Hace bastante que no me cruzaba con un poemario que se entremezclara con mis sentidos de la manera en que lo ha hecho este. Esos paisajes que pinta y su delicada manera de volver poesía los detalles de la naturaleza, simplemente me deleitó y absorbió deliciosamente.
Un largo, un oscuro salón, tal vez la infancia. Leíamos los tres y escuchábamos el rumor de la vida, en la noche tibia, destrenzada, en la noche con brisas del bosque. Y el grande, oscuro piano, llenaba de ángeles de música toda la vieja casa. Página 37
Trajimos sin pensarlo en el habla los valles... Página 66
"Una palabra vuelve, pero no es tu palabra, aunque fuera tu aliento que repite mi nombre, sino mi boca húmeda de mis besos perdidos, sino tus labios vivos en los míos, furtivos."
Aurelio Arturo, el poeta colombiano más importante del siglo XX, un poeta desconocido y poco editado, incluso en su patria. Tal vez se deba a que no escribió mucho pero, con un sólo poemario y con variedad de poemas dispersos, logra plasmar un arte sublime para la posteridad.
"Soy el que vuelve con su dicha oscura: vago de cielos cándidos, amé, soñé, canté por tierras buenas, ¡oh, claridad!"
Morada al sur fue su único poemario publicado en vida, lleno de versos que retratan la melancolía y nostalgia de un ambiente rural. Arturo deja su existencia en cada poema, cada palabra es parte de su alma y nos hace vivir el momento.
Aurelio Arturo es un poeta que no merece ser olvidado, se le debe de dar el reconocimiento que se merece, reconocimiento que los críticos le dieron, se le debe de dar de parte de los lectores.
"El viento fiel que mece mi poema, el viento fiel que la canción impele, hojas meció, nubes meció, contento de mecer nubes blancas y hojas verdes."
Aurelio Arturo, un poeta desconocido para el grueso del público es, según la crítica, el más importante poeta del siglo XX en Colombia. El nariñense sólo escribió un libro (Morada al Sur) y algunos otros poemas que se publicaron en revistas y periódicos y que recogió en su totalidad esta edición de Colcultura, que va acompañada por notas críticas de Rafael Maya, Fernando Charry Lara, Rogelio Echavarria, Hernando Tellez y Alvaro Mutis, entre otros. La obra de Arturo se caracteriza por su transparencia, su brevedad, su tono nostálgico y su permanente evocación a la niñez y la juventud, su morada. El tono es rural y en él se ve una permanente unión entre el hombre y la natrualeza: una humanización de lo natural y una naturalización de lo humano. Habla de hojas, ríos, árboles, follajes, cielo, nubes, viento. Su obra parece surcada por la brisa, y aunque algunos de sus poemas requieren una re-lectura, hay una musicalidad que sí se capta al primer momento. Sin embargo, no es, ni de lejos, mi poeta favorito, así sea muy importante para la crítica
Uno de los libros más importantes en la historia de la literatura colombiana. Un maravilloso uso de la palabra para expresar en versos la sensaciones que suscita el mundo circundante. Aurelio Arturo fue un gran poeta.
Poesía dulce, hermosa, melodiosa, entrañable, que proyecta y enciende como el abrazo más cálido. Me gustó mucho y quiero leerlo de nuevo, ¡pronto, incluso! ✧
He leído este libro por un trabajo para la universidad. Quiero decir que es la poesía más hermosa que he leído en mi vida; posee un realismo que despierta los sentidos, por que su lectura evoca paisajes naturales descritos de una manera pasional. Debo mencionar, que para mi no había poesía colombiana que me gustara más que Silva, pero es mi obligación como lectora decir que Aurelio Arturo me ha cautivado hasta la médula.