Ser cristiano y pertenecer a la Iglesia no es algo evidente y natural. Muchos hombres y mujeres tratan de llevar una vida digna sin una fe religiosa. Sin embargo, a pesar de esto existen personas que se plantean el problema de la posibilidad de una existencia religiosa y de la necesidad de formar parte de una Iglesia. En los dos ensayos que contiene el presente libro, dos reconocidos teólogos afrontan esta problemática. Respondiendo al «¿Por qué soy todavía cristiano?», Hans Urs von Balthasar expone las motivaciones más profundas del fenómeno cristiano. Joseph Ratzinger, por su parte, reflexionando sobre el «¿Por qué permanezco en la Iglesia?», examina las razones objetivas y subjetivas y analiza críticamente los desarrollos eclesiales contemporáneos. La diferente sensibilidad con que los autores abordan y desarrollan este asunto refleja la gran variedad de perspectivas teológicas que existen.
Hans Urs von Balthasar was a Swiss theologian and priest who was nominated to be a cardinal of the Catholic Church. He is considered one of the most important theologians of the 20th century.
Born in Lucerne, Switzerland on 12 August 1905, he attended Stella Matutina (Jesuit school) in Feldkirch, Austria. He studied in Vienna, Berlin and Zurich, gaining a doctorate in German literature. He joined the Jesuits in 1929, and was ordained in 1936. He worked in Basel as a student chaplain. In 1950 he left the Jesuit order, feeling that God had called him to found a Secular Institute, a lay form of consecrated life that sought to work for the sanctification of the world especially from within. He joined the diocese of Chur. From the low point of being banned from teaching, his reputation eventually rose to the extent that John Paul II asked him to be a cardinal in 1988. However he died in his home in Basel on 26 June 1988, two days before the ceremony. Balthasar was interred in the Hofkirche cemetery in Lucern.
Along with Karl Rahner and Bernard Lonergan, Balthasar sought to offer an intellectual, faithful response to Western modernism. While Rahner offered a progressive, accommodating position on modernity and Lonergan worked out a philosophy of history that sought to critically appropriate modernity, Balthasar resisted the reductionism and human focus of modernity, wanting Christianity to challenge modern sensibilities.
Balthasar is very eclectic in his approach, sources, and interests and remains difficult to categorize. An example of his eclecticism was his long study and conversation with the influential Reformed Swiss theologian, Karl Barth, of whose work he wrote the first Catholic analysis and response. Although Balthasar's major points of analysis on Karl Barth's work have been disputed, his The Theology of Karl Barth: Exposition and Interpretation (1951) remains a classic work for its sensitivity and insight; Karl Barth himself agreed with its analysis of his own theological enterprise, calling it the best book on his own theology.
Balthasar's Theological Dramatic Theory has influenced the work of Raymund Schwager.
Maravillosa obra de Joseph Ratzinger que pone el foco en la comunidad fraterna formada por los cristianos que compartimos la misma fe, el mismo banquete. Está comunidad fraterna no es autoreferencial, ni se encierra en sí misma, sino que busca que el no hermano llegue a ser hermano, entregándose como Cristo por los que estaban alejados. Pone como deber del cristiano el sentido de misión que nos lleva a buscar al no hermano, y sufrir por los no hermanos como lo hizo Cristo a través de su Pasión.
“Si nos redujéramos a practicar las obligaciones de justicia y solidaridad, de respeto a los derechos de todos los hombres, de tolerancia con quienes tienen diferentes creencias religiosas, etc. habríamos desdibujado la configuración de la Iglesia, que es una fraternidad intima y social. Si se desvanece el contenido propio de la Iglesia, habría perdido ésta su originalidad, su razón de ser y su genuina fecundidad.”
Una gran obra, que no es de extrañar que tras tantos años de su publicación se siga considerando como un texto actual. Plantea en forma de notas, pero con el mejor rigor del autor, la fraternidad de los cristianos desde el punto de vista teológico, histórico y cultural; así como sus implicaciones. Aunque a veces es un libro denso, conviene leerlo, no ha perdido su actualidad en absoluto.
Análisis teológico y cultural de la situación de la iglesia y del cristianismo en el contexto del catolicismo después del concilio vaticano II. Valiente en la autocrítica, objetivo en los argumentos, y fundamentado en la Fé, finalmente. Dos estudios que resultan recomendables para todos los cristianos.
Análisis histórico-teológico del significado de fraternidad en el catolicismo. Son hermanos los que pertenecen a la misma comunidad de fe. Los "otros" deben ser amados, hay que mostrarles el misterio, pero no son hermanos en sí.
No diré que es el mejor libro de Ratzinger porque enserio tuvo mejores pero aún así, sobre el tema mismo, es uno de los mejores libros que he leído porque es ampliamente explicado sin dejar pasar ningún detalle importante y por sobre todo tiene una connotación interesante sobre el primitivismo de la cristiandad.
No es la mejor obra del Cardenal Ratzinger ni la lectura es sencilla, pero es un buen approach a la vida de las primitivas comunidades cristianas. La edición (Cristiandad) es impecable.