Libro muy divertido que salda una de las deudas de la serie audiovisual Malviviendo, con esa especie de cliffhanger de Forme.
La historia, tan bien narrada por un David Sainz encarnado en su personaje “El Negro”, mantiene la intriga y divierte a partes iguales dentro de ese universo propio que es Malviviendo.
Muy recomendable para fans de la serie.