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A World for Julius

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    Julius was born in a mansion on Salaverry Avenue, directly across from the old San Felipe Hippodrome. Life-size Disney characters and cowboy movie heroes romp across the walls of his nursery. Out in the carriage house, his great-grandfather’s ornate, moldering carriage takes him on imaginary adventures. But Julius’s father is dead, and his beautiful young mother passes through her children’s lives like an ephemeral shooting star. Despite the soft shelter of family and money, hard realities overshadow Julius’s expanding world, just as the rugged Andes loom over his home in Lima.
    This lyrical, richly textured novel, first published in 1970 as Un mundo para Julius , opens new territory in Latin American literature with its focus on the social elite of Peru. In this postmodern novel Bryce Echenique incisively charts the decline of an influential, centuries-old aristocratic family faced with the invasion of foreign capital in the 1950s.

Winner of the Outstanding Translation Award of the American Literary Translators Association and the Columbia University Translation Center Award.

450 pages, Paperback

First published January 1, 1970

316 people are currently reading
4222 people want to read

About the author

Alfredo Bryce Echenique

88 books269 followers
Nacido dentro de una prominente familia de banqueros, sus padres fueron Francisco Bryce Arróspide y Elena Echenique Basombrío de Bryce. Su tatarabuelo, José Rufino Echenique, fue presidente del Perú en 1851, y su familia está relacionada con la francesa Flora Tristán y con el barón Clemens Althaus de Hesse.

Bryce Echenique, educado en el seno de la oligarquía limeña, cursó sus estudios primarios, en el Inmaculado Corazón, y secundarios, en el Santa María Marianistas y, luego, tras un incidente en este colegio por el que hubo de ser hospitalizado, ingresó al San Pablo, un internado británico en Lima. En 1957, ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y se licenció en Derecho, obteniendo el título de Doctor en Letras en (1977). Fue profesor durante algún tiempo en el Colegio San Andrés (ex Anglo-Peruano) donde enseñó Castellano y Literatura.

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574 (14%)
2 stars
178 (4%)
1 star
51 (1%)
Displaying 1 - 30 of 265 reviews
Profile Image for Guille.
1,007 reviews3,288 followers
February 21, 2022

Transcurridos muchos años, y basándome únicamente en la sensación que recordaba de mi primera lectura, cuando me incorporé a Goodreads decidí darle cuatro estrellas. Ahora, viendo que ha pasado ampliamente la prueba del tiempo subo a cinco, se las merece de sobra.
“Prefiero una persona educada de siempre, que ha sabido comer, ha tenido servicio en casa, con buena pinta, buenos genes, raza… Todo lo que marca la diferencia.”
Esta cita no es de la novela, es una frase real y reciente de una tipeja de mi país que demuestra lo actual que sigue siendo el relato de Bryce.
“…iba atravesando, la Lima de hoy, la de ayer, la que se fue, la que debió irse, la que ya es hora de que se vaya, en fin Lima.”
Porque esa Lima que existió, que sigue existiendo y, dejémonos de mierdas, que siempre existirá en cada ciudad de cada país del mundo, mantiene invariablemente en su seno “muchachadas del barrio Marconi” que algún día sustituirán a los Juan Lucas y a las Susan de turno en ese universo propio separado de la sociedad, a la que utilizan a su antojo y mantienen lo más alejada posible, ya que, como dice Susan, la gente bien “no tolera nada desagradable… no se le cuenta que la gente sufre y se muere”.
“Nuevamente participaba Julius con los sirvientes en conversaciones en que los sirvientes se hablan de usted y se dicen cosas raras, extrañas mezclas de Cantinflas y Lope de Vega, y son grotescos en su burda imitación de los señores, ridículos en su seriedad, absurdos en su filosofía, falsos en sus modales y terriblemente sinceros en su deseo de ser algo más que un hombre que sirve una mesa y en todo”.
Y una de las razones de que esto fue, es y será siempre así, y no es la menor de todas, es que, además de esos Juan Lastarria que sin escrúpulos lograrán entrar de vez en cuando en esa oligarquía económica bajo la mirada despreciativa de los oligarcas de pura raza, también existirán siempre los lacayos, los Celso, los Carlos, las Vilma, las Arminda…
“Arminda envejece pegada a una familia, sin preguntar, callada desde hace años, los quiere a todos mientras plancha la ropa, o sentada en un banco de la cocina observando su silencio, a veces logra ver al señor y nunca ha juzgado a la señora.”
Todo esto, los de arriba despreciando y necesitando a los de abajo, los de abajo admirando a los de arriba de los que se sienten orgullosos de servir y con los que, con nulas posibilidades, sueñan codearse, está retratado maravillosamente en la novela de Bryce con una ternura tiznada de mala leche que hace de la novela un texto duro y encantador, irónico y despiadado, bajo la mirada naif de un niño de diez años llamado Julius, uno de esos raros especímenes que salen de vez en cuando de esas “muchachadas del barrio Marconi” que instintivamente captan las injusticias que se establecen entre los dos mundos. El resultado que consigue Echenique es algo así como una mezcla limeña de El príncipe destronado, Diario de un cazador y, por supuesto, Los santos inocentes del inolvidable Delibes.
Profile Image for David Carrasco.
Author 1 book147 followers
December 25, 2025
De niños creemos que el mundo nos pertenece, aunque solo nos dejen un trocito de jardín y un balón de plástico. Luego crecemos y descubrimos que lo único que nos pertenecía de verdad era esa ingenuidad. Julius es eso: un niño que aún cree que no le han robado nada.

¿Y si resultara que el verdadero privilegio no es el dinero, sino la ingenuidad?

No la falsa inocencia de los cínicos, sino esa mirada limpia —devastadoramente limpia— que te obliga a ver el mundo con toda su podredumbre, como quien abre la nevera y se encuentra un pastel decorado con moho. Esa es la maldición de Julius, el niño más dulce y más trágico que ha pisado Lima, y quizás también la literatura latinoamericana.

Un mundo para Julius no es la típica novela sobre infancia, ni un simple retrato de clase alta en decadencia. Es una elegía disfrazada de comedia, una sátira que te deja con un nudo en el estómago, aunque te haga sonreír por el camino. Bryce Echenique nos presenta a Julius, hijo menor de una familia aristocrática limeña que se desmorona en silencio mientras mantiene las apariencias. Él, con su mirada perpleja y su ternura incorruptible, observa a su madre ausente, a sus hermanos vacíos, al desfile de sirvientes con más humanidad que toda la casa junta, y al mundo —ese mundo que supuestamente era para él— volverse cada vez más ininteligible. No hay spoilers aquí: solo os diré que esta novela es menos una historia que un espejo, y cuidado con lo que uno ve cuando se asoma.

Lo primero que desarma es la prosa. Bryce escribe como quien parece no escribir, como si las frases salieran por accidente, con esa naturalidad de los grandes estilistas que no necesitan gritártelo. El narrador —tercera persona omnisciente con tendencia a camuflarse tras la mirada infantil de Julius— logra ese tono delicioso donde la ironía no es un escudo, sino una especie de complicidad secreta con el lector. Es una voz que mezcla el asombro del niño con la crueldad del adulto que, desde algún lugar del futuro, ya sabe cómo acabará todo esto. Y en esa mezcla hay ternura, pero también mucho sarcasmo, envuelto en una prosa cuidada, juguetona, precisa y a ratos brillantemente coloquial. Como si Bryce se hubiera inventado un castellano aristocrático-limeño que bebe whisky con mayordomos y luego se va a llorar solo al baño. Todo con una orquestación deliciosa de diminutivos empalagosos, aumentativos ridículos y superlativos cursilísimos, como si las palabras se disfrazaran de la propia clase alta a la que están traicionando por la espalda.

El narrador omnisciente salta de la voz infantil a la mirada adulta con una fluidez que a veces roza lo esquizofrénico, pero nunca se rompe. Esa técnica, que en manos torpes habría sido un desastre, aquí logra algo prodigioso: te mete en la cabeza de Julius sin que tengas que renunciar al contexto. Eres niño y testigo, y al mismo tiempo cómplice de la comedia cruel de los adultos. Hay pasajes que podrían haber salido de un Proust tropical con resaca, y otros que recuerdan a la sátira elegante de Evelyn Waugh, si Waugh hubiese tenido que vivir entre virreyes en ruinas y mucamas que cantan valses tristes.

La gracia de Bryce Echenique es que no fuerza nada: todo lo que duele, duele más porque no te lo anuncian. Nadie llora en primer plano. Nadie se derrumba. Nadie grita en voz baja. Pero todo está ahí, como un murmullo roto. Julius, sin saberlo, lleva el corazón lleno de cristales rotos, pero camina con una dignidad torpe, como si aún le quedaran esperanzas. Y ahí es cuando el libro, sin hacer aspavientos, te revienta por dentro. Hay escenas que parecen llegadas del sueño, como ese flujo de conciencia maravilloso, esa conversación —medio alucinación, medio ternura infinita— con su hermanita Cinthia, muerta hace años pero viva en su memoria. Es uno de esos pasajes donde la tristeza se agazapa detrás de la prosa y te sorprende por la espalda. Como si el tiempo se doblara un poco para dejarle a uno llorar sin que se le note

Y luego están los personajes, claro. Julius es, sí, un niño, pero cuidado con subestimarlo: su mirada es una sentencia. Es ese tipo de personaje que uno no puede dejar de proteger mientras lee, aunque sepa que el mundo —ese mundo— no le va a tener ninguna piedad. Julius no juzga lo que ve, pero tampoco se contamina. No se rebela, pero tampoco se somete. Huérfano de padre y con un padrastro que parece más un visitante que una figura parental, Julius sobrevive en un hogar donde el afecto es algo extraño. A su manera, sin alzar la voz, se enfrenta a las reglas no escritas de una familia que jamás se ha detenido a preguntarse si les importa. Es un niño que escucha más de lo que habla, pero cuando mira, desmonta el mundo con esa mirada suya que no encaja del todo en ninguna parte. Hay en él una especie de rebeldía muda, una negativa suave pero firme a dejarse moldear por el cinismo heredado de su clase. No hace discursos ni rompe platos, pero tampoco juega al juego social que le han escrito: se ausenta, se refugia, se agarra a una ternura que los demás ya han perdido.

La madre, Susan, es la imagen perfecta del vacío elegante: hermosísima, carismática, pero emocionalmente tan distante como un cóctel mal agitado. Los hermanos mayores, Santiago y Boby, podrían ser caricaturas de la burguesía decadente, pero tienen esa tristeza que los humaniza a pesar de todo. Y la verdadera riqueza emocional de la novela está abajo, en los sirvientes: Vilma, la institutriz; Carlos, el chofer de voz áspera; Celso y Daniel, los mayordomos; Nilda, la cocinera con historias de la selva que parecen sacadas de otro mundo... son los únicos que parecen sentir algo real, aunque vivan para servir. Bryce no cae en la trampa de idealizar a los de abajo ni de demonizar a los de arriba: simplemente los muestra, y es precisamente eso lo que incomoda.

Y como si no fuera suficiente con desmontarte los personajes, también se atreve a desmontar la estructura. Esto no es una novela ordenadita: es un caos elegante que funciona como un álbum de recuerdos mezclado con una pesadilla fina. La estructura es ambiciosa pero no laberíntica. La novela se construye como un collage de escenas, recuerdos y viñetas, muchas veces sin una línea cronológica estricta, lo que le da un aire de memoria o de pesadilla difusa. Esto exige algo del lector, no lo voy a negar, pero la recompensa está en cada párrafo. Es una de esas novelas donde uno subraya frases no porque sean brillantes —que lo son—, sino porque duelen.

Porque debajo de cada frase se agita algo más: la clase social, sí, la herencia colonial, el racismo estructural que flota como el perfume caro en cada rincón de la casa de Julius, la hipocresía brutal de una sociedad que finge elegancia mientras se pudre por dentro. Todo está dicho sin decirlo, como quien te sonríe mientras te hunde el cuchillo. Pero lo que de verdad duele es otra cosa: esa sensación de estar perdiéndolo todo sin que nadie haga ruido. Porque lo que más me interesa aquí es la forma en que Bryce narra la pérdida. No la pérdida repentina, con llanto y drama, sino esa lenta erosión que se lleva la infancia, la confianza, el amor. Es como ver cómo se descongela un glaciar: imperceptible al principio, devastador al final.

Y lo curioso es que todo eso lo hace sin necesidad de grandes gestos. Nada de melodrama ni de frases grandilocuentes. Bryce se ha quitado el disfraz de payaso lúcido y se ha puesto el de asesino elegante. Si vienes de leer La vida exagerada de Martín Romaña, lo vas a notar enseguida. Notarás que el humor aquí es más sutil, más venenoso, más eficaz. No necesita el chiste explícito: basta una descripción cargada de ironía, una pausa en medio de una frase, para desmontar todo un sistema de valores. Leyéndolo, no pude evitar pensar en El gran Gatsby , pero en versión criolla, con menos jazz y más valses peruanos, con menos alcohol y más soledad perfumada. Como si Fitzgerald hubiera nacido en Lima y le hubieran dolido otras cosas: menos champagne, más resentimiento; menos fiestas, más memorias que apestan a gardenias marchitas. En el fondo, ambos retratan un mundo que se descompone detrás del decorado, observado por alguien que no termina de pertenecer. Bryce, como Fitzgerald, afila la prosa para dejarnos solos frente a la gran pregunta: ¿qué queda cuando todo era mentira y ya no queda ni el consuelo del autoengaño?

Pero lo que convierte esta novela en algo tan especial no es solo su retrato social, sino la mirada. Y esa mirada es la de Julius, que no juzga, no protesta, solo observa. Y en esa observación hay una ternura que desarma más que cualquier discurso. Porque a veces lo más feroz es lo más silencioso. Y lo más revolucionario es mirar con bondad un mundo que no la merece.

Léela con cuidado. Léela como se lee una carta escrita a mano por alguien que ya no está. Léela sabiendo que Julius no es solo un personaje, sino una pregunta que la literatura nos lanza a la cara: ¿qué clase de mundo estamos dejando a los que aún no saben odiar?

Y si al terminar el libro no sientes un poco de vergüenza —por ti, por mí, por todos—, quizá es que ya eres un adulto de esos que Julius no entendería.
Profile Image for Regina Andreassen.
339 reviews52 followers
May 17, 2020
I am an avid reader, and extremely selective. I have read at least a thousand books, and many of them several times. As a book lover and as a social scientist I find this book absolutely brilliant! I wish it was easy to find it here in Australia and that it was more promoted all over the World. A World For Julius is a masterpiece. I have read it many times in both Spanish and English. The story is brilliantly narrated. The writing is beautiful and vivid, the characters are exquisitely crafted, nuanced and multidimensional; the social dimension of the story will not go unnoticed. Julius’s world will speak to your heart!

Julius is a beautiful, inquisitive, clever, fun loving, compassionate, and wealthy child of English descent, who has lost his father, a father he barely remembers. The book starts when Julius gains consciousness of his existence and his position in life by exploring his surroundings. Julius spends much time around the grandiose quarters of his mother, siblings and his own, and almost as much time taking for hours to his nanny, cook, chauffeur and other maids. He is fascinated by the modest section of the mansion in which his family’s servants work and inhabit.

Bryce is a very engaging and witty writer; and for most of the time the pace of the book is agile; yet, some sections,particularly in the second half of the book, can be a bit dense. This has a reason. Nothing in this book is gratuitous, or there for the ‘shock value ’. On the contrary, the story is very realistic. The characters and their adventures have their ups and downs, mimicking real life. In the book, as time goes by, the characters age and evolve; accordingly, the relationships and dynamics between characters change as well. The pace of the book reflects this. Keep in mind that this story is not mere fiction. Bryce was inspired by what was his own environment during his childhood and adolescence ; to some extent, A World For Julius is autobiographical. Alfredo Bryce is caucasian, a Peruvian of English and Spanish descent. Alfredo Bryce's maternal great grandfather was Peruvian president Rufino Echenique, hence, the world of the Peruvian upper classes is a world that Bryce knows very well. In the book, Julius too is the great-grandchild of a wealthy Peruvian president.

A World For Julius explores much of the lifestyle and idiosyncrasies of the Peruvian upper classes during the 50s, 60s and 70's. Therefore, what some readers may find as vacuous and pretentious, was and still is prevalent in Peruvian society. The World, as experienced by Julius, can be a charming, happy world but it is also often a despotic, unforgiving world. Unlike their servants, Peruvians who are part of the upper echelons of society, like Julius, his mother, and his siblings, are in a privileged position, yet, they are not free from pain, but they find ways to evade it or simply avoid displaying it. In Julius’s world, the way to fit in society and to function properly is often to choose ‘not to see’, tp conform, to ignore what can hurt, to take things trivially, and to easily forgive ‘misdeeds’. Susan (Julius’s beautiful mother) and Bobby (the middle child, one of Julius older brothers), exemplify this.

Susan is a gorgeous, young sweet rich widow with four children! She is a woman who must be loved, and almost every man who crosses paths with her falls is charmed by her beauty, charisma, and sophistication. Yet, who would be courageous to change his life for her... to become the stepfather of four children with very different personalities? Well, certain type of guy does, he is far from perfect but he is not a bad person, he is vacuous though but does what he can to be a good stepfather and husband.

Now, let’s talk about Bobby. I have always been fascinated by Bobby. Bobby has lost his father, and, unlike Julius, Bobby still remembers his father. Bobby was hurt by that loss. Later, there is another great loss in the family (I won’t spoil it), and Bobby feels it greatly. The house is filled by sorrow; but life goes on. As a middle child, Bobby is trying to find his place within the family; he admires his older brother, Santiago, a cold, calculating adolescent. Bobby too tries to adopt a distant attitude but he has difficulty controlling his emotions. Initially Bobby sees his eldest brother as a role model, this, fortunately, changes when Santiago goes away. As the story progresses, Bobby goes from a prepubescent child to an unstable yet kind adolescent. Bobby struggles to fit, Bobby is different, he senses it. During high school he even ‘dares’ to date a woman of the working class, but then Bobby realises how unrealistic is, for a young man like him, to even contemplate the possibility of having a future with a poor girl! It would never work! I believe Bobby is a character that readers overlook and may even judge too severely; yet for many readers he may be the most relatable character of the book. If you have never read the book and intent to do it, please pay attention to Bobby! Bobby, is the second protagonist of the story! Through him we see how the economic, cultural,social and symbolic capital are passed from generation to generation.

Bobby and Julius are very different, yet both are soft-hearted. Both know death far too well. Bobby and Julius don’t seem to have a close bond, sometimes Bobby looks at Julius as a nuisance, but in general lines their relationship is neither tense nor loving. There is a significant age gap. The last pages of the book suggest that their relationship will change, even if the reader will never know the details. Julius is a great observer, he ‘reads’ people, ergo, eventually Julius understands Bobby and feels his pain, they have a dramatic moment in which they look at each other, they speak frankly, and for the first time truly connect. The denouement of the book leaves many doors open.

Those who have an adequate knowledge of South American culture- specially Peruvian culture- or do research there know that, to some extent, the life of the Peruvian upper class hasn't changed that much; classism and racism are still prevalent in Peru. There is also much resentment among the various Peruvian groups , but people like Julius are those who represent hope because he has a privileged position that he can use to help people have better lives.

So, should you read A World for Julius! Oh, yes, if you are a true literature lover, you should!
Profile Image for Christian Doig.
53 reviews82 followers
April 13, 2023
La primera novela de Alfredo Bryce Echenique es ya, a sus cincuenta años de edad, un libro realista que se pierde en la leyenda, así como, más que nunca, sigue siendo esa combinación inefable de risueña nostalgia casi fantástica y cruel desilusión de tintes progresistas que ha sido el básico secreto de su éxito desde su publicación.

Recordemos un par de noticias, verdaderas o no, siempre fascinantes acerca de este fascinante relato:

1. Los personajes de Juan Lucas y Susan, el padrastro y la madre de Julius, respectivamente, fueron creados después de que Bryce vio Darling (1965), la película de John Schlesinger sobre una modelo de alta costura en su expedición existencial por un Londres (y una Europa) decadente. Si fue así, Julie Christie asoma a la memoria como una perfecta Susan darling, y José Luis de Vilallonga es al menos el prototipo con más swing (por lo del Swingin' London) de un Juan Lucas congelado en la vida fácil de la aristocracia limeña. Definitivamente glamouroso el del Golf.

2. Cuenta la leyenda (o la historia) que a García Márquez le encantó Un mundo para Julius, y que si hubiera sido por él la novela del peruano habría ganado el Premio Biblioteca Breve de 1970, cuyo aspirante con mayores posibilidades parecía ser la prodigiosa El obsceno pájaro de la noche, de José Donoso. Lo que finalmente sucedió es que no sucedió nada, y el premio quedó tan desierto por los problemas entre Seix-Barral y Carlos Barral como el desierto de Sechura. Barral publicó la novela, aunque supongo que el verdadero premio para Bryce fue conocer a García Márquez poco después, con una ayudita de Vargas Llosa.

Un mundo para Julius es una novela perfecta, eso que pocas veces uno encuentra en la ficción en prosa. Curiosamente el propio Vargas Llosa le niega la perfección como cualidad máxima a un género que él ha contribuido a encumbrar, pero lo cierto es que la novela puede preciarse de ejemplos como el de Julius para aun tratar de la perfección de la imperfección. Y qué divina imperfección. Desde la oración inicial, que abre la narración sobre la oligarquía peruana como un conjuro mágico, ni más ni menos el encantamiento del "Érase una vez..." de un cuento de hadas que poquito a poco y simultáneamente desarrolla su propio desencanto, hasta el final demoledor de una niñez perdida para siempre, la inocencia y la pureza caminan tomadas de la mano con la ironía y la inevitable amargura de saber que existe un abismo insalvable e inmensurable en este mundo, hacia la constatación de que el recuerdo o la imaginación, en todo caso la literatura, la novela, pueden ser recursos inauditos de una autorredención, no por inmerecida menos legítima.

El uso absolutamente magistral del humor termina confirmando a este clásico de las letras latinoamericanas como uno de esos libros que permanecen, haciendo las delicias del espíritu. ¿Qué sería del mítico fresco de la elite social limeña que nos ofrece la compleja urdimbre verbal y estilística de Julius sin todos y cada uno de esos detalles jocosos, esas observaciones acertadas hasta la sorna, esas frases y situaciones más que felices, idealmente hermosas, que nacen de una hilaridad entre el cielo y la tierra? Un mundo para Julius te hace reír hasta que te duele la barriga, así como provoca las lágrimas más genuinas cuando revela la injusticia en sus momentos de mayor gravedad. Y es que la risa de Julius parece transformar la realidad del lector, al menos la inmediata, al menos por un momentito. Je-je.

Pero Julius, la novela, es una mirada reposada y atenta al crecimiento individual de Julius, el pequeño protagonista, a la vez que se desdobla en la mirada llena de curiosidad e ingenuidad de ese mismo personaje central con el propósito de contar la historia de una oligarquía revelada en su fealdad sutil por esa misma nostalgia que no puede evitar embellecerla o, más bien, corroborar la belleza superficial que la sustenta(ba). Oculto como bajo el cascarón de uno de esos huevos que Nilda ha venido a regalarle por su cumpleaños hacia el fin del relato, el vacío que Julius descubre en su clase social es terrible como el vértigo de la muerte o una existencia virtuosa arruinada por la debilidad de un instante. Sin embargo, Un mundo para Julius sabe que no todo tiempo pasado fue mejor, pero también. Hasta la más infeliz de las infancias (recordemos lo que Hemingway afirmaba de la niñez de los escritores) atesora el amor y la belleza y la capacidad para reconocer ambos con el corazón, en una experiencia irrepetible. Antes de la escritura y la relectura, y los poderes de la imaginación.

¡Felices 50, Julius!
Profile Image for Ivana.
456 reviews
February 29, 2012
Me siento mal diciendo eso, pero no me gustó este libro...
Echenique es un escritor muy bueno. Narra una historia desde punto de vista de un niño que llega a conocer el mundo injusto, la diferencia entre los niveles de la sociedad peruana, el 'esnobismo' de la clase alta, y la ternura de la clase baja...
pero, el problema es la trama. El libro es lleno de los detalles que no son necesarios. Es muy lento....pensé que en un momento, Julius iba a madurar, a llegar a una edad cuando va a entender que significa todo esto, pero no es asi. En la página 300+ llega a tener once años.
Me aburrí mucho leyendola, desafortunadamente. Prefiero a Mario Vargas Llosa, cual también narra los problemas de la sociedad latinoamericana, pero de una manera diferente.
Digo, otra vez, que Echenique es un buen escritor, y su análisis de la sociedad peruana es muy buena, pero debió escribir esta novela de una manera diferente, creo yo.
Profile Image for Alex.
507 reviews123 followers
January 31, 2018
A truly south american novel, written in that great style that the south american writers have. Echeniques irony, humor, sense of observation made this book a very nice read. There is coming of age on more than one level. Great social novel as well.
There is no real action in this book, there is just life passing by with its good stuff and bad stuff. In the beginning i thought it will be a very boring book to read, long and boring, but i quickly changed my opininion due to the great art of Echenique. There are so many lines I could have quoted along the reading, but you have to read it for yourself.

Of course, chapeau to the romanian translator from spanish, Mr. Andrei Ionescu.

Funny stuff : Being so absorbed my the book, I took the wrong means of transportation (S2 instead of S3) and I travelled almost 30 minutes before I realised I took the wrong train and I had to go back !!!
Big recommendation.
Profile Image for Regina Andreassen.
339 reviews52 followers
September 22, 2020
The Spanish version is superior! This is not a bad translation but there area few things that I find problematic. I believe that the introduction could have addressed certain issues that frequently occur when translating a book as complex and long as this one. In the original Spanish version there are many phrases and key terms that the characters say in English, not in Spanish, this is because the main characters of A World of Julius are wealthy Peruvians of Spanish/English descent (Caucasian), most of the main characters and the protagonist do not have Indigenous ancestry, and they take pride of it. As a result, Susan, Julius mother, speaks English perfectly and she speaks it with a British accent; in fact, it is strongly hinted that she dislikes American English and American culture and that even considers Hollywood actresses as inferior to her. Please keep in mind that Julius is based on Alfredo Bryce Echenique. Julius nd his siblings learnt to speak British English since they were babies and attended a bilingual British school (bilingual schools are not uncommon in Peru, they are very expensive but all classes, except 'Spanish', are delivered in English), they attended Markham, the best Peruvian/British school; as a result, in the Spanish version, we often see the word 'darling' (in English) mixed with Spanish words. Susan's favourite way to address her children, husband, or friends is calling them 'darling' , even when she is speaking in Spanish she adds ‘darling’. She is naturally elegant and beautiful and mixing languages feels natural to her. She is not pretentious but that is the way she speaks or cultural reasons. She says 'darling' often, just as many of us Australians and British do ; however, in the English version of A World For Julius, the word 'darling' has been removed or appears far less than it should appear. I suspect that to avoid repetition the translator believed that it was better to use synonyms, which is a huge mistake for it alters the way Susan is meant to come across! This change was unnecessary; in fact not only should have 'darling' been kept but it should have been written in italics and there should have been footnotes explaining that it was left as it appeared in the original because it highlights Susan's ethnic identity. At first this may not sound like a big deal, but it is a big deal. Bryce's novel was a depiction of the racism and classism that reigned in Peru in the 50s, which, up to certain point, can still be seen nowadays in modern Peru. Keep in mind that traditionally the Peruvian upper classes were Caucasian people who perceived Peruvian's mestizo and Indigenous culture as inferior, this is one of the aspects that is explored in depth in A World For Julius.

Further, there are other terms such as 'chola' which the translator has failed to explain in the introduction or footnotes in the English version of this book; this is a stilly oversight because that term has different meanings which vary across Latin America. For example, Peruvians use the term 'cholo' or 'chola' to refer to a person of mixed ancestry who shows predominantly Indigenous features, whereas it is my understanding that in some other Latin American countries, such as Mexico, 'cholo' or 'chola' are words that mean something completely different. You may ask, why is it important to understand why cholo/chola means in A World For Julius? It matters because historically Caucasians, Criollos (in Peru Criollos are Caucasian whose families have been in Peru for many generations but who have only married other Caucasian) and Castizos ( Peruvians of mixed ancestry but predominantly of European descent) are usually found in the established middle classes and upper classes whereas mestizos, cholos, and indigenous Peruvians are usually found in the lower- middle and lower classes. In Perù, ‘cholos' were and still are often stigmatised, yet often the Translator uses the term 'Chola' in capital letters to refer to Vilma, as if it was a nickname, not to indicate the fact that Susan is thinking of Vilma and her racial category.

I admit that I enjoyed the English version although I prefer the Spanish version; however, unless your Spanish is excellent please do not attempt to read the Spanish version before reading first the English version. I know that the English version is out of print, and since I collect different editions of my favourite books I have two copies of the English version, but I paid about 100 US dollars per each of them. If you want to read the English version and you cannot find it, I hope your local library has it, or you may need to wait until another English version is released.

Enjoy your reading and apologies for all the typos but as usual I type this using my mobile and now I am multitasking.
Profile Image for Estefanía.
316 reviews39 followers
October 1, 2023
El retrato de la alta sociedad limeña en su máxima expresión, tan ensimismada en sus plásticas vidas, viviendo y perpetuándose en su burbuja. Qué bien que haya una novela que la retrate tal cual es, porque la verdad es que me parece detestable su existencia, sus modismos, sus dialectos, su falta de conexión con el mundo real.

Julius es un inocente niño de diez años, el último hijo de una familia limeña adinerada. A través de sus ojos, sus pensamientos y sus interrogantes, vamos conociendo con dulzura, gracia e ingenuidad, el comportamiento y pensamiento de su familia y los empleados de la casa, los cuales muchas veces nos sorprenden e indignan. La inocencia y la etapa de crecimiento que vive Julius le da ese toque especial a la novela y es clave para llegar al lector. Los lazos con su familia y el personal de servicio son neutrales y nos da una perspectiva real de lo que sucede con normalidad en esas esferas aunque esté matizada por la inocencia.

La historia me ha gustado muchísimo pero por momentos la lectura se me hizo cuesta arriba porque siento que está repleta de palabras, en algunas partes sin vislumbrar punto aparte y con un estilo narrativo cambiante dentro de los que estaba incluido el monólogo interior. A veces leía mucho y avanzaba poco. No ha sido una lectura fácil para mí. No obstante, eso no ha empañado mis sensaciones globales respecto a la novela, me ha gustado y la recomiendo.
Profile Image for Libros Prohibidos.
868 reviews453 followers
April 22, 2017
Resulta muy disfrutable el modelo de prosa desplegado por Bryce Echenique en Un mundo para Julius: un estilo ágil, a veces rematadamente claro en sus ideas, otras veces diluyendo las líneas entre el pasado y el presente, pero siempre lúcido y revelador. Reseña completa: http://www.libros-prohibidos.com/un-m...
Profile Image for Andrés Colan.
3 reviews2 followers
March 26, 2013
El libro relata la historia de Julius, un niño nacido en las más altas esferas de la sociedad limeña de los años 60. Desde la muerte de su padre y su hermana, Julius es prácticamente criado por la servidumbre dado el comportamiento despistado y algo desinteresado de Susan, su madre.
La llegada de Juan Lucas, su padrastro (un tipo elegante, formal y frío que no sentía afecto alguno por los hijos de Susan), sumado al despido de su buena niñera y la lejana relación con sus dos hermanos, terminan por dejar a Julius solo en un mundo tan frívolo, prejuicioso y muy distinto a él.

Con una prosa de descripción minuciosa (que algunas pocas veces llega a ser tediosa) y un humor genial, Bryce logra hacer una sátira total de la aristocracia peruana usando a un narrador omnisciente que siempre asume la idiosincrasia del entorno con mucho sarcasmo.

Es notable la habilidad del escritor para describir tan armoniosamente a la mujer. El lector se pasa el libro enamorado de Susan, adorándola, sintiendo ganas de solo sentarse a ver como echaba para atrás el mechón rubio que caía por su frente.

Parece mentira que con algo escrito hace 50 años se pueda describir al pie de la letra la aristocracia limeña actual, y dado que él lo hace notar en un relato bastante gracioso y tierno se puede decir que estamos ante un libro fantástico. El mejor libro peruano que he leído.

Me quedo con el pasaje en el que Susan entra en un trance y recuerda su vida cuando termina el colegio en Londres y como conoció al padre de Julius; todo esto luego de que su Juan Lucas se pasa toda la noche hablando con una sueca. Todo sin puntos, difuso, veloz, sencillamente genial.
Profile Image for Cecilia Bastarrica.
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August 15, 2013
"Por fin pudo respirar. Pero entre el alivio enorme que sintió y el sueño que ya vendría con las horas, quedaba un vacío grande, hondo, oscuro... Y Julius no tuvo más remedio que llenarlo con un llanto largo y silencioso, llenecito de preguntas, eso sí."

Triste y hermoso.
Profile Image for Schwarzer_Elch.
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March 20, 2021
Vuelvo a leer “Un mundo para Julius” luego de 15 o 16 años. Si la primera vez me pareció interesante, en esta ocasión puedo afirmar que he descubierto una verdadera joya de la literatura peruana.

Sin caer en lo absurdo, el autor retrata el estilo de vida de la clase alta limeña, entendiéndola como un constructo social en el que sus miembros responden únicamente a estereotipos impuestos por los demás individuos del grupo que conforman. Si nos centramos únicamente en los integrantes de la alta sociedad, encontraremos varios simbolismos de carácter “diegético” y “extradiegético”. En el primer caso, Julius interpreta a los adultos que lo rodean como réplicas de Susan, su madre, o de Juan Lucas, su padrastro. Por eso, a lo largo de la historia, aparecerán los “Juan Lucas”, pues responden al mismo estereotipo de hombre limeño exitoso que el Juan Lucas original: educado, millonario, popular, don juan, etc. En cuanto a lo segundo, el autor propone casos como el del tío Juan, quien aspira a ser como Juan Lucas, pero nunca lo logrará porque siempre le faltará algo. Por eso, ese personaje es tan solo “Juan” y nunca podrá obtener lo necesario para ser “Juan Lucas”. Del mismo modo, pero en un ejemplo inverso, la madre de Julius, Susan, se caracteriza por ser la esposa limeña ideal: hermosa, inocente, sumisa, etc. Mientras que la tía Susana tiene demasiado de todo, llegando a caer en lo vulgar, en lo que no es reconocido ni aceptado por los demás miembros de la sociedad a la que pertenecen. Por eso, su nombre siempre tendrá una “a” demás, porque ni si quiera en eso puede parecerse a la modélica Susan.

En cuanto a la relación entre la clase alta y la servidumbre, las estructuras de poder resultan clarísimas. Los primeros aceptan a los segundos, pero nunca los consideran iguales. No saben quiénes son, realmente, no los entienden, los ven como exóticos, con una mirada paternalista que los objetiviza completamente. Los segundos, en cambio, consideran a los “señores”, como los llaman, pues eso es algo que ellos nunca podrán llegar a ser, como benevolentes y se sienten incluidos en la familia, aunque esta sensación no es recíproca en ningún sentido. Además, la servidumbre representa a todos los sectores sociales del país: los andinos, los amazónicos, los afrodescendientes… Todos los que nunca estarán dentro del discurso oficial del Perú, porque, aunque la historia se desarrolle más de cincuenta años atrás, la mirada paternalista, folklórica y alegórica nunca se ha ido de nuestra construcción de peruanidad. Desde el inicio de la República, la clase alta limeña ha vivido siempre alejada de la realidad del resto del país, “juntos pero no revueltos”, como dice el dicho. Y es que Juan Lucas, Susan y sus hijos viven en Lima, pero tienen la mente, el espíritu y, muchas veces el cuerpo también, en Londres, en Madrid, en París o en alguna ciudad de Estados Unidos, pero en la Lima que existe más allá de las cuatro paredes de su palacio, jamás.

En cuanto a lo narrativo, destaco la habilidad del autor para describir este mundo clasista, excluyente y construido sobre una fantasía, desde la perspectiva de la inocencia de un niño. Y si bien tuvo partes que resultaron pesadas, en general, el libro es atrapante y va de lo dramático a la comedia más absurda con mucha facilidad. Los dos primeros capítulos, por ejemplo, me recordaron mucho al ritmo y tenor de las sitcoms americanas, con escenas concretas y descabellas, personajes hilarantes y que avanzan en la historia sin estar conectadas en lo micro, pero sí en lo macro.

Lo he disfrutado muchísimo, a pesar de sus altibajos. Un libro que todo peruano y peruana debería leer, pues nos demuestra, una vez más, que no importa cuánto tiempo pase, este país sigue teniendo los mismos problemas y las mismas taras desde sus inicios.
Profile Image for Juan Escobar.
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July 6, 2016
Mucho tiempo mirando de lejos este libro, algo gordo, que tenía como titulo "Un Mundo para Julius". Tal vez no me animaba, por la novela que vi de pequeño, o porque era peruano Bryce Echenique, o porque creí que era un libro para infantes. Y no, es un bello libro que habla de la vida de un niño que nació en el seno de una familia burgués de Lima, y que con sus ojos y por sus comentarios, logramos entender cómo viven aquellos que son criados como príncipes en países donde no hay reinado.

... y era un poquito como si todo el mundo se estuviera odiando.


Por este libro, parece que muchos de sus familiares y conocidos odian al autor. No entiendo por qué, es una manera hermosamente sutil como los critica, como los alaba, como los endiosa y como los hunde. Lo mismo a ricos que a pobres (o a la servidumbre). No hay crueldad, solo verdades en fragmentos memorables de vidas superficiales o aguerridas.

Tan lindo como era tomar el ómnibus del colegio por la tarde y regresar a casa mirando durante el trayecto la mano enorme del negro Gumersindo Quiñonez, descendiente de los esclavos de los niñitos Quiñones, y como que a mucha honra porque sonreía cuando lo contaba.


Por más de dos semanas me trasladé a Lima, a la Lima de los millonarios, tan de mundo, tan ingleses y a la vez tan peruanos, tan descarados y felices, tan ensimismados mientras el mundo afuera importa un carajo.

Si, por ejemplo, en ese momento, te hubieras asomado por el cerco que encerraba todo lo que cuento, habrías quedado convencido de que la vida no puede ser mas feliz y más hermosa; además, habrías visto muy buenos jugadores de golf, hombres sin edad, de brazos fuertes y ágiles, y mujeres bastantes chambonas en lo de darle a la pelotita pero lindas.


Y lo más lindo es ver al niño Julius crecer en medio de esta vida que le prometen y la otra que le ocultan. Y la escuela, así uno haya estudiado en un colegio de pobres, te lleva a tus años de infancia, a jugar (esta vez en la imaginación) felizmente.

Se vinieron abajo entrelazados, y Martinto empezó a temblar de emoción, a comerse un dedo, a no perder un instante, un solo detalle de la lucha y a controlar que no viniera por ahí ninguna madre, todo al mismo tiempo.


Es un libro que duele cuando acaba. Uno quiere más, uno quiere todo, uno quiere crecer con Julius para siempre.

Nuevamente participaba Julius en conversaciones en que los sirvientes que hablan de usted y se dicen cosas raras, extrañas mezclas de Cantinflas y López de Vega, y son grotescos en su burda imitación de los señores, ridículos en seriedad, absurdos en su filosofía, falsos en sus modales y terriblemente sinceros en su deseo de ser algo más que un hombre que sirve una mesa y en todo.


Lo que me dice los que saben, es que Bryce Echenique comienza un universo con Julius, y lo sigue con sus otros libros. Ya quiero leérmelos todos.

Conversaban felices, protegidos por la casa de cristal y sus muros transparentes; lo que decía se perdía entre la música, entre la noche elegante allá arriba con sus estrellas, fumaban y el humo se iba enredando, iba formando arabescos entre los rayos misteriosos de los reflectores ocultos, bebían whisky y sentían y era verdad que flotaban en una isla sobre el mundo, avanzando sabe Dios hacía dónde pero felices, anaranjadamente felices.

Profile Image for Kharen.
190 reviews3 followers
September 1, 2016
"Lo que juanito no aprende, no lo sabrá nunca juan"

En una edición pequeña comprada en Lima, que tiene un sticker de conejito indicando que pertenecio a algún chico del colegio Maria Auxiliadora de la capital peruana, en esa edición tan coincidente me asome por cuarta vez al mundo de Julius.

La primera fue en mi niñez cuando Caracol TV pasaba la versión colombiana de esa novela los domingos a las 8 pm y recuerdo que nos reuniamos mis hermanos, mi mamá y yo a lagrimear y sorber mocos viendo la historia tan triste de ese niño que bizqueaba y hablaba con su hermanita muerta. Más tarde en mi adolescencia encontré el libro y aunque no lo relacione de entrada con la novela televisada, no tardé en ponerle a Julius esa carita muy blanca y pelo muy negro, ojos muy bizcos y ese tono de la televisión que parecia tan bogotano, tan frio y como hostil...

Lima crecía y se merecía colegios americanos de primera, donde los niños aprendieran bien el inglés y se encontraran con otros niños como ellos, donde se supiera siempre que fulanito e hijo de menganito....

No estaba tan lejos. Julius cuenta la infancia algo ficcionada de Alfredo Bryce Echenique en Lima, niños ricos que crecen en capitales de paises pobres y viven una realidad alterna suspendidos a 3 metros del suelo, y eso es bueno y feliz en cuanto a lujo se refiere, pero Julius nos cuenta como los latigazos de realidad sucia y remendada se metia entre su burbuja de niño que no sabía que lugar darle a las injusticias, que no se llamaban asi en su mundo, como entender la desproporción entre su vida y, sin ir muy lejos, la del ama que lo cuidaba o quien le planchaba las camisas

Nuevamente participaba Julius en conversaciones en que los sirvientes se hablan de usted y se dicen cosas raras, extrañas mezclas de Cantinflas y Lope de Vega, y son grotescos en su burda imitación de los señores, ridículos en sus seriedad, absurdos en su filosofía, falsos en sus modales y terriblemente sinceros en su deseo de ser algo mas que un hombre que sirve una mesa y en todo.

Un libro de ritmo vertiginoso que cuenta las calles, plazas, parques y me hizo sentir añoranza cuando visité Lima como si fuese un lugar que ya conociera, caminando por el pais de la mente de un niño, visitando los lugares llenecitos de las preguntas de un Julius muy sensible, que sufria de tanto observar

Así debían sentirse los santos; algún día el le iba a poner la mano en la cabeza a todos los negritos de áfrica y a los indios del Peru, qué lindo sería ponerles la mano en la cabeza a los pobres y volverlos buenos.

Y no solo es una semblanza como una burla triste de su infancia de niño rico, es la vida de las gentes que viven en palacios y son atendidos por muchachos de barrio, que van a los toros y al golf, que son lindos e irresponsables y, pobres, no entienden nada de nada.

...y es que el no toleraba nada desagradable mientras tomaba su jugo de naranja, claro que no lo decía porque era muy hombre, pero ella sabia muy bien que a un hombre tan elegante no se le cuenta que la gente sufre y se muere.

Uno quisiera que el libro no acabé, saber que viene despues de todo. Como es la adolescencia en el lujo, como es el amor, como sigue la vida y eso lo cuenta despues en sus cuentos don Alfredo. Aunque su familia lo odie y su circulo social lo desprecie, Bryce echenique escribio un libro sin maldad, lleno de verdades tiernas y dolorosas que no me cansaré de leer
Profile Image for El Avestruz Liado.
44 reviews6 followers
July 22, 2014
Tengo una relación ambivalente hacia esta obra, por un lado se trata de una de las críticas más efectivas que conozco al clasismo que ha desolado a América Látina desde tiempos coloniales; por otro lado me parece que es una obra a la que le sobran muchas páginas.

El centro de la narrativa es Julius, una especie de príncipe heredero en la oligarquía peruana durante una época que bien podrían ser los sesenta, aunque no es claro del todo. Seguimos a Julius a lo largo de su infancia durante la cual es claro que, siendo un niño, es demasiado noble e ingenuo para su entorno pero tambien para lo que se espera de él. A lo largo de la narrativa Bryce Echenique nos entrega una obra que está cargada de un humor sútil y siempre agrio junto con una trama que si bien tiene momentos conmovedores, jamás cae en lo kitsch.

No es de sorprender que esta historia termine justo con un evento tan traumático para la concepción infantil del mundo de Julius que no quede de otra más que dar por terminada la narrativa en ese momento. Me parece que es un instrumento narrativo empleado de forma brillante y del cual prefiero no mencionar nada más con el fin de evitar spoilers.

El problema central de este libro es su extensión. Los largos veranos en el club de golf escuchando las sandeces de Juan Lucas, Susan "Darling" y sus amistades (que son unas auténticas botargas) una y otra y otra y otra vez son simplemente desesperantes, al menos para este lector. Con una buena poda de páginas la publicidad describiendo a esta obra como un momento cumbre de la literatura hispanoaméricana sería cierta pero, siendo únicamente mi opinión personal, se trata de una novela a considerable distancia de varias de Vargas Llosa o Cueto, por mencionar a autores peruanos que publicaron obras más o menos contepóraneas.

Dicho lo anterior parecería que cuatro estrellas es un poco excesivo para un libro que si bien tiene momentos mágnificos (la escapada de Julius para visitar a un pintor, la sátira al mundo taurino o la sorna al arquitecto por poner algunos ejemplos) cae demasiado frecuentemente en la repetición. Espero no haber dado completamente esa impresión, la verdad es que dejando a un lado el montón de páginas redundantes, hay pocas críticas más convincentes y sobretodo efectivas a la sociedad latinoamericana. El escenario de esta novela es Perú pero bien podría haber sido cualquier país latinoaméricano y encima, no tiene el tono indignado de una novela de denuncia, por el contrario, encuentra en la ligereza aparente de la comedia y la sorna una arma de un poder aún superior al que una denuncia "abierta" hubiera podido alcanzar.
Profile Image for Gabs.
212 reviews9 followers
July 18, 2020
Julius conquistó mi corazón desde un inicio. Se ha convertido en uno de los personajes más dulces con los que me he topado. El libro llegó a mí hace muchos años pero no recuerdo por qué me quedé en el principio. Ahora puedo decir que el libro me encantó, especialmente por la maestría del autor para retratar un escenario desigual, despreocupado e injusto de una manera que llega a parecer sutil. Deja una sensación de contacto o acercamiento, como si se conociera en persona a cada uno de los personajes de la familia oligárquica retratada y a los que la rodean.
Profile Image for Juan Carlos Santillán.
386 reviews3 followers
July 17, 2010
Una obra maestra de expresividad literaria.

Resulta asombrosa la capacidad de Bryce para transmitir sentimientos y sensaciones. La conmovedora nostalgia -no exenta de cierta melancolía- que trascienden sus emotivos personajes, a través de un lenguaje sencillo, coloquial, salpicado siempre de desternillantes toques de humor, lo hacen un autor absolutamente entrañable.

Si de verdad escribe "para que lo quieran", como dice, consigue plenamente su objetivo.
Profile Image for isabella.
21 reviews
November 2, 2024
"(...) quedaba un vacío grando, hondo, oscuro... Y Julius no tuvo más remedio que llenarlo con un llanto largo y silencioso, llenecito de preguntas, eso sí."
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Profile Image for Timothy Lissimore.
94 reviews4 followers
April 16, 2025
Un tanto decepcionante. Igual llegué a la lectura de esta novela con demasiadas expectativas. No es que no la disfrutara, hubo momentos muy cómicos, eventos conmovedores..en general me lo pasé bien. Los personajes son muy convincentes: el niño Julius, héroe epónimo de la novela, un muchacho sensible, tímido, inteligente, apacible; su madre Susan es una mujer egoísta con arrebatos de afecto por sus hijos, pero obsesionada por su nueva relación con su nuevo marido Juan Lucas. Éste es un cabrón con pocos puntos a su favor la verdad, un hombre despreciable, sin sentimientos, frío, duro...horrible. Los hermanos de Julius, Bobby y Santiago tampoco son personajes muy atractivos. Echenique es implacable en el retrato de estos individuos con su egoísmo, su orgullo y soberbia..
Quizá algunos de los personajes de la servidumbre redimen el libro dándole al lector una experiencia de calidez y humanidad: Vilma, Carlos..
Habiendo leído mucho Vargas Llosa y, últimamente algo de Bolaño y Faverón, anhelaba más estructura, más guión para darle al libro más tensión narrativa. Pero bueno..

Lo que si sentí era que Echenique tiene un estilo y una voz muy originales, muy genuinos. Quizá se hace sentir la influencia de Proust o Céline. Ambos son escritores preferidos del autor.
Pero leeré más de este escritor más adelante a ver si otros libros suyos me captan más.
Profile Image for Isabel Romero.
Author 4 books12 followers
April 26, 2022
Hermosa mirada a la infancia más pura enfrentada al lado más oscuro de la vida.
Profile Image for Lauli.
364 reviews73 followers
July 11, 2020
“Un mundo para Julius” (1970) nos muestra un Perú distinto al de las novelas de Ciro Alegría y Arguedas. En verdad, no tanto distinto como complementario. La familia protagonista de esta novela pertenece a la élite de Lima, los de los caserones en la avenida Salaverry, el Golf Club, los colegios americanos bilingües de Miraflores y los viajes anuales a Europa. Julius se cría en ese mundo glamoroso, donde la gente no huele mal, no sufre, ni habla de temas escabrosos, pero también son parte de su vida el batallón de sirvientes de la familia, negros, cholos y “selváticos”, que aman a los niños a quienes les toca criar como si fuesen su propia familia, pero pertenecen a otro mundo, al que les toca volver en las vacaciones o cuando son “descartados” como una pieza rota que hay que reemplazar por ceder a los embistes sexuales del señorito mayor o por no cocinar a la moda y al gusto del nuevo señor.

A través de las experiencias de Julius que lo llevan de la infancia a la adolescencia, Bryce Echenique nos muestra una sociedad donde hay una clase absolutamente impune, que jamás paga las consecuencias de sus actos, que todo lo resuelve extendiendo cheques y haciendo que otros barran debajo de la alfombra, y una clase de humillados y explotados (los desarraigados que nos muestra Alegría en “El mundo es ancho y ajeno”) que no tienen identidad ni historia para sus patrones, e incluso Julius, que parece el único de su familia que es sensible a la subjetividad de “los de abajo”, hacia el final de la novela comienza a desembarazarse del lastre de saberse privilegiado y explotador para tratar de asumir la postura indiferente que corresponde a su posición social. La escritura es de a momentos bastante experimental, recurre al monólogo interior para dar cuenta de los sentimientos de los personajes y eso hace que la lectura sea un poco más morosa pero en líneas generales es una novela muy amena, que nos muestra la sociedad peruana desde un punto de vista diferente: el de la frivolidad, el desenfreno y la indiferencia de quienes tienen el privilegio del capital social, económico y político.
Profile Image for diego ✨.
154 reviews4 followers
July 28, 2025
3,5

“Otros niños también llegaban, que se conocían y no, niños lindos y no, desenvueltos y no, allí todo el mundo rivalizaba en belleza, en calidad, en todo lo que se podía rivalizar frente a la puerta de los Lastarria y era un poquito como si todo el mundo se estuviera odiando.”

Narrativa latinoamericana strikes again, but not quite. Bryce Echenique escribe maravillosamente y es indudable que este libro es un portento, pero es demasiado largo. No puedo ponerle más porque, si bien hay pasajes y momentos que te sobrecogen (Arminda y la plancha, Cinthia, las últimas páginas, las hipócritas interacciones entre la familia y el servicio), estos son episodios aislados en un mar de frases y más frases y cero unidades de párrafos que se me han acabado haciendo bola.
Eso sí, la atmósfera es absorbente y es imposible no sentir que estás dentro de la historia a través de esos párrafos interminables en los que se intercalan diálogos, pensamientos y descripciones del propio narrador. Como retrato irónico (y desgarrador) del clasismo y las diferencias sociales en la Lima de los años 70, a través de los ojos de un niño que poco a poco reconoce la fea realidad que impregna su impecable vida, el libro es un diez. Aunque en las siempre relevantes y certeras palabras de una sabia: "Mama......Edit".
Profile Image for Ale Sandoval Tress.
907 reviews26 followers
March 4, 2022
" A un hombre tan elegante no se le cuenta que la gente sufre y se muere".

Los elegantes de esta novela vienen de la clase pudiente de Lima. Los que invisibilizan a los que les sirven, a los que no están en su círculo, a los que no consideran a su altura. No pueden ser molestados por las cosas prácticas de la vida, tristes, angustiantes. Ellos están aquí para pasarla bien, y nada más.

"Hay que saberlos tratar con dulzura y no dejarles sentir la caridad" dice Susan, esposa de uno de ellos. Para ella no son invisibles, pero no sabe qué más hacer salvo hacerles saber que son mirados. Igual hace con sus hijos. Con sus problemas. Con sus dolores.

https://bibliobulimica.wordpress.com/...
Profile Image for Jose Maria.
13 reviews
September 27, 2019
No me gustó la obra. Fui con muchas expectativas por la novela, soy peruano y es un clásico, sin embargo la trama me pareció demasiado lenta y no porque no leo literatura clásica, sino porque la trama no avanza a ningún lado. Solo los primeros capítulos me atraparon. Muchas de las cosas no tenían nada de sentido, algunas actuaciones de los personajes por ejemplo. Hablando de ellos, me parecieron insoportables, sobre todo Juan Lucas, y todos los de la clase acomodada.
No me gustó lo que hicieron con un personaje femenino a inicios de la obra. Junto con Julius eran mis personajes favoritos.
Profile Image for Carlos.
2,705 reviews78 followers
September 6, 2016
Honestamente no me fue fácil leer este libro, y no por el contenido sino por el estilo que Bryce Echenique usa. El comentario social sobres las grandes diferencias socio-económicas que existen en el Perú es ciertamente fenomenal, pero desafortunadamente el resto de la trama del libro so tiene esa misma calidad de contenido ni habilidad de cautivar al lector.
Profile Image for Patricia Murphy.
Author 3 books126 followers
January 22, 2011
I had to tuck and roll on this one at the end--there were about 100 superfluous pages that dragged on. It's sad, since I enjoyed the first part of the book: the social commentary on class in Lima, the interesting shift in POV, the sprightly young narrator.
Profile Image for Max Patrick.
19 reviews
June 29, 2025
lo leí en mí adolescencia y me sirvió para ver como un clase alta el sistema limeño.
Displaying 1 - 30 of 265 reviews

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