los dibujos no eran nada extraordinarios, al igual que la historia, pero te deja un sinsabor en la lengua.
aprecié el realismo mágico y el humor sutil que tenía, pero no logré conectar con ninguno de los personajes. odié al protagonista, el cual si bien tuvo cierto desarrollo de personaje, mi perspectiva de él no cambió igual. los personajes secundarios eran, incluso, más interesantes que él, y se podía empatizar más con ellos. también me gustó el paralelismo entre el doctor tamaki y hashi, al cual se le podía sacar más y no se logró.