En La Calle del Agujero en la Media (1930) y Todos Bailan (1934), pueden observarse los rasgos más significativos de su propuesta poética: la presencia de ámbitos y personajes populares, una mirada cosmopolita, la interrogación sobre el paso del tiempo y la participación humana en el devenir de la historia y la constante innovación formal.
Raúl González Tuñón condensó en la creación de Juancito Caminador su actitud ante la realidad y la poesía. Con curiosidad y asombro se interna en la atmósfera particular de cantinas y bares, se codea con los marineros o participa en una reunión de obreros. Su voz rescata hacia 1930 los personajes característicos de las grandes ciudades que devinieron vertiginosamente en urbes modernas. Así deambulan por estas páginas prostitutas, gitanos, borrachos, mujeres amadas y deseadas, bailarinas del music-hall, músicos de jazz y blues y algunos personajes célebres, menos anónimos. En medio del fervor del viajero que contempla París, Barcelona o San Francisco, asoma también el tono ácido, corrosivo y la alusión a la guerra.
Tal como ocurre con la buena literatura, estos poemas de Raúl González Tuñón, nacido exactamente hace cien años, siguen siendo contemporáneos, innovadores, sugerentes. Transmiten la mirada del aventurero observador y la fuerza inconfundible de un poeta que supo cantarle tanto a los rincones de Buenos Aires como a los suburbios de París o a los bajos fondos españoles.
Raúl González Tuñón (29 March 1905 – 14 August 1974) was an Argentine poet and writer from Buenos Aires. He was one of the first poets to combine aesthetic vanguard with social vanguard. Later he focused on revolutionary poetry. Between his most notable works are «El violín del diablo», «La calle del agujero en la media», «La rosa blindada» and «La muerte en Madrid».
Poemas muy interesantes que permiten ver la influencia política en el autor, trasladada al yo poético. Es interesante como, y esto lo plantea Sarlo, Tuñón en este libro aplica una mirada porteña aplicada a las ciudades de otros países.
Me gustaria poder ponerle mas estrellas porque me gusta como escribe y la marginalidad y los viajes son temas que todavía no me cansan pero leer de política es una tortura ya sea en prosa o en verso, como es el caso.
Qué belleza, qué potencia. Quiero agradecer a la carrera de letras por hacerme leer este tipo de libro, con el cual jamás me encontraría si no fuera por ella