Desde chico, Fernández tiene la espantosa costumbre de dormir en el filo de las alturas. Provoca escalofríos, verlo oscilar con los ojos cerrados en la cima del tanque de agua, la cumbrera del tejado y las ramas altas del árbol de paltas. ¿Puede alguien descansar haciendo equilibrio sobre el borde de una canaleta? Él sí. ¿Puede alguien que no sea pájaro dormitar sobre un alambre? Él sí. Uno no sabe qué hacer en esos casos: si apartar la vista o montar guardia debajo, atento al momento en que se precipite. Porque a veces se cae... De esa costumbre de Fernández nació este libro.
Ema Wolf se graduó en Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidad de Buenos Aires. Colaboró en distintos medios periodísticos y empezó a publicar textos para chicos a mediados de los años 70.
Su primer libro, Barbanegra y los buñuelos, apareció 1984 y desde entonces participó activamente en el campo de la literatura para chicos con novelas, cuentos, artículos y conferencias brindadas en Argentina y el exterior. Algunos de sus libros fueron traducidos al holandés, italiano, portugués y alemán.
Su trabajo ha sido ampliamente reconocido. Por Historias a Fernández ganó el Premio Nacional de Literatura Infantil 1994 y fue finalista en el Casa de las Américas. En 1994 y 2004 recibió el Konex al mérito. Tres veces fue nominada por la Argentina para el Premio Hans Christian Andersen. Varios de sus libros fueron recomendados por The White Ravens, el Banco del Libro de Venezuela y la Lista de Honor IBBY. En 2006 El turno del escriba, novela para adultos escrita en colaboración con Graciela Montes, ganó el Premio Alfaguara de Novela en 2005, España.
como libro no me disgustó, era entretenido para leer en un día lluvioso pero no algo que me hiciera querer leer todo el tiempo. al leerlo con mi hermano, fue lindo haber pasado un rato juntos pudiendo compartir ideas y risas acerca del libro. ojalá todos los libros me llevaran a unirme o conectar con otras personas como lo hago con mi hermanito pequeño. siempre en mi corazón. ❤️🩹
Fernandez has fallen and may have a concussion. Fernandez must be kept awake, and the narrator of this book decides to do so by telling Fernandez three stories. The narrator is inspired to create the stories by objects around the two of them. One story is about a potato. One story is about two people who have identical suitcases. One story is about an artist on a naturalist excursion to Australia who cannot draw.
Ay, cómo me gusta este libro. Fernández se cae de cabeza y se lastima por lo que la narradora tiene que asegurarse de que Fernández no se duerma. ¿Qué se le ocurre? Contarle historias.
Las tres historias son divertidas y querés saber cómo van a terminar. Me encanta, siempre que puedo lo vuelvo a leer dentro del aula.