Lucas y Carlos son hermanos y su vida discurre en la monotonía lluviosa de Atenas, un pueblo cargado de convencionalismos y silencios. La existencia de ambos gira alrededor de dos figuras su vecina, viuda, que no quiere renunciar a su sexualidad, y su madre, amada y odiada, que está en una lucha constante contra ellos. Byron Salas, influenciado por las obras de Clarice Lispector, Marosa di Giorgio, Silvina Ocampo y Reinaldo Arenas, aborda y explora el tema de la homosexualidad y del incesto entre dos hermanos que se encuentran sumidos en un progresivo aprendizaje del amor y el desgarro, la decadencia y el placer, en un descenso a los infiernos que parece no dejar espacio a la redención para ninguno de los dos. «Ya se sabe que el trópico lluvioso es abundancia y exceso; Byron salas describe con preciosismo y fatalidad en Mercurio en primavera el peso terrible de los elementos naturales (y el odioso de las lenguas hipócritas) sobre los cuerpos subyugados, en esta su primera novela, destinada a perdurar». Guillermo Barquero, editor de Ediciones Lanzallamas «Heredero de los grandes escritores del Barroco caribeño, lector privilegiado de Lezama Lima y de Sarduy, Byron Salas escribe desde el único lugar que desde esa encrucijada en donde la belleza duele. Mercurio en primavera es una estrella solitaria que marca un nuevo camino en las letras centroamericanas». Carlos Fonseca, escritor
Byron Salas (San José, 1993). Estudia filosofía y filología española en la Universidad de Costa Rica. "Mercurio en primavera" es su primera obra narrativa publicada.
Lucas es Mercurio. Mercurio es la insatisfacción, las ansias de ruptura, la búsqueda de otros caminos que, pocas veces, coinciden con las aspiraciones de la tradición y lo que se concibe como socialmente aceptable. A través de Lucas –y su doppelgänger, Mercurio– se cuestiona la familia nuclear y las formas de relación que se traban en la ruralidad costarricense, marcadas por el incesto, la infidelidad, la comunicación truncada, los recelos y las murmuraciones. No obstante, la novela en ningún momento cae en evaluaciones morales ni en salidas sencillas ante el panorama subjetivo y social que retrata. En su lugar, la narración se reafirma en la tradición barroca que apela a lo voluptuoso del lenguaje y a la multiplicidad de registros; recuperando con notable destreza tanto el estilo directo, el fluir de la consciencia y las imágenes oníricas y desquiciadas. Registros intrincados que otorgan una complejidad vasta a sus personajes y a los contextos en que interactúan. Sin duda, este debut literario de Byron Salas constituye un notable aporte a la narrativa contemporánea de nuestra región, y pone en evidencia un talento extraordinario al que resulta apremiante atender.
Una de las novelas más arriesgadas de la literatura costarricense, un derroche poético que se mueve con la fluidez y la gracia de un escritor consumado.
Las voces, los narradores, los protagonistas desfilan ante nosotros como en un sueño, como en un baile de máscaras, como en una bruma que desdibuja un paisaje ya de por sí caótico. La habilidad narrativa de Salas, su lenguaje exuberante y su trazo poderoso tienen pocos (o ninguno) referentes en el país.
"Mercurio en primavera" explora la vida asfixiante de un pequeño pueblo y de sus típicas familias, los oscuros caminos para salir y el tormentoso interior de Lucas, quien aparece como un antihéroe despreciable y a la vez vulnerable.
Una obra imprescindible, una corriente verbal que lo consume todo. Un prodigio.
La nueva, primera novela de Byron Salas es una maravilla: es una de las obras más emocionantes que he leído en los últimos años y no estoy pensando solo en literatura costarricense. El autor doblega el lenguaje, lo domina casi eróticamente. Sus personajes se desbordan de las palabras que no logran contenerlos. Esperemos mucho, mucho más de este libro y de este autor, y muy pronto: es excepcional. (Shameless plug: Próximamente escribiré más sobre el libro).