Veva es un bebé muy especial: a los pocos meses no sólo es capaz de balbucear sino que anda ya opinando y preguntando el por qué de casi todo. Con su abuela mantiene jugosas conversaciones secretas que ofrecen un vivo retrato de la sociedad española de los años setenta
Carmen de Rafael Marés -que firmaría sus libros como Carmen Kurtz, utilizando el apellido de su esposo- nació en el seno de una familia cosmopolita. Era nieta y bisnieta de emigrantes catalanes que vivieron en Estados Unidos, México y Cuba. Su padre había nacido en La Habana y su madre, en Baltimore. Parte de su educación la recibió en el Reino Unido y, sin duda, algunas de sus experiencias en ese país se reflejaron en sus libros. Se casó con el francés Pedro Kurtz y vivió en Francia desde 1935. El matrimonio pasó allí la Segunda Guerra Mundial; su marido pasó dos años en un campo de concentración. Se mudaron a España en 1943. Carmen empezó su carrera literaria escribiendo cuentos. En 1955 publicó su primara novela, Duermen bajo las aguas, que recibió el premio Ciudad de Barcelona. Al año siguiente obtuvo el Premio Planeta con El desconocido. En 1962 empieza la serie de cuentos para niños protagonizada por Óscar. Óscar cosmonauta cuenta la historia de un chico que tiene por mascota una oca, Kina, y que decide construir un cohete. Aunque la aventura acaba teniendo un desenlace del tipo todo fue un sueño, lo cierto es que Óscar viaja a otros planetas donde se encuentra con civilizaciones socialmente avanzadas. Esto permite introducir una serie de temas de gran actualidad y sorprendentemente avanzados para la época. A lo largo de su vida, Carmen Kurtz siguió fiel a Óscar y Kina, pero tuvo otras inquietudes. Resulta notable su trilogía Sic transit que se publicó entre 1973 y 1975. A partir de la segunda mitad de los años 70 se dedicó con más intensidad a la literatura infantil con la ayuda de su hija Odile como ilustradora.
He tornat a la falda de la yaya un temps. Llagrimeta als ulls des del principi fins al final, quina delícia 🥹 original i diferent, un tema que s'ha tractat de moltes maneres, però aquesta vegada a partir de la mirada de la Veva, un nadó que parla i que té opinió pròpia ✨✨✨
Daniel's review: I liked that Veva can talk since she was born, and Buela kept the secret about it. Natacha was jealous at first, and at the end she got better and better and in the end Natacha goes to Equatorial Guinea.
Qué bonito es ser pequeño, qué bonito descubrir el mundo, y vivir sobre la ternura y las emociones a flor de piel. Este libro, una historia infantil, te lleva a todo ello. Debemos ser más niños.
Qué monería de libro! Me encantaría escuchar todo lo que los bebés quisieran decir. Ojalá, para empezar, escuchásemos a los niños y niñas que ya hablan. Vaya aventura la infancia!
Este libro lo leí en el colegio. Trata de una niña de 9 meses que ya sabe hablar y razonar, pero lo oculta, hasta que un día le habla a su hermana mayor.
I went into this one with a lot of enthusiasm. My expectations were really high and, although it isn't bad, I wasn't exactly thrilled by it. The general plot of the book is interesting and fresh: a baby who talks and has the intelligence and capabilities of an adult. However, the content leaves much to be desired; it’s a bit thin, though you have to keep in mind it’s a children's book. The ending was a bit disappointing to me—I didn't find any charm in it. It stays open without any kind of resolution; if the author had actually closed the story, it would have been much better. The book also promotes outdated values. It portrays the 70s, so unfortunately the whole plot is wrapped in indirect sexism. The mother and grandmother are the only ones who do anything around the house, while the father and children do nothing. Even though the two kids eventually realize they should do their part and collaborate (and I say "collaborate," not "help," because it’s not just a woman's job), the father’s role goes unnoticed. He isn’t blamed for coming home from work and just sitting there waiting for everything to be done for him. Plus, the fact that the father works is no excuse for not taking responsibility at home, especially since the mother has a job too, yet she’s the one obligated to do everything when she gets back. Another regressive aspect I don't agree with is the idea that success equals marriage. Veva herself mentions that her goal is to marry a "man of means." Also, her older sister drops out of school to marry a man twice her age. The only "crazy" part about it seems to be that she moves to another continent, ignoring how serious it is that she abandoned her studies and chose to depend on a husband instead of securing her own future. Despite these criticisms, I have to admit I really liked the concept of "inherited memory" that it sets up: "inherited memory, the one we all have at birth and that disappears as soon as we grow older." I also really like the references to classical music: "As soon as we were alone, Papá put on Rachmaninov's Piano Concerto in C minor. It wasn't his favorite music, but he had a tendency to listen to it when he was worried about something. I, on the other hand, liked the Concerto very much. It was soft and sad at the same time. Like something lost, something that is ending." Another phrase I liked that felt very tender: "Is it possible," Papá asked, "that a single person can take up so much space? Leave such an enormous hole in such a small house?"
This entire review has been hidden because of spoilers.
Sinopsis: . . . ❄️✨ Veva es un bebé muy especial: a los pocos meses no sólo es capaz de balbucear sino que anda ya opinando y preguntando el por qué de casi todo. Con su abuela mantiene jugosas conversaciones secretas que ofrecen un vivo retrato de la sociedad española de los años setenta. ✨❄️ . . . Opinión: . . . ❄️✨ Buenas tardes lectores, hoy os traigo un libro que marcó mi infancia. Veva es la historia de una niña de nueve meses que al nacer reconoce que los bebés nacen sabiendo hablar, andar, correr, saltar e infinidad de cosas más que se guardan para si mismos para no asustar al mundo adulto que les rodea y para tener algo de la atención que tanto les gusta recibir. Pero Veva, es peculiar, ha decidido que no quiere formar parte de este grupo de niños que guardan su secreto y en una de estas se lo confiesa a su abuela, otro gran pilar de esta novela. . . . El libro es divertido porque sus dos grandes protagonistas son personajes llenos de vida y de alegrías muy comunes a pesar de sus edades tan diferentes. Es una novela cortita, con escasas ilustraciones (pero que están) y con letra bastante grande para niños que están empezando a leer, más o menos ocho años o así,. . . . A pesar de ser un libro para niños toca el tema del machismo, de problemas en relación a las mujeres que siguen dándose a día de hoy cuando debían haber sido erradicados hace años, temas sobre religión, sobre política, y muchos otros temas actuales visto desde dos perspectivas la de una niña y la de su abuela. . . . Recomiendo mucho su lectura por qué está muy bien, es ameno y entretenido. ✨❄️
Veva es una niña de 9 meses que habla (y piensa y razona) a la perfección, aunque no se lo dice a nadie. La autora nos transmite la visión del mundo de un bebé, con su buela y su hermana mayor, a la que nos hacen odiar. Siendo como es un libro de iniciación lectora, lo recuerdo con cariño en mi 3º de primaria (entonces EGB), pero la idea original (al estilo de la película "Mira quién habla") no la desarrolla luego la autora, quedándose un poco en tierra de nadie. Años después leí la segunda parte y la magia ya había pasado.
Leí este libro por primera vez cuando era niña en 2008 o por ahí, sigue siendo una historia muy divertida e ingeniosa. Corto y rápido.
Veva es un niña que nos enseña la vida desde su perspectiva, su actuación de silencio e incompetencia (por ser bebé) le molesta tanto que acaba hablando con su Buela.
Mi primer libro, al menos el que recuerdo. El Universo de Veva, su buela, su familia, el lugar sin nombre al que haría referencia tantos años después sin ser consciente cómo quedó grabado en mi imaginario. El bebe y su abuela...la Veva parlanchina y ansiosa de aprendizaje. ¿Acaso no es eso la vida?
La idea del libro en sí está buena pero considero que está mal desarrollada. Tal vez la época en que se creó o los pensamientos de la autora hicieron que sea peor. Hay cometarios hacía Natacha tan ¿? fueron las 72 páginas más largas.