Tanizaki, escritor japonés de estilo sugerente y simple, recrea una historia más o menos conocida del Japón del sigo X: La madre del capitán Shigemoto.
El intríngulis de la novela parte del engaño de un sobrino, que fue muy poderoso y mujeriego, a su tío, quien en plena ceremonia conmemorativa otorga a su "objeto más preciado", su esposa, mientras que yacía ebrio y lisonjero con sus invitados.
La mujer, entonces, es entregada y deja con su anterior marido su hijo de cuatro años, quien sería El capitán Shigemoto.
Ahora, mis consideraciones: es una obra incompleta en mi haber. Admito que la dejé porque me pareció aburrida, simple, carente de emoción. El estilo de Tanizaki es más el de un cronista que el de un literato en la novela, y la historia, como puse al inicio, no le pertenece, sino que es una evocación (lo cual, pienso yo, por un tema de originalidad, uno no le da los matices y modificaciones que quisiera porque teme afectar la historia; no sé, supongo que ese fue el problema al redactar esta novela breve, porque, caso contrario, es un mal producto creativo).
Para mí, Tanizaki queda desligado de mi lista de autores de interés; tuve un mal sabor de boca con la novela Naomi, pero creía que se debía a un aspecto más inconsciente que veraz conforme la novela; pero con La madre del capitán Shigemoto se fueron las ganas de seguir leyéndolo.
(Ojo, para otro lector que gusta de la cultura japonesa y no ha descubierto a los íconos de su literatura, Tanizaki puede representar una novedad, una opción interesante por sus otros textos -o quizá este sí les guste-)