En este caso, se trata del integral (146 páginas). Una ficticia isla en el Atlántico, habitada por una escisión de los mayas y acosada por conquistadores españoles, proporciona la licencia artística a los guionistas Noé y Morvan y al excelente dibujante Dragan, parra narrar una historia donde las atrocidades no entienden ni de color, ni cultura ni religión, así como una extraña pandemia, que hace su lectura inquietantemente recomendada para estos tiempos. Solo para paladares acostumbrados a los excesos visuales y estómagos fuertes. No es un cuento de de Jane Austen, precisamente. Un festival de color con una ambientación de la época, que considero, como poco, excelente. Una de las joyas de la novela gráfica de la temporada. Y voy a por más...
La Conquista es el Infierno. Los europeos llegan a las tierras de los Mayas con hierro, fuego, pólvora y enfermedades, y la vida de toda una civilización se deshace en sangre, cenizas y pestes. En esta ficción la violencia y la muerte son universales: las ejercen blancos sobre blancos a través de la Inquisición, blancos sobre indígenas con la conquista y el exterminio, e indios sobre indios a través de sacrificios. En este escenario infernal, sobresalen algunos protagonistas: dos jóvenes mayas, uno encarnando la rebeldía, el otro la bondad; una chica maya, encarnación de la solidaridad y el amor; y el Conquistador principal, el Diablo en persona. Las ilustraciones son absolutamente increíbles.