Litoral de tinta es una antología poética que recoge algunos de los poemas más destacables de Verónica Volkow. Los temas más recurrentes son la muerte, la vida o el tiempo.
El recorrido por diversas civilizaciones es quizá lo más destacable de esta poesía, así, hace un recorriendo por la civilización grecolatina y la precolombina, de ésta última sobresalen principalmente o ciudades como Zihuatanejo, Ixtapa los dioses y leyendas como Tepeyólotl o Océlotl: sacerdote azteca representado como un tigre/jaguar y que fue ejecutado por la Inquisición española:
Un jaguar súbito
-relámpago del agua-
salto del sol desde las ondas
cual si fuera un fuego que no arde,
sólo un tigre pensado,
delgada llama que nació del agua,
puñal de luz al vuelo.
La influencia de autores hipanoamericanos también está presente, sin duda, la más destacable será Sor Juana Inés, a la cual, la propia autora dedica un poema. También los elementos característicos de Octavio Paz o Borges están presente a lo largo de sus poemas con las referencias al laberinto,el universo, el tiempo, el espejo o Aleph.
Además, los elementos de la naturaleza están totalmente presente a lo largo de toda la obra, creando aliteraciones, imágenes y símbolos que en ocasiones ya han perdido cualquier extrañamiento en el lector, por ejemplo el río/camino que fluye como representación del tiempo que transcurre:
Yo le he pedido a la montaña
que me abra sus pliegues como un libro,
y sus brillos donde late el agua,
y cuantas coas que no sé
pero que encierra
la promesa que es verde.
Las formas lejanas son como capullos,
en espesos ovillos hay espera:
amarrado está el mundo.
Avanzan sendas desatando.
En la prisa se vuela un costado en desbandada.
El camino asegura postes, casas,
y las puntuales citas de los árboles.