Muriel, una joven reportera gráfica, vive junto a su compañero Tanis, periodista en plena madurez profesional y personal, un amor prohibido, pasional y lleno de riesgos. Ambos trabajan en el mítico periódico El Hispano durante la convulsa época de los últimos años del franquismo. Una redacción repleta de ilusión, ideales y lucha para derrocar al dictador. Una época de barricadas, confidentes y esperanza. Malik, el hijo de Muriel, intenta recomponer las piezas de la enigmática y apasionante vida de su madre. Pero siempre hay algo misterioso en ella que su hijo ni comprende ni acepta. Canta solo para mí rinde homenaje a toda una generación legendaria, a sus ansias de libertad y a la fuerza imparable de la juventud.
Es una novela de personas, para personas, encuadrada en una realidad social compleja como es la incipiente salida de la dictadura en el ejercicio de una profesión muy difícil en aquellos momentos como era el periodismo. Hoy día incluso sigue siendo una labor muy compleja a mi modo de ver, unas veces por unas cosas, otras por cuestiones que ya son sobradamente comentadas y que no viene al caso en este momento. Es intimista, al menos a mi me lo ha parecido, un review al pasado con un cierto toque melancólico, y sin pudor a reprochar ciertos comportamientos del pasado (por parte de algunos) e incluso algunos del momento actual. Me gusta la facilidad de la palabra de Nativel a la hora de trasmitir historias, me gusta la sencillez, y no perderse en juegos barrocos que nos pierden. Se mezclan la necesidad de un hijo por conocer de dónde viene, y la historia de una madre que no sabe si quiere olvidar, si no quiere hacerlo o si lo que quiere por encima de todo es ocultar a su hijo aspectos que piensa que pueden hacerle daño. Nuevamente, historias muy humanas en evoluciones de personajes con un trasunto político y social que nos transporta al comienzo de los años 70 y que nos da una visión completa en varios brochazos de la realidad política y social no sólo del país y sus referentes externos, sino de esos referentes mismos, viajando a hacer reportajes con personajes importantes en el devenir de la historia política. Mujeres fuertes, que no sabían que tenían que serlo, mujeres sentimentales, mujeres en muchos momentos arrojadas al amor con independencia de lo que el otro puede entender por "amor" o ni siquiera compartirlo. ¿A que renunciamos por ciertas cosas, ciertos sueños o ambiciones personales? Me gustan mucho estas historias. Y además se lee de forma muy ágil y amena.
Canta solo para mi, me recuerda a uno de esos melodramas baratos y estúpidos con las que las cadenas de televisión nos castigan en las sobremesas.
Y no es que Nativel Preciado escriba mal. Es más, el libro está muy bien documentado y narrado, lo que facilita su lectura. Pero lo único realmente interesante, la situación social y política de una España en la que el franquismo daba sus últimos coletazos, pasa por detrás de una historia de amor muy tonta y convencional que ocupa gran parte de la novela.
Pero la historia abarca algo más que la pasión de los dos periodistas, Muriel y Tanis, ya que aparece otro personaje en escena, Malik, el hijo de Muriel. En mi opinión todo su relato es bastante aburrido y muy poco esclarecedor. Y eso incluye hasta el final, que además de ser abierto y parecer inconcluso, te deja con numerosas preguntas sin respuestas y una sensación de pérdida de tiempo inmensa.
En suma, estamos ante una novela rosa que para dar apariencia de algo más, ha sido ubicado en un periodo convulso de la historia nacional e internacional. Pero ni es entretenida (a no ser que te diviertas con las estupideces ajenas) ni aporta realmente nada nuevo, por lo que aconsejo que la evitéis a toda costa.
"Canta solo para mí" es un libro que te gustará si te interesa el periodismo, la historia, las realidades de otros países y las relaciones internacionales de una época muy cercana a la nuestra. Con una historia de amor tóxica y destructiva y unos personajes interesantes que se transponen durante la historia.