«Una intelectual rigurosa y brillante, una escritora comprometida con la tradición clásica actual; es decir, una humanista auténtica, en el mejor sentido del término, algo ya muy poco frecuente».
Carlos García Gual, El País
Resulta indiscutible que la literatura occidental hunde sus raíces en la Ilíada y la Odisea , atribuidas tradicionalmente a un misterioso autor originario de Asia Menor. Pero ¿quién compuso realmente los dos poemas homéricos? ¿Cuál era el mundo en el que convivían sus dioses y sus héroes? ¿Qué visión nos ofrecen de las primeras etapas de la civilización?
Desde el primer momento, estas dos epopeyas suscitaron una admiración unánime y sirvieron como alimento y modelo a los poetas líricos, a los trágicos, a los historiadores... Sentaron además las bases para la cultura y la educación en toda Grecia, y sus personajes ―Aquiles y Patroclo, Héctor y Andrómaca, Ulises y Penélope― han llegado intactos hasta nuestros días, convirtiéndose también para nosotros en seres familiares.
En Muros de Troya, playas de Ítaca , Jacqueline de Romilly, la gran dama de los estudios clásicos franceses, examina el lugar esencial que ocupa el corpus de Homero en nuestra historia, analizando los interrogantes de su génesis ―objeto inagotable de audaces conjeturas y meticulosas investigaciones filológicas―, así como los motivos del placer constantemente renovado que ofrecen unas obras que siguen cautivando a cuantos lectores se acercan a ellas.
Jacqueline Worms de Romilly (March 26, 1913-December 18, 2010) was a French philologist, Classical scholar and writer of fiction of Jewish ancestry.
Born in Chartres, Eure-et-Loir, she studied at the lycée Molière, where she was the winner of the Concours général de latin and took the second prize in Greek in 1930. She then prepared for the École Normale Supérieure at the lycée Louis-le-Grand. She entered ENS Ulm in the class of 1933. She then passed the agrégation of Classics in 1936, and became a doctor of letters in 1947.
After having taught for some time in a school, she became a professor first at the University of Lille and subsequently at the Sorbonne (from 1957 to 1973). She was then elevated to the chair of Greek and the development of moral and political thought at the Collège de France — the first woman nominated to this prestigious institution. In 1988, she was the second woman (after Marguerite Yourcenar) to enter the Académie française, being elected to Chair #7, previously occupied by André Roussin. In 1995, she obtained Greek nationality and in 2000 was nominated Ambassador of Hellenism by the Greek government.
She was at one time president of the Association Guillaume Budé, and remains the honorary president of that institution.
Una de las más gratas sorpresas lectoras últimamente. Me ha deslumbrado la perspicacia y la profundidad de la autora (necesito leer más libros suyos ahora), sus reflexiones literarias, históricas y humanas.
Quizá no ser un gran conocedor de la obra de Homero exagera la impresión. Tampoco mis expectativas eran muy altas. Sea así, pues: agradezco a mi ignorancia esta alegría. La arqueología de una mentalidad o varias, perdidas, y su indagación me resulta siempre fascinante. En un libro que me parece escrito de maravilla, con claridad, amenidad y ritmo, sobre un tema inmejorable, el disfrute es portentoso. Que maravilla. Muy muy recomendable.
Val molt la pena si et trobes, o et vols trobar, immers en la lectura dels cants homèrics. De la mateixa manera, tal com explica cap a les seccions finals, l'anàlisi de les tècniques literàries per exaltar "la llum" dels herois ajuda a gaudir encara més amb relació a les reinterpretacions que els antics no pararen de fer del seu llegat mitològic, especialment pel que farà la tragèdia al segle V aC. En aquest sentit, l'autora difumina a Homer i el fa més ric: continuador de la tradició i innovador, tant en termes tècnics com morals.
Este pequeño ensayo aborda distintos aspectos formales, históricos o simbólicos de la épica homérica. Dejo por aquí algunas citas.
"El mundo épico es un mundo irreal...pertenece a un pasado engalanado con los colores más bellos".
"La lengua homérica, en su deliberada diversidad, nunca ha sido hablada por nadie. Solo lo ha sido por los poetas"
"Hemos encontrado la elegancia de los palacios cretenses. Hemos encontrado las riquezas de Micenas. Hemos encontrado la ubicación de Troya. Todo ello es sobrecogedor. Pero ninguna de esas cosas nos ha enseñado nada, tan solo a dejar volar nuestra imaginación con más libertad al leer los poemas (...) la realidad poética es al fin y al cabo mucho más maravillosa que lo que cualquier historiador o arqueólogo pudiera constatar jamás con sus investigaciones".
"No podemos dejar de admirar que los hombres de la epopeya griega nunca se representen como pertenecientes a otras civilizaciones. El abismo entre los griegos y los bárbaros todavía no se ha abierto. En la Ilíada no hay absolutamente ninguna diferencia entre troyanos y aqueos. Nadie se extraña de que hablen la misma lengua, observen las mismas costumbres, de que sus reglas morales y sociales sean las mismas o que compartan los mismos dioses".
Es un ensayo muy breve, una buena puerta de entrada para acercarse a Homero (si realmente existió) y su obra, y al mismo tiempo a su tiempo, la épica, la figura del aedo, la poesía declamada o cantada, etc.
Su principal virtud es que es claro y didáctico, y su principal defecto es que es demasiado breve, sólo da un par de pinceladas sobre cada uno de los aspectos que cubre.