Marina y Sebastián comparten las calles de Rosario ignorantes uno del otro. No saben que la pandemia, cruel con el resto del mundo, con ellos no lo será constituirá la posibilidad de conocerse y el hilo que los enlace. Transitarán esos tiempos con miedos, como todos, pero también con la determinación a ser felices, como pocos. Y, a fuerza de palabras, lágrimas y besos (besos, especialmente), intentarán construir algo que perdure. Apelando a la sencillez y a la intimidad de las palabras, Eugenia Hag nos regala la esperanza. Y nos revela la otra cara de la la de las posibilidades infinitas. Porque el renacer emocional es intrínseco a la naturaleza humana. Y Eugenia sabe que, aun en los climas más adversos, las grietas pueden abrirse para que tímidamente se asome el amor.
Una historia de amor tierna y optimista, ambientada en un momento tan particular como la pandemia. La conexión entre Marina y Sebastián se siente intensa y genuina, y el final me ha dejado con una sonrisa.
Eso sí, todo sucede muy deprisa: en cuestión de semanas ya están viviendo juntos, lo que le resta un poco de desarrollo a la relación. Aun así, ha sido una lectura entretenida, con protagonistas que transmiten ganas de estar juntos y un cierre que redondea bien la historia.
El mundo entero, atravesado por un virus del que poco se sabe, debe ponerse en pausa.
La solución que nos indican las autoridades por el momento es permanecer en casa, aislados de todo y todos.
Todo es nuevo, todo es desconocido, en la tv no se habla de otra cosa.
⚕️Sebastián, es médico, y su rutina de trabajo se ve desbordada por la cantidad y gravedad de los pacientes que acuden a su lugar de trabajo
✏️Marina es docente, y el trabajo con sus alumnos, ahora es a través de una pantalla
Marina, un día, comienza con síntomas y al poco tiempo, le diagnóstican covid19 positivo, con todo el miedo que eso significa, a pesar de tener síntomas leves, debe llamar a un médico a domicilio
Y es así como este virus, cruzará los caminos de Marina y Sebastián
En tiempos donde los besos y abrazos escasean y dónde lo cotidiano, el contacto, las juntadas con amigos, los cumpleaños, está suspendido , nacerá está historia de amor
Historia que tendrá que atravesar momentos bisagra, de toma de decisiones, de hacer duelos para sanar, y donde la velocidad de los acontecimientos nos superan pero desde que el mundo se puso en pausa, cada instante compartimos vale doble.
Hermosa historia de encuentro, amistad, amor, duelo, de amor sano y del bueno.
La enseñanza principal es que incluso en los momentos más difíciles, como una pandemia, es posible encontrar oportunidades para el crecimiento personal, la superación de relaciones tóxicas y la reconstrucción de la esperanza.
El libro destaca la importancia de priorizar la salud emocional, rodearse de personas que sumen positivamente, y aprender a soltar aquello que no nos hace bien. También subraya cómo las crisis pueden ser catalizadores de cambio, llevándonos a replantear nuestras prioridades y construir un nuevo camino hacia el bienestar y la felicidad.
Además, refuerza la idea de que el amor, en todas sus formas, es un motor esencial para enfrentar la adversidad, recordándonos que los vínculos humanos son una fuente inagotable de fortaleza y resiliencia.
Una novela corta, una historia que acaricia el corazón y nos muestra que, aunque estemos rodeados de circunstancias que suenan desesperantes, es posible hallar un rayito de luz que mantiene viva la esperanza. Me hubiera gustado que tuviera más páginas, ver más desarrollo de algunas escenas a través de diálogos, que la construcción de la convivencia entre los protagonistas (dado el contexto tan particular en que ésta se produce) hubiera podido hacerse más tangible. Solo por eso digo que "me dejó con ganas de más", pero en sí la historia está bien completa y no tiene baches, la escritura es ágil y bien cuidada.
Amar en tiempos de pandemia es un libro que me gustó mucho, ya que casi me termino el libro en casi dos horas. Tenemos una historia superligera que transcurre en el año 2020, tal y como lo dice su nombre, en tiempo de pandemia. Aquí nos encontramos en Rosario, Argentina, con nuestros protagonistas que se llaman Marina y Sebastián. Ellos no se conocen, pero pronto lo harán. Sebastián es un médico que ama su trabajo y le encanta estar pendiente de sus pacientes. Mariana es profesora y le encanta su trabajo y compartir con los niños de su clase. Un día, Marina se contagia y decide llamar al médico que, en este caso, es Sebastián. Su caso se complica y termina internada unos días. Ellos desde el primer momento tuvieron una química increíble que con el paso de los días se transformará en una amistad y quizás en algo más. Frase que me gustó: La felicidad son esos pequeños instantes que llenan el mundo de colores y que hacen que la vida valga la pena ser vivida.
Me encantó la historia: simple, concreta, resaltando que la pandemia en muchas personas ha modificado la forma de pensar, poniendo en primera plana los lazos que de verdad importan. Podría haber sido más largo el libro? Claro que sí, podría haber abierto y desarrollado historias secundarias de cada personaje, como para abrir un escenario más completo y complejo de lo que fue la pandemia, de cómo cada uno lo fue viviendo. Pero a los fines de contar la historia estuvo bien, me gustó.
Una historia bella y esperanzadora en un momento de la historia tan duro como lo fue la pandemia. La relación de Marina y Sebas es muy linda y fácil de leer. No voy a mentir que, al ser una historia corta, me quedé con ganas de más desarrollo en algunos momentos, pero eso no implica que las cosas se noten forzadas, más bien es todo muy genuino y natural, destaco mucho eso.
Siempre es un placer leer a euge, su pluma es muy sencilla de leer pero transmite a la perfección lo que quiere que sintamos. Este libro me trajo un poco a la nostalgia de la pandemia en algunas cositas y otras en como necesitamos como seres humanos el contacto con otros, que en ese momento de contexto social se nos fue acotando un poquito. Está muy bien representada, me encantó
Una bella historia de amor en un momento muy duro en la historia de la humanidad. Un librito que da esperanza y da gusto ser leído con una rica taza de café ❤️ mi única crítica que le quede con ganas de un poco más