"Cuando Gabriel Solano López bautizó como Tristes a estas historias apeló a un ardid para no poner la palabra correcta: Crueles. La edición recopilatoria anterior de estas trabajos (que sólo incluía las primeras tres historias de este libro) corrió por parte del editor español Antonio San Ramán dentro de su Colección Vilán. En la contratapa del libro nos recibe la siguiente frase: Ni un asomo de esperanza. No es una frase efectista, es una síntesis de estas historias".
Esta edición dentro de la Colección Vilán de la editorial San Román recoge tres de las cinco historias tristes que Francisco Solano López dibujó a partir de cuentos de su hijo Gabriel. Aunque a mi no me vaya demasiado el dibujo tan realista, hay que que reconocer que Francisco Solano López está espectacular y, a pesar de estar en pleno dominio de su técnica, no desdeña una cierta experimentación cuando es necesario, como en la última historia “Cuento para nunca dibujarlo”.
La parte literaria es eso, excesivamente literaria, y la lectura se hace un tanto farragosa. Gabriel Solano López escribió estos cuentos con veinte años en “condiciones poco normales de actitud mental” según el editor. El exilio, la marginación, las relaciones de pareja disfuncionales, el desengaño en el compromiso político, la locura y el suicidio planean sobre todos los textos. Aunque no placentera, es una lectura interesante, y siento curiosidad por ver como se desenvolvió Gabriel Solano López en tebeos posteriores, ya con auténticos guiones.
En plena cuarentena es necesario leer este tipo de libros, para reflexionar sobre los momentos los más lúgubres de la vida humana. Cuando se pierde el sentido en la vida y la esperanza en la misma, es entonces que recurrimos en algo más elevado, únicamente para lograr enloquecer más a un mundo que a ratos pierde el sentido. El fin solo es el inicio de un final en el futuro, la historia que más me gustó fue HT2. Muy buen libro.
Storie dure, crude, spietate, raccontate senza alcun filtro. E fin qui, tutto andrebbe bene... però a me sono parse senza capo né coda, anche se non tutte. I disegni sono al top e confermano l’espressivitá dell’artista, davvero notevole, e ben superiore, in questo caso, ai celebrati “Eternauta” e “Ana” (in special modo). Da leggere soprattutto se si è appassionati di questa tipologia di fumetti.
Combinación de cuentos poéticos e ilustraciones semi-historietiles que no llega a armar una unidad narrativa clara y disfrutable. Quizás cada uno por su lado habría salido mejor parado que en esta fusión casi forzada. Como experimento, es interesante, como "historieta", se queda en el camino.