Es difícil calificar memorias porque cómo o bajo qué falsa potestad valorarías en términos numéricos las experiencias de otra persona, especialmente cuando las atraviesa tan indiscutida desolación. ¿Por cómo está escrita? ¿Por el estilo? Resulta frío, casi vulgar. ¿Por cuánto empatices con su dolor? Condescendiente.
Dyacalculia es una mujer desnudando algunos de sus conflictos fundamentales, transitando lo demoledor de una ruptura, lo peligroso de una obsesión pero lo incluso más complejo de un temprano y erróneo diagnóstico de ADHD finalmente convertido en uno de bipolaridad de grado II.
Los medicamentos, la desconexión, los intentos suicidas. El agotamiento, la tensión con otros, la incomprensión. Los arranques de ira, la autoflagelación, la soledad. El amor. El deseo. Son múltiples los tópicos abordados por la autora en una experiencia de no ficción que, personalmente, me caló de forma profunda. Recomiendo.