divideva fra l’Europa, (Nizza nel 1939 e poi ancora Napoli nel 1950) e l’America (Niteroi nel 1940, Petropolis tra il 1941 e il 1945, Santa Barbara nel 1945, Vera Cruz nel 1948 e infine New York tra il 1953 e il 1957), anni nei quali nonostante le sofferenze personali, aggravate dal conflitto bellico, veniva insignita, per il suo lavoro, di importanti riconoscimenti a livello internazionale fra cui il prestigioso premio Nobel per la Letteratura, attribuitogli dall’Accademia Nazionale di Svezia nel 1945, facendo della Mistral la prima scrittrice latino-americana a potersi fregiare di tale onorificenza.Furono anni che la videro strenuamente impegnata nella redazione del manifesto per la causa pacifista, attenta all’ascolto delle istanze dei sofferenti, pronta a difendere le vittime delle ingiustizie umane, incitando a resistere, «un migliaio di volte a resistere» di fronte all’arroganza dell’atto politico che cancellava i diritti dell’individuo, sorpresa e avvilita nel constatare l’apatia e la corruzione dilagante del potere e del denaro della cosiddetta «intellighenzia».Due quindi i temi centrali di la Guerra che, come evidenziato dal grande poeta, saggista e critico letterario Jaime Quezada nel suo libro «Gabriela Mistral - Antologia di Poesia e Prosa», è la sua circostanza, la sua motivazione e il suo compromesso di umano pacifismo e la sua Sofferenza personale. Sono questi, infatti, gli anni che vedono la Mistral affranta da gravissimi le morti dell’adorata sorella Emelina nel 1939, dello scrittore e drammaturgo Stefan Zweig, suo grande amico, nel 1942 e solo un anno più tardi, dell’amatissimo nipote Juan Miguel Godoy, chiamato affettuosamente Yin Yin, che lei crebbe come un figlio e che rievocherà struggentemente in alcune poesie della sezione «Lutto», scomparso a soli diciotto anni nel 1943. Una morte, quella di Juan Miguel Godoy, ufficialmente rubricata come suicidio intorno alla quale, tuttavia, si addensano, come ipotizzato dalla stessa Doris Dana, scrittrice e compagna di Gabriela Mistral per oltre dieci anni, tra il 1946 e il 1957, nel libro «Poesie selezionate di Gabriela Mistral», pubblicato nel 1971, i sospetti di un omicidio di natura xenofoba.«Torchio», anche se rivelatore di un’anima stanca della vita e angosciata dalle atrocità delle guerre e dai dolori personali riflette, per alcuni autori, il momento massimo della creazione poetica della Mistral, l’anelato incontro con la completezza della sua identità. Per Jaime Quezada, come si legge nel sopracitato «Gabriela Mistral - Antologia di Poesia e Prosa», «Torchio» è un libro ardente e desideroso di ricerca suprema, emblema della poesia Mistraliana con tutto ciò che contiene di terrestre e di religioso.
Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga (pseudonym: Gabriela Mistral), a Chilean poet, educator, diplomat, and feminist, was awarded the Nobel Prize in Literature in 1945 "for her lyric poetry which, inspired by powerful emotions, has made her name a symbol of the idealistic aspirations of the entire Latin American world." Some central themes in her poems are nature, betrayal, love, a mother's love, sorrow and recovery, travel, and Latin American identity as formed from a mixture of Indian and European influences.
Me sobran, de Mistral, los arcángeles, los Señores y las oraciones. Lagar, sin embargo, ha sido mi favorito de entre los 4 leídos de la Premio Nobel. En fin, me sigue interesando más su figura que sus poemas, pero siempre guardaré <>, por ejemplo, para mí.
Por fin logré terminarlo luego de AÑOS intentándolo. Mi sección favorita es por lejos "Locas Mujeres". Aún así, "Desolación" sigue siendo mi predilecto de los poemarios de Mistral
Le doy 4 por qué se lo merece, pero no me terminó gustando tanto. Pero hay un motivo claro, este poemario de Mistral es infinitamente más sesudo y complejo que los anteriores. Y aquí voy a criticar la edición conmemorativa de la RAE. No puede ser que teniendo apenas 4 poemarios (unas escuetas 500 páginas de contenido real de Gabriela Mistral), hayan sido incapaces de hacer el esfuerzo de incluir al menos una edición crítica de este.
Lagar requiere más contexto y conocimiento en su intención, hay un montón de referencias e intertextualidades que se escapan. Ojalá con el tiempo conseguir la de cátedra que parece que podría ayudarme más en una relectura.
Parte favorita: “Las Locas Mujeres”. Un retrato de situaciones que, según palabras de la misma Mistral, serían aburridas si fueran poetizadas por mujeres cuerdas o insípidas, como las llama ella.
“Mujer de Prisionero” es, definitivamente, uno de los poemas que más me quedó grabado, sobre todo luego de leerlo en voz alta. Una mujer enloquecida, enamorada y sola poetiza su deseo sexual por un hombre ya fallecido (simbolizando su descomposición como la imagen de él en una esquina, mientras come moho y telarañas). La muerte física y espiritual es una barrera entre ellos, entre su pecho ardiente y el pecho frío, el canasto de fruta fresca y la densa oscuridad de la celda.
Aún me falta aprendizaje para disfrutar este tipo de poesía (quizá de la poesía, en general). Le dejo dos estrellas no porque sea mal libro (no soy quién para criticar a un premio nobel), si no porque yo no logro conectar con los poemas; no logro descifrar/entender el mensaje a la primera lectura, parecía que leía un idioma distinto... En fin, soy yo, no eres tú, Gabriela. 2*
Es el primer poemario que leo de Gabriela Mistral, antes solo había leído poemas sueltos y me sorprendió bastante, era esperable el homenaje constante a la naturaleza, con descripciones precisas que te trasladan a los lugares y la sección “Locas Mujeres” es perfecta. Pero no esperaba la oscuridad que abunda en Lagar y fue lo que mas me conquistó, es hermoso y otras veces muy doloroso leer la resignación con la que enfrentaba la muerte.
Sin embargo mi falta de conocimiento en poesía me pasó la cuenta porque hay muchos poemas que no entendí, apesar de leerlos dos veces.
”Por si en la segunda vida / no me dan lo que ya dieron / y me hace falta este cuajo / de frescor y de silencio, Y yo paso por el mundo / en sueño, carrera o vuelo, / en vez de umbrales de casas, / quiero árbol de paradero."
Mi primer acercamiento a lo que es la poesía y definitivamente me encantó. Hace un año nunca imaginé estar leyendo poesía, era para mí una literatura demasiado abstracta y aunque lo sigue siendo, logré disfrutar los poemas de esta tremenda poeta como lo es nuestro grandísima premio Nobel de literatura Gabriela Mistral.
De los poemas que contiene este libro, de los que más me gustó fue "Madre mía".
Mistral posee un estilo aunque un poco abstracto, pero que logra transmitir a traves de su hermosa lírica los sentimientos más profundos, incluso para mí que soy un recién iniciado en el maravilloso mundo de la poesía. Sin duda seguiré leyendo más poesía y por supuesto a esta enorme poeta. Gabriela Mistral.
Me gusta más que Tala tal vez porque hay que afinar el oído hacia la acústica y resonancia de los versos de la Mistral, dichos desde la tierra hacia el cielo, en plena persistencia de encuentro, para enumerar los frutos terrenales, símbolos, evidencia inescrutable de nuestra indebida ausencia, de nuestra desfachatez y forma de vida, para que en ellos se anuncie una promesa de lenguaje, no en palabras, sino acaso en sonidos que significan, no en difusión múltiple sino en alternancia, para vivir y vivir, y cantar, y que la poesía sea nuestro pequeño balbuceo diminuto para hacerle frente, por un momento, al universo:
«Peto tal vez su follaje ya va arropando mi sueño y estoy, de muerta, cantando debajo de él, sin saberlo».
No ha sido completamente de mi gusto, pero se ve una Mistral critica con su época, preocupada por la humanidad; en definitiva, una matriarca universal.
Esta obra vuelve a demostrar el crecimiento de la poetisa y el culmen de su poesía modernista con imágenes arrebatadoras, por ello tal vez no sea una obra de fácil lectura.
Me gustó más que Tala, aunque no tanto como Desolación. Hay imágenes que aparecen una vez más como los pinos, lo religioso y pasajes que no esperaba como el poema a las puertas (que me gustó mucho!).
Buen libro, recomendado. Seguiré mi camino con Poema de Chile y con Lagar 2 si es que lo puedo encontrar en una buena edición.
Como muchas de las reseñas que he leído... Me costó mucho leer este libro siempre pensé que su poesía me envolveria y no podría detenerme pero no fue así :(, me costó entenderlo. Y lo leí a lo largo de varios meses. Si bien hay algunas partes que destacar pero al parecer no es el estilo de poesía que a mi me gusta.
crecí escuchando tantos de estos poemas que verlos en papel se me hace medio extraño de repente... puedo escuchar las voces de mi abuela y mi bisabuela recitando poesía en el living de su casa antigua
Recently, I had to read her collections for a class and Mistral's poetry wowed me! Here's a link to my favourite one from Locas Mujeres: https://www.poeticous.com/gabriela-mi...