Una lectura inesperada que no sabría decir si me ha gustado o no. Esta una historia que podría ser perfectamente el qué pasó después del final feliz de una novela romántica. Porque no todo es "fueron felices y comieron perdices".
Colette y Paul llevan un año y medio casados y ella está cansada de su vida. Cansada de la vida en los pantanos de Tiger Island, de que a su marido le guste salir a bailar, de su trabajo, de la pobreza... y un día estalla. Paul va al cine con una chica y ella decide separarse. A partir de ahí, veremos como es todo el proceso de separación y reconciliación.
En un primer momento, entiendes el cabreo de Colette porque haya ido al autocine con una desconocida, es completamente normal. Pero aun así se ve que Colette no está bien de lo suyo, y al contrario de lo que espereba empecé a empatizar a Paul. Al final, se entiende que esta salida fue una tontería de borrachera porque él se muestra arrepentido y demuestra en cada paso que da lo mucho que quiere a Colette. Ella, por su parte, se vuelve cada vez más fría, distante, borde, soberbia, ambiciosa, materialista, altiva, egoista... un cuadro toda ella. Durante gran parte del libro me ha parecido odiosa.
También se puede entender la ambición de Colette. Viven en su sitio con pocos recursos, con lo justo para vivir y en un pueblecito tan pequeño que prácticamente todos son parientes. Se entiende que quiera ver mundo y prosperar, se entiende que quiera probar suerte en California, aunque California la vuelva insoportable.
El libro en sí es este viaje de separación y reconquista, accidentes, perdón y apoyo mutuo. Es un libro que tiene partes que son duras por lo que le ocurre a los personajes, pero que también te deja un poso de esperanza. O de desazón según se mire. Es un libro con una fuerte carga religiosa y eso se acaba notando, pero a mi eso no me ha molestado demasiado. Sí que es verdad que entre tanta desgracia llega un momento que pierde el impacto del drama, pero no lo he sentido uno de esos libros en los que por muchas cosas terribles que pasen, sientes que todo va a salir bien.
Me ha parecido que en general está bien escrito y bien ambientado, pero los primeros capítulos se me han hecho un poco cuesta arriba por la gran cantidad de marcas, lugares y nombres propios en general de cosas que no conozco ni se lo que son. Paul es mecánico y eso da lugar un montón de terminología relacionada, modelos, marcas y trastos de si no tienes ni idea de lo que está hablando, vas a leer sin saber. Los párrafos relacionados con las reparaciones, y en concreo una escena clave con una caldera, se me hizo interminable porque aunque lo que pasaba te mantenía en tensión, no era capaz de saber exactamente qué ocurria cuando un solo párrafo de descripción ocupaba una página entera.
Y poco más. Es una historia que está bien si quieres conocer la cultura cajún de Luisiana, supongo. Una historia de amor diferente. Lo que más me ha llamado la atención es que una caja de 50 balas les costase 1.69$