A Gomez Jattin le importa, de modo casi literal, internarse en sus textos, adoptar la identidad que estos le conceden; vive el ensimismamiento, y da vueltas en torno a pasiones elementales y complejas. Con la compilacion de sus libros y poesias sueltas, esta antologia acerca a los lectores a un autor excepcional en la historia de la poesia latinoamericana. Su terrible y asombrosa historia es, si se quiere, la puerta de entrada al conocimiento de una obra de tematica restringida pero cada vez menos extrana y mas arraigada en la sensualidad contemporanea.
Born in 1945, Raúl Gómez Jattin desultorily studied law for some years, became an actor, and left the stage to live and write poetry, a barefoot destitute even when, after publishing his first book and giving some readings, he became a fairly well-known poet. Of the theater he said that he loved using his body to express emotions; of poetry, that he tried to “achieve clarity, to show reality”. He was a true poète maudit, having received from poetry as he said, “madness, poverty and loneliness”; but, he added, also “idleness, a great happiness, and friendships”. Homosexual love and even zoophilia have a sort profane sanctity in his poems (“The great religion is the metaphysics of sex”) because for him everything is part of that nature which he evokes in a pantheist delirium. One of the distinguishing features in his poetry is his love of the river Sinú, the valley and the mountains near the Caribbean sea where he was born and lived as a child, and from where – its fruits, its animals, its heat – he never seemed to get away. Its people, on the other hand, were the ‘arrogant’ multitude that wanted to instil in him “a truth not made to my measure”, a multitide far from whom he wrote – or rather “lit up” – his poems.
His first book, Poemas, was published when he was thirty-five years old, after a period of great suffering, in which he realized he was a poet. Marijuana gave “wings and air to [his] artistic imagination”. Eight years later, in 1988, he published his Tríptico cereteano (Ceretean Triptych), made up of three separate books: Retratos (Portraits), a series of portraits of friends, relatives and acquaintances; Amanecer en el valle del Sinú (Dawn in the Sinú Valley) an evocation of the Sinú valley; and Del amor (About Love), a look at the erotic world. He said that this book was like a novel, he being the main character in the plot, telling of his land and of what he had seen of his contemporaries.
After that, he published Hijos del tiempo (Sons of Time), a recreation of certain Greek myths and something of his own life story. It is a book, he wrote, dedicated to “death’s anguishing presence throughout the whole of life”. The last book published in his lifetime was a slim volume of short poems, Esplendor de la mariposa (The Splendour of the Butterfly) in which he announces his “flight to death”.
Of his last years he said that he had spent them “begging on the streets, sleeping on sidewalks or in parks, and spending more or less long periods of time in a series of psychiatric clinics.” He died under the wheels of a bus in Cartagena, in whose path he had thrown himself to end a sacrifice he had begun when he started writing his first poems. No other Colombian poet had laid himself bare – and consequently defied society – as much as he had.
Es indigno el hombre. Necesita de la guerra para apreciar la paz. Necesita de la muerte para apreciar la vida. Necesita del dolor de Gómez Jattin para apreciar la Poesía.
Es indigno el hombre, soy indigno yo.
A veces siento en mis mejillas el aleteo de las mariposas
No tiene suficientes páginas, definitivamente se me acabó muy rápido. Es aterrador y a la vez magnífico lo que hace la locura con las palabras de los relegados, de los irreverentes, de personas como Gómez Jattin. Soledad, demencia, sexualidad, amor, recuerdos perdidos... todo se perdía y se encontraba en él.
Libro de relectura obligatoria que no puede faltar en la vida de nadie; Raúl Gómez Jattin no tiene poema malo. Acaso será por su fuerza incomparable, por su don de gentes, por su vocabulario inconmensurable, por su pureza e inocencia, porque logra captar la esencia de la amistad en una frase, o también será por su locura, por el diálogo cerquita al infierno, porque todos sus amigos lo abandonaron, por su homosexualidad señalada por todos los habitantes de Cereté, por su alma que fatigó los hospitales de varias de nuestras ciudades, por los puños que le dio a sus amigos, porque nadie más pintó con tanto amor y dolor a su madre, y nadie más tuvo tan cerca a la muerte y a la poesía. Esta antología reúne la mayoría de sus poemas (faltan varios, como aquel famoso verso "Como yerba fui y no me fumaron") que poca circulación tuvieron mientras el poeta vivía, pero que después de su muerte todos los lambones cenáculos de poesía colombiana vanagloriaron y mitificaron. El primer grupo de poemas se titula Retratos donde predomina el quehacer poético como condición de vida "Al que trabaja cada día un pan amargo y solitario y disputado como estos versos míos que le robo a la muerte", también el poeta construye su identidad y se sabe mezcla y lejanía "En ti circula un fuego ebrio de las montañas del Líbano". Los poemas siguen acompañados de dolor, amistad, desamor y nostalgia, acaso aceptación por el fatal destino seleccionado "En vez de abogado respetable, marihuano conocido; en vez del esposo amante, un solterón precavido; en vez de hijos, unos menesterosos poemas". Gran primera elección de poemas que dejan ver un estilo profundo, doloroso y ebrio de las palabras. Luego de este grupo viene la segunda parte de Retratos, desconozco si vinieron después o se añadieron a este libro después de la muerte del poeta. Este grupo de poemas es poderoso por cómo Gómez Jattin pinta a sus seres queridos, sus ángeles clandestinos que, sobre todo, cuidan de él en Bogotá en esos grupúsculos de intelectuales de los setentas que se aplaudían hasta un pedo. Allí brillan, porque son poemas hermosos, los poemas dedicados a Beatriz, Catalina, Sara, Álvaro, Myriam, Nirko... Y eso sí, refulgente para cerrar estos poemas 'Ellos y mi ser anónimo', obra maestra "Será porque los amo Porque está repartido en ellos mi corazón". El siguiente libro es el corazón de mango de la poética de Gómez Jattin. Aquí, en Amanecer en el Valle del Sinú se concentran acaso los poemas más poderosos y famosos. Estos consolidan un estilo y varias de las temáticas anteriores: hay una relación marcada del poeta con el espacio que arde, el Valle del Sinú, su belleza explota en cada línea (el pez, el árbol, los pájaros, el río), pero se reafirma la condición del poeta "Ya para que seguir siendo árbol sin habitantes a no ser estos ahorcados que penden de mis ramas como frutas podridas en el otoño" o "Antes de derribarlo, valorad al loco" o "Señores habitantes Tranquilos que solo a mí suelo hacer daño". A pesar de ser señalado y rechazado por los habitantes del Valle, el poeta no cambia este lugar sobre la tierra "Pero la parranda verraca es la del sol con la vida". Del amor es de mis favoritos; allí se concentra el amor erótico, infantil, inocente y pervertido, zoofílico, el amor fracasado y frustrado, con varón y hembra, "Ese culear con todo lo hermosamente penetrable (...) Gran culeador del universo todo culeado". Su vocabulario es místico, ágil, viril, vulgar y sublime. Destacan poemas como 'Donde duerme el doble sexo', 'La hamaca nuestra', 'El disparo final en la Vía Láctea', 'El amor brujo', 'Casi obsceno', 'La soledad de Gómez Jattin', 'Príncipe del Valle del Sinú', ''Intimas preguntas', 'Polvos cartageneros', 'Un probable Constantino Cavafis a los 19', 'Pero no me lo daba', 'Venía del mercado excitada y dispuesta'. Todos poemas controversiales, pero con una sensibilidad única, acaso cada poema es un rastro de otro cuerpo, un pedazo de carne viva que palpita en la memoria y en el deseo "eso no importa para que rastros tuyos vuelvan en cada uno que pasa por mi cuerpo y me deja". Hijos del tiempo me sorprendió. Este conjunto de estampas de personajes históricos muestran al Raúl Gómez Jattin erudito, libresco, historiador, devorador de libros, aquel que de adolescente fue profesor de historia como primero de sus trabajos. Cada verso es borgeano, rompe las barreras temporales, dialoga presente y pasado, actualiza el mito, arrastra aquello lejano al presente y le saca brillo. En momentos el poeta busca una correspondencia, a la manera de Rimbaud, entre él y aquellos grandes personajes. Como con Aquiles quien, como el poeta, ya no podrá ver a su amigo de nuevo "El cadáver de su amante mira Aquiles y se corta los cabellos y apartado y solitario llora No volverán unidos a la tierra de los mirmidones a cazar juntos el venado y el jabalí de monte", o con Andrea Mantegna quien debe renunciar a su arte para comer "¿Qué puede hacer Andrea sino terminar el cuadro y llevarlo al ventero de la esquina cercana a cambiarlo por frutas panes y jamones?" o con Kafka a quien "Lo destrozan los oscuros tiempos que le tocó vivir Escribe por amor a una vida que se le escapa entre la oficina de abogado y la indiferencia y maldad de esos contemporáneos que detesta". Como cierre, ese poema digno de toda antología 'Lola Jattin', su madre, quien vive latente en su recuerdo. Ya en El esplendor de la mariposa hay otro Raúl... Uno socavado y triste, el de los hospitales adolorido, pero que aún ama la vida y que, como mariposa, espera salir de allí y volar. El tema predominante aquí es la libertad, la imaginación, el dolor, el encierro, el anuncio de la muerte "sin embargo yo que no soy delincuente estoy preso y canto a lo libre a lo que vuela a lo que canta sin ningún provecho personal", "Si quieres saber del Raúl que habita estas prisiones lee estos duros versos nacidos de la desolación Poemas amargos Poemas simples y soñados crecidos como crece la hierba entre el pavimento de las calles", poemas dolorosos, pero que contienen algo de esperanza "Mañana seré libre me dice el corazón (...) -¡Qué va! no vas a parte alguna porque el cielo lo llevas en ti". La antología cierra con El libro de la locura que vaya a saber uno cómo hallaron esos papeles o cómo el mismo Raúl Gómez Jattin en condición de calle y errante los escribió. Solo hay locura y desolación, hay un diálogo infernal aquí, hay abandono de Dios y una fama cruel y falsa que cae sobre el poeta. Todos lo conocen y lo han empezado a leer, pero nadie lo tolera y acoge, sus amigos, su familia, su tierra, todo se ha derrumbado. El poeta vaga y todo es ilusorio "Voltean a otro lado y se esfuman al medio día como un espejismo de amor", "Dolerás eternamente Hasta los huesos", "La ciudad vestida de luz lo espera y llama Esa ropa lujosa mañana estará sucia y hedionda", "El señor no puede entrar pues está descalzo"... Ninguno de los poemas bajo este título póstumo tienen título. Sin duda un poeta maldito que vivió en todas las cloacas. Su obra es valiente y arde como el sol sobre el asfalto, brilla como el oro de Baudelaire y vuela como un pájaro libre sobre toda la costa.
Hay que leer a nuestro gran poeta decadente nacional y asomarse así a la sensibilidad y los imposibles de esas almas que se suicidan de a pocos, abandonándose al sinsentido y sin embargo buscando lo que buscamos todas, todos, siempre. Amor, pertenencia, propósito. En estos casos, el propósito parece agotarse en experimentar y luego "padecer las palabras" y hacer de la experiencia un cúmulo de sonidos y de ideas bellas; la pertenencia -a la vida de las experiencias, a su familia, a su pueblo, a la nación de la literatura- no se niega ni en su inevitable abandono de otras cosas -la moral, el engranaje, la 'decencia'- y el amor es esa experiencia proscrita y desafiante que él eleva por encima de todos los remolinos de ignorancia y vulgaridad de la homofobia, de la "gente bien".
Comparto mi selección:
De "Retratos":
El Leopardo
Como fuerza de monte en un rincón oscuro la infancia nos acecha
Así el leopardo -Martha Cristina Isabel- El leopardo que se asoma por tus ojos ha saltado derrumbando años y sobre mi niñez -de bruces- me ha derribado
Sueños de un día trepando los peldaños de la eternidad: Tú venías por el sol y yo era de barro triste Tú tenías noticias del universo y yo era ignaro
Los años - Martha- con su carga de piedras afiladas nos han separado Hoy te digo que creo en el pasado como punto de llegada
Poeta urbano
Aquel poeta de Bogotá que no conoció en la infancia el olor de la tierra húmeda ni el contacto revelador de los animales ni ha visto al río llevándose la vida...
Para compensar tantas ausencias suelta un pájaro en cada poema y nubes van y nubes vienen y el mar en cada amanecer lleva mareas a su olvido
Aquel poeta que calla cuando le escribo que la tragedia más actual del hombre es su guerra a la naturaleza se escribe unos largos poemas a una amada de papier maché
No eres contemporáneo de las flores Tus estrellas son de hojalata Tu mar de escenografía ni trae ni augura recuerdos
Poeta A la naturaleza hay que ir A contemplarla A defenderla
De "Amanecer en el valle del Sinú":
Qué trabajos hermosos tiene la vida
Acecha a la maldita de tu abuela Me aconsejo Soporta el sol y si es preciso acalámbrate esperando a que la carcamala duerma mientras oye novelones de radio y discute con el malo Desátale el fajón de su camisola y amárrala al mecedor para que ojalá no se suelte nunca Es tu día
Jódete Quémate las pestañas en la luz de los recuerdos Apresúrate a comprar el último libro de ese viejo poeta que te obsesiona Y ven rápido a tu escondrijo a empuñar el bolígrafo y el cigarrillo Coloca la jarra de limonada en la mesa Correveidile a la tristeza de antier cuál era el color exacto del día que murió tu padre Emborráchate de nostalgia Empieza un verso Apúrate pendejo que por ahí entre tus glándulas transita la vejez inerme
De "Del Amor":
La hamaca nuestra
Ven hasta la hamaca donde escribí el libro dedicado a tu sagrada presencia Ella me recuerda toda esa soledad que dormí en ella Todos esos gestos de mi alma persiguiéndole el vuelo a las palabras que grabaran en un tiempo menos frágil la lluvia de tus lágrimas El reposo soñado en tu pecho. La mañana eternamente memorable de nuestras manos enlazadas en medio del tumulto
En el vientre de esa hamaca recosté mi cansancio de la vida Acuné dolores Me defendí de la canícula Y soñé: Tú venías en medio de la noche a consolarme y eso dije Escribía un poema que preservara tu memoria y eso hice. Desatar mis alas tristes y lloré
Tiéndete que yo te meceré para refrescarte si te es posible duerme Que yo velaré
El disparo final en la Vía Láctea
En el cielo profundo de mis masturbaciones ocupas ese ámbito de deseo irrefrenable y voraz Inagotable y tierno que te devora el sexo aunque tú no lo sepas Tu cuerpo habita el mío Y es tan mío como no puedo serlo allá en la realidad Es mío cuando yo te deseo De esa misma manera impalpable y eterna como este libro es tuyo Como yo soy de ti
Habitamos el ocho Doble infinito de los dos universos El 8 de los círculos El que parece dos astros hermanos y gemelos El que parece dos ojos Dos culos cercanos El que parece dos testículos besándose
Cuando llegas a mi cielo estoy desnudo y te gustan las columnas de mis piernas para reposar en ellas Y te asombra mi centro con su ímpetu y su flor erecta y mi caverna de Platón carnal y gnóstica por donde te escapas hacia la otra vida Y en ese cielo te entregas a ser lo que verdaderamente eres Agresión de besos Colisión de espadas Jadeo que se estrella como un mar contra mi pecho Locura de tus ojos orientales alumbrando la aurora del orgasmo mientras tus manos se aferran a mi cuerpo. Y me dices lo que yo quiero y respiras tan hondo como si estuvieras naciendo o muriendo Mientras nuestros ríos de semen crecen y nuestra carne tiembla y engatilla su placer hacia el disparo final en la Vía Láctea
En las sabanas de nuestro cielo hay nubes perfumadas de axilas y delicados residuos del amor En la almohada el hueco que tu cabeza ha dejado oloroso a jazmines Y en mi alma y mi cuerpo el inmenso dolor de saber que desprecias mi amor
Oh tú por quien mi vida renació dentro la lumbre de la muerte
"El amor brujo"
He robado parte de tu cuerpo y de tu alma Le he tendido una celada a los recuerdos que aquí te recuerdo ¿Recuerdas amor?
El cielo de la noche casi azul se asoma entre tus pestañas Noche vibrátil
Una vez me fui hasta tu región de monte enfermo de hongos y tristezas muy tristes Y aluciné con tu imagen alta y flexible galopando un caballo de nube Luego venías por la tarde desde el Retiro de los Indios en tu carruaje blanco y yo iba a pie por la carretera Como un sonámbulo
Sonríes de lejos como si masticaras mi corazón con tus colmillos
Mis palabras le quitan a tu vida muerte Vives en este libro aunque te tengo miedo Aunque apenas si hemos hablado Pero te amo tanto como siempre Tanto como puedas imaginar
Y estamos lejos Como el sol del mar.
De"Hijos del tiempo"
Monctezuma
Los quetzales revolotean en sus jaulas de oro El jaguar que le regaló un príncipe tolteca ruge en el foso de piedras de jade La Malinche peina los cabellos lacios del rey de los pueblos de México y de más allá de las fronteras con nombres distintos El rostro de Quetzalcoatl en pulida plata está amable aunque parece que advirtiera algo sombrío para todos los aztecas Ambos saben que faltan sólo doce lunas para que la profecía se cumpla inexorablemente y la Serpiente Emplumada aparezca después de quinientos años de ausencia encarnando su mito en el hombre blanco a quien Monctezuma entregará el reino Si pudieran los amantes saber que a lo lejos atravesando el mar de los sargazos Hernán Cortés y sus soldados vienen con intenciones de robo y asesinato se armarían para defenderse y salvarse o emprenderían una aconsejable huida Pero no -El Mito es el indiscutible centro de la Historia y Hernán Cortés afortunado será recibido como si se tratara de Quetzalcoatl y matará innoblemente a Monctezuma
De "Esplendor de la mariposa"
Amarrado
¿Quién fuera otro libre pero analfabeto? no y no lo quiero Prefiero padecer con las palabras padecer pensando a estar amarrado a un placer sin el cielo del espíritu
Amor
No tengo miedo en mí sólo amar me llena y naturalmente no tengo a nadie a quién querer Porque si tuviera no tendría amor sino zozobra-miedo
¡Ésto sí es poesía de verdad, genio de verdad! La vida de Gómez Jattin es material para una magnífica novela, su poesía es la unión mística de Eros con la suspención de los sentidos. Da para siempre.
19 estrellas para El Gran Poeta de Cereté, de la Costa Caribe, de Colombia. Todas las ofrendas para la aguda sensibilidad, descarnado humor y salvaje erotismo de Raul Gómez Jattin.
Gómez Jattin...Demente para algunos, para mí excepcionalmente lúcido. Cada poema construye el tránsito por la tradición de la costa Caribe, tan rica en sensualidad, nostalgia, humor e inocencia.
La mejor antología del poeta colombiano Raúl Gómez Jattin. Incomprendido desde los diferentes sectores sociales de la época y aún prohibido en las aulas estudiantiles de este país. Su poesía es trasgresora, profunda, sinestésica, delicada por momento y oscura en otros, de una pluma romántica, idealista, a veces con imágenes poco cuerdas, y otras, en cambio, muy diciente, verosímil a los sentimientos y sentidos que despierta el tocar a otro. Un texto recomendado para cualquier ocasión, lugar. Aquí dejo uno de mi poemas favoritos del autor:
Priapo en la hamaca
Cuando te conocí venía de estar muerto Muerto y amortajado en mis propios recuerdos Venía de esconderme en una grave locura que tomaba mi vida y se la ofrecía al viento para que él la llevara a un lugar ciego lejos libre de aquellas cosas que parecen la vida y que la ocultan a costas de nuestra lozanía
Libre de la desdicha de ser amargo y solo
Cuando te conocí hasta el sol era enemigo Las palabras habían huido de mi voz
Llevaba tantas noches sin tomar una mano que era de dolor y hielo el hueso de las mías
Hoy estás allí en la intimidad de mi hamaca tendiendo como un fauno priápico y soñoliento el cuerpo de tu virginidad entregada No te amo demasiado, pero te necesito más que al poema.
Una antología preciosa de principio a fin, un obra maestra que va de la mano de sus dolencias, amores, certezas y miedos, llevando siempre impregnada en sus letras la Costa Caribe. El mejor poeta colombiano que he leído, que dicha haber encontrado este libro en el camino.
Cartagenero que dejó su vida en éstas composiciones, usó la palabra escrita con genialidad, crudeza, sin censura, lo que la hace muy especial. Luego, la usa para escapar temporalmente de la enfermedad, la locura, el exilio y el peor de los miedos para muchos; la soledad. (1945-1997) Gómez Jattin, aún en sus momentos más duros se refugia en la poesía, bastón y espada de lucha que le es permitida por la vida en sus años mayores hasta el dia de su muerte.
En esta antología poética que tiene lugar en su mayor parte a orillas del río Sinú, es la mejo forma de acercarse a los sentimientos que surgen entre la locura y la realidad de un hombre que vive bajo la pasión de la poesía, y que descubre en ella un lenguaje más incisivo para llegar a conectarse con sus sentimientos hacia la tierra, al sexo, al amor, a la familia, a la soledad...
Tiene poemas bonitos, unos que me gustaron mucho, y también valoro que le escribe a las amistades. A pesar de eso, y sé que es polémica mi observación, tiene cosas muy cuestionables, por eso esta obra me gustó pero a medias. Le critico muchas cosas a Gómez Jattin como persona, pero se ve que es interesante y curioso y me habría parchado con él jaja. 3.3/5
Poemas desgarradores, relatos con una honestidad descarada. Los poemas de Jattin son reveladores tanto de su yo interior como de la Cartagena donde nació y murió. Volteé la última página esperando otra estrofa pero, en cambio, me quedé con un nudo en la garganta dedicado a este ser incomprendido.
Jattin es un cacorro pero de los finos. Una piltrafa exquisita que deleita con su vida (que es su obra). Erudito, sencillo y muy arrojado, se puede pasear por sus poemas con el corazón y las lágrimas en las manos.
Maravillosa compilación de la obra poética del autor. Una mirada sensible sobre la vida de Gómez Jattin y su lucidez para producir poemas a lo largo de la vida.
¿Quién fuera otro libre pero analfabeto? no y no lo quiero Prefiero padecer con las palabras padecer pensando a estar amarrado a un placer sin el cielo del espíritu
Esto genera en mí todo lo que espero que un libro de poesía genere. Desde el segundo uno entramos al mundo de su autor, un hombre desgarrado que termina siendo su obra misma, no desde la autorreverencia, sino desde la desgracia, desde una sed de poesía y arte que un mundo como el occidental, el colombiano, el cereteano le niegan. La antología es perfecta porque recorre varias décadas de la vida de un poeta que vivió, viajó, leyó, amó, sufrió y murió en las letras. En Poemas y Retratos se presenta el estilo de Jattin, y ya ahí uno decide si es para uno o no. Después, en Amanecer en el Valle del Sinú y Del amor, llegan poemas más fuertes, estremecedores y hasta escandalizantes. Hijos del tiempo hace una especie de homenaje a personajes históricos, y un extra a su madre Lola Jattin en uno de mis poemas favoritos del libro. Y al final, Esplendor de la mariposa y El libro de la locura (póstumo), nos muestran al Jattin más decadente, al que pasa de sueños de volar a conversaciones psicóticas con Jesucristo, el diablo, y sus familiares muertos. Cada sección tiene poemas impresionantes, de esos que con cuatro líneas ya lo tienen a uno pensando cosas. Dejaré una pequeña selección.
Lamento por un poeta malogrado (de Retratos)
No sobrevoló lo cotidiano Enredado con la vida de los otros marchitó una vocación de alta poesía Qué dios extraño es tu consejero bravo guerrero que te hizo despreciar un destino elevado Tremendo fracaso de la imaginación es tu leyenda terrenal ¡Ay pobre corazón de alas doradas! una escarcha de ceniza vengativa cubre tu palidez de héroe que ha vivido demasiado y que no tiene traidor que lo asesine
Ruego a una deidad (de Amanecer en el valle del Sinú)
Sorprendí a la desgracia robándose mis palomas y la espanté a latigazos Volvió sus dientes temblorosa de rabia y de una bofettada me robó la pasión
Perdóname señora oscura y venerable mi atrevimiento de hijo bastardo que no puede más con su vacío corazón
Pequeña elegía (de Amanecer en el valle del Sinú)
Ya para qué seguir siendo árbol si el verano de dos años me arrancó las hojas y las flores Ya para qué seguir siendo árbol si el viento no canta en mi follaje si mis pájaros migraron a otros lugares Ya para qué seguir siendo árbol sin habitantes a no ser esos ahorcados que penden de mis ramas como frutas podridas de otoño
Plegaria (de Esplendor de la mariposa)
Dios -escucha a Raú Soy un devorado por el amor Soy un perseguido del amor ¿Amor de ti? no sé Pero sí sé que es amor y siendo amor a ti te basta
Hace mucho tiempo no leo poemas, no son verdaderamente lo mio, pero decidí leer este libro por la historia del autor y valió la pena. La escritura de Gomez Jattin es genial. Hay todo tipo de poemas en este libro, eruditos, chocantes, sensuales, desagradables. Hay poemas sobre el amor, sobre el sexo, la literatura, la homosexualidad, hay poemas sobre la costa y Cereté, e incluso un par sobre la zoofilia.
A partir de estos poemas el lector logra hacerse una imagen (probablemente incompleta) del autor como alguien complejo, talentoso y triste.
Un poeta maldito costeño.
Música para este libro: Instrumentales Vallenatos - Los Violines de Valledupar
"[de Prostituio ante el espejo] Y pasaron hombres por su vida como un tren por encima de un tierno animal"
"Pequena elegia
Ya para que seguir siendo arbol si el verano de dos años me arrancó las hojas y las flores Ya para que seguir siendo arbol si el viento no canta en mi follaje si mis pajaros migraron a otros lugares Ya para que seguir siendo arbol sin habitantes a no ser esos ahorcados que penden de mis ramas como frutas podridas en otoño"
"[de Cereté de Cordoba] Allí ame dos veces al Amor Y el Amor dijo una vez que si Y otra vez que no Que ni para el putas"
"Recordándonos siempre
Edwin y o nos masturbábamos de ocho a nueve en clase de aritmética. Y de cuatro a cinco en la de Historia Patria El de el era idéntico a su cara Picaro y sonriente Con el glande torcido como su peinado El semiacostado en la ultima banca del salon y yo en la contigua Con vaselina o crema dental Cuando ocurría lo mejor Guardábamos el semen en un libro Con fecha 'Para cuando pasen los años y nos querramos acordad Gomez Jattin' como el decia."
Conocí a Raúl Gómez Jattin mientras investigaba sobre poesía cuir latinoamericana hace un par de años. Después encontré la edición del FCE publicada en 2022 en una visita random a educal. Este libro es diverso, estimulante, perturbador y lleno de historias que nos recuerdan el valor poético de la vida. Para bien o para mal, es un libro que toca temas delicados como la zoofilia, la maldad de los seres humanos, la lujuria en múltiples máscaras, la vida del artista pobre, la vida del artista loco. Además está lleno de amor, deseo y ternura, de diálogos con la poesía y sus implicaciones.
Es una selección. Ojalá un día me fuera posible acceder al archivo poético de Jattin y profundizar más en los textos que dejó. La selección y prólogo de Monsiváis son interesantes. "El libro de la locura", que Jattin deja como testimonio de su descenso a los infiernos (la vida de mendigo, los delirios que padeció y que acabaron con su vida normal acercándolo a la muerte a otra velocidad) es un libro aterrador, desconcertante.
la poesía de Raúl permite navegar por distintos escenarios, desde el amor hasta la muerte. La decepción por la humanidad y el desprendimiento que hay hasta de lo que más se ama cuando se sabe que se perdió lo que nos motivaba a seguir viviendo. Es increíble como desde cada poema se puede ver un destello de su vida e historia. Abarcando desde su infancia hasta su último tiempo de vida en la calle. Gran poeta cartagenero.
“y vagabundié entre el sonrojo agresivo y triste / de esos pobres hombres que me vieron crecer / como una tierna bestia que escribía y soñaba / de esos habitantes de un paisaje que adoro / incómodos y apesadumbrados de tener un poeta”
Organiza su poesía en ejes temáticos y mezcla bien sus imágenes, traslada Cereté al medio oriente, le ruega a sus amantes mientras los adora; en general es un hombre pidiendo clemencia frente a su lucidez.
Raúl Gómez Jattin es uno de mis poetas colombianos de cabecera. Este libro me acompaña en mi mesa de noche - creo que siento una conexión personal con él, como si el libro con los años se hubiese convertido en espejo. Me identifico con su ternura, con su demencia, con su vulnerabilidad y su incoherencia.
Fuerte, Tenaz y duro el poeta sucio de la costa caribe. Son brujos, masturbaciones, envidias y la madre ingrata que circula de manos con sus memorias de la infancia lejana y perdida.
Los poemas de Raúl me hicieron eso, volver a las peores partes de mi infancia, revisitarla, los calores, los miedos, los olores del chico que termina en su pieza, excitado y culposo.
Había errado al pensar que no se encontraba en la base de datos de la aplicación, por lo mismo no lo había registrado. En realidad lo leí hace poco menos de dos meses y me hizo sentir tanto, me conmovió hasta las lágrimas, me hizo sollozar y gritar por dentro, no pudo haber sido más catártico, te quiero mucho, Raúl.