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El viaje íntimo de la locura
Rare book
368 pages
First published January 1, 2009
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Community Reviews
Displaying 1 - 30 of 128 reviews
September 18, 2010
Compré este libro hace algún tiempo (en octubre, según aNobii) y llevaba tiempo con ganas de reseñarlo, pero supongo que me echaban hacia atrás dos factores. El primero era cierta vergüenza de fanboy: me gusta Extremoduro y este libro está escrito por su cantante y letrista. Posiblemente, si la novela estuviera escrita por Fulano Gutiérrez no le habría dedicado un segundo vistazo en su estantería. Pero claro, tampoco he visto cómo escribe letras de canciones Fulano Gutiérrez y con Robe sabía que, como mínimo, salvaría bastantes frases cortas aunque resultara ser un petardo. El segundo motivo para resistirme a escribir esto (supongo que me resistía, aunque tal vez fuera simple vagancia) era que comprendo la reticencia del autor a que el argumento se comente demasiado. No estamos en un caso de El sexto sentido y aquí se descubre el pastel cuando pasa el primer tercio de novela, pero supongo que es cierto que el libro gana si uno no sabe del todo de qué va. Baste como spoiler, pues, decir que la la ilustración de portada refleja fielmente una escena de la novela.
El protagonista de El viaje íntimo es don Severino, último de una larga saga de grises notarios de provincias. Su vida se resume en la palabra «rutina», que don Severino se resiste con todas sus fuerzas a modificar mientras le quede otro remedio, por estrafalario que sea. Casa, oficina, cafetería algún domingo, casa, oficina. Pero los cimientos de su vida, que don Severino cree bien firmes aunque obviamente sean de lo más enclenque, van a jugarle una mala pasada que lo pondrá todo en movimiento. Argumento de folletín, si no tenemos en cuenta que, en realidad, se trata de una novela de fantasía cuyo eje argumental me estoy reservando. La segunda parte (de las tres que tiene el libro) es una aventura alocada durante la que el protagonista se desquicia, se sumerge en las capas de rutina que pensaba que lo definían y, una vez allí, se ve obligado a mirar por si hay algo debajo.
Pero el libro no cae en simplificarlo todo como una profunda (y manida) autoexploración a través de la fantasía. Es una historia íntima –don Severino, aparte de protagonista, es casi el único personaje durante buena parte de la historia– contada con habilidad y sin tomarse demasiado en serio a sí misma. Como ya esperaba, la novela tiene frases sueltas míticas. Cuenta con muchos momentos absolutamente hilarantes, de carcajada limpia, increíbles. (De hecho, creo que Iniesta sería un gran escritor humorístico si esparciera esos momentos con más homogeneidad.) Tiene una trama simple, que no se anda con la tontería de apoyarse en la relación causa-efecto pero que, a medida que avanza, empieza a mostrar una inesperada coherencia interna. Guarda algunas sorpresas, aparte de la que desata el argumento. Está bien escrita, con frases cuidadas y buen ritmo, aunque el narrador se entretenga en dar vueltas a ciertos hechos cuando el lector ya los tiene claros, sobre todo durante la primera parte sobre la rutina de don Severino. Se ve la mano del letrista de Extremoduro, y mucho. Pero lo cierto es que, si no fuera él quien escribió la novela y hubiera caído en mis manos por casualidad, no dudaría en afirmar sin matices que me ha gustado (no es una puta obra maestra, pero mola) y recomendar su lectura.
Que es lo que, vencidos el complejo de fanboy y la idea de que un poeta no sabrá escribir en prosa, voy a hacer.
(El viaje íntimo de la locura se puede pillar en Casa del Libro.)
El protagonista de El viaje íntimo es don Severino, último de una larga saga de grises notarios de provincias. Su vida se resume en la palabra «rutina», que don Severino se resiste con todas sus fuerzas a modificar mientras le quede otro remedio, por estrafalario que sea. Casa, oficina, cafetería algún domingo, casa, oficina. Pero los cimientos de su vida, que don Severino cree bien firmes aunque obviamente sean de lo más enclenque, van a jugarle una mala pasada que lo pondrá todo en movimiento. Argumento de folletín, si no tenemos en cuenta que, en realidad, se trata de una novela de fantasía cuyo eje argumental me estoy reservando. La segunda parte (de las tres que tiene el libro) es una aventura alocada durante la que el protagonista se desquicia, se sumerge en las capas de rutina que pensaba que lo definían y, una vez allí, se ve obligado a mirar por si hay algo debajo.
Pero el libro no cae en simplificarlo todo como una profunda (y manida) autoexploración a través de la fantasía. Es una historia íntima –don Severino, aparte de protagonista, es casi el único personaje durante buena parte de la historia– contada con habilidad y sin tomarse demasiado en serio a sí misma. Como ya esperaba, la novela tiene frases sueltas míticas. Cuenta con muchos momentos absolutamente hilarantes, de carcajada limpia, increíbles. (De hecho, creo que Iniesta sería un gran escritor humorístico si esparciera esos momentos con más homogeneidad.) Tiene una trama simple, que no se anda con la tontería de apoyarse en la relación causa-efecto pero que, a medida que avanza, empieza a mostrar una inesperada coherencia interna. Guarda algunas sorpresas, aparte de la que desata el argumento. Está bien escrita, con frases cuidadas y buen ritmo, aunque el narrador se entretenga en dar vueltas a ciertos hechos cuando el lector ya los tiene claros, sobre todo durante la primera parte sobre la rutina de don Severino. Se ve la mano del letrista de Extremoduro, y mucho. Pero lo cierto es que, si no fuera él quien escribió la novela y hubiera caído en mis manos por casualidad, no dudaría en afirmar sin matices que me ha gustado (no es una puta obra maestra, pero mola) y recomendar su lectura.
Que es lo que, vencidos el complejo de fanboy y la idea de que un poeta no sabrá escribir en prosa, voy a hacer.
(El viaje íntimo de la locura se puede pillar en Casa del Libro.)
Read
December 28, 2025Mucho más calidad, ternura, originalidad y diversión de la que esperaba.
October 31, 2015
Recuerdo que la primera vez que leí esta novela me quedé con la sensación de que se me escapaban muchas cosas, muchas...conexiones. Ahora, varios años después, decidí volver al leerla. Unos años en los que verdaderamente he profundizado en el Robe autor de poemas que luego se hacen canciones. Y ahora sí. Realmente aquí hay todo un universo, un mundo interior rico en conceptos, reflexiones, dudas, emociones...
No estoy diciendo que sin conocer la discografía (concretamente las letras) de Extremoduro y Robe no pueda disfrutarse la novela. Aquella primera vez yo la disfruté, pero sin enterarme realmente de qué iba la vaina. Así que, sin duda, para todo fan de ese puñado enorme de composiciones, este libro es casi de lectura obligada y, para los que no, quizá sea una buena manera de adentrarse en ese particular mundo interior.
No estoy diciendo que sin conocer la discografía (concretamente las letras) de Extremoduro y Robe no pueda disfrutarse la novela. Aquella primera vez yo la disfruté, pero sin enterarme realmente de qué iba la vaina. Así que, sin duda, para todo fan de ese puñado enorme de composiciones, este libro es casi de lectura obligada y, para los que no, quizá sea una buena manera de adentrarse en ese particular mundo interior.
February 16, 2018
La basura con letras más tediosa que he leído en años. Argumento surrealista, "regularmente" escrito, aburrido, absurdo. Encantará a aquellos seguidores de Extremoduro que no hayan leído en su vida.
May 17, 2025
no sé cómo tiene tan pocas estrellas, a mi me encantó en todos los sentidos.
December 28, 2016
… y todo el mundo sabe que a las tristezas no les gusta estar solas y desaparecen si no encuentran a nadie que las piense. No poseen razón de ser por sí mismas. Necesitan que se les preste atención..
April 2, 2024
LA LOMBRIZ TIENE FINAL FELIZ OLEEEEE
April 23, 2025
Me ha encantado, la historia, la evolución y cómo está escrito y descrito. Un deleite para mi imaginación.
December 30, 2025
Requiescat in pace 🙏🏼🕊️💚
Regalo de parte de Arturi por mi cumple ❤️
«¿Por qué quién escribe una historia? Nunca los vencidos, los despojados, los sometidos. ¡Qué distinta hubiera sido la historia de la humanidad si solo se hubiera escuchado a los perdedores!
Por eso el deseo permaneció vivo, porque un sueño es un deseo que desaparece si se deja coger. Un sueño cumplido es un deseo muerto.
Porque la continuidad se había llevado el momento.
Mucha educación y también con mucha distancia que es el inconveniente de aquella. La educación, la costumbre y la tradición son enemigos acérrimos de la libre expresión de los instintos.
La cuerda floja es el camino recto que tanto cuesta seguir, y la barra de equilibrio es la ley; la que nos ayuda a no forzar nuestro destino. Y así es la vida, no hay más sitio donde aferrarse
¿Por qué ha tenido razón la mayoría? Solo un porcentaje mínimo es capaz de inventar. Genios en la historia han sido muy pocos y casi siempre han revolucionado la materia sobre la que estudiarán a base de llevar lo contrario a la gran mayoría. Cuanto más ignorante, más fácilmente maleable.
El sol sigue su camino; ya nada me impresiona. Ha oído explotar planetas y ni siquiera se ha girado a mirar. Ya nada le interesa; dicen que busca a la Luna, pero las noches le aterran.
Precisamente es contra el sentido común y contra ese tipo de cosas que exigen que todo siga siempre el camino marcado, contra lo que don Severino se está rebelando.
Y es que como ha estado en la locura, ha aprendido a ir con mucha facilidad de lo imaginario a lo real y viceversa.
El tiempo es algo en movimiento, es una rueda que gira sobre un eje. Para detenerlo hay que meterse dentro de él, sin apartarse un segundo, del presente más absoluto.
Por eso lo que ve no está contaminado por prejuicios ni pasiones y no puede analizarlo basándose en experiencias anteriores.
Nostalgia de lo desconocido
Las conversaciones rutinarias no le alimentan, en cambio, si las palabras quieren decir algo de verdad, llega a saborearlas, pero esas son más escasas.
Ser transformador de la materia, no un consumidor
Barullo y Soledad nunca se llevaron bien. Librarse del barullo de afuera y la soledad de adentro
Viven ajenos al correr del tiempo. Lo pasado ya no les importa y de lo porvenir no tiene la más mínima conciencia. La palabra preocupación no existe para ellos. Vivir como viven, anclados al presente, hace que la palabra preocupación no tenga sitio en sus vidas. En el presente no hay preocupación solo ocupación. Y así viven: dejados de todo lo que no se ha dado gusto el cuerpo momento a momento.
Anímese, no sea tan humana, haga un poquito el mono.
Nunca dice que cogieran demasiada confianza conmigo para no interferir en su vida, pero la verdad es que me siento de maravilla teniéndolos tan cerca.
Han estado hablando de afuera hacia adentro, han hablado de lo externo y de lo interno, para acabar en lo íntimo: lo de más al fondo, lo que solo a ellos les corresponde, lo que nunca debería estar al alcance de nadie
Felices como solo los animales pueden serlo porque para ellos no existe nada pasado ni futuro que perturbó el momento»
Regalo de parte de Arturi por mi cumple ❤️
«¿Por qué quién escribe una historia? Nunca los vencidos, los despojados, los sometidos. ¡Qué distinta hubiera sido la historia de la humanidad si solo se hubiera escuchado a los perdedores!
Por eso el deseo permaneció vivo, porque un sueño es un deseo que desaparece si se deja coger. Un sueño cumplido es un deseo muerto.
Porque la continuidad se había llevado el momento.
Mucha educación y también con mucha distancia que es el inconveniente de aquella. La educación, la costumbre y la tradición son enemigos acérrimos de la libre expresión de los instintos.
La cuerda floja es el camino recto que tanto cuesta seguir, y la barra de equilibrio es la ley; la que nos ayuda a no forzar nuestro destino. Y así es la vida, no hay más sitio donde aferrarse
¿Por qué ha tenido razón la mayoría? Solo un porcentaje mínimo es capaz de inventar. Genios en la historia han sido muy pocos y casi siempre han revolucionado la materia sobre la que estudiarán a base de llevar lo contrario a la gran mayoría. Cuanto más ignorante, más fácilmente maleable.
El sol sigue su camino; ya nada me impresiona. Ha oído explotar planetas y ni siquiera se ha girado a mirar. Ya nada le interesa; dicen que busca a la Luna, pero las noches le aterran.
Precisamente es contra el sentido común y contra ese tipo de cosas que exigen que todo siga siempre el camino marcado, contra lo que don Severino se está rebelando.
Y es que como ha estado en la locura, ha aprendido a ir con mucha facilidad de lo imaginario a lo real y viceversa.
El tiempo es algo en movimiento, es una rueda que gira sobre un eje. Para detenerlo hay que meterse dentro de él, sin apartarse un segundo, del presente más absoluto.
Por eso lo que ve no está contaminado por prejuicios ni pasiones y no puede analizarlo basándose en experiencias anteriores.
Nostalgia de lo desconocido
Las conversaciones rutinarias no le alimentan, en cambio, si las palabras quieren decir algo de verdad, llega a saborearlas, pero esas son más escasas.
Ser transformador de la materia, no un consumidor
Barullo y Soledad nunca se llevaron bien. Librarse del barullo de afuera y la soledad de adentro
Viven ajenos al correr del tiempo. Lo pasado ya no les importa y de lo porvenir no tiene la más mínima conciencia. La palabra preocupación no existe para ellos. Vivir como viven, anclados al presente, hace que la palabra preocupación no tenga sitio en sus vidas. En el presente no hay preocupación solo ocupación. Y así viven: dejados de todo lo que no se ha dado gusto el cuerpo momento a momento.
Anímese, no sea tan humana, haga un poquito el mono.
Nunca dice que cogieran demasiada confianza conmigo para no interferir en su vida, pero la verdad es que me siento de maravilla teniéndolos tan cerca.
Han estado hablando de afuera hacia adentro, han hablado de lo externo y de lo interno, para acabar en lo íntimo: lo de más al fondo, lo que solo a ellos les corresponde, lo que nunca debería estar al alcance de nadie
Felices como solo los animales pueden serlo porque para ellos no existe nada pasado ni futuro que perturbó el momento»
March 13, 2023
No sé y no he de saber cómo sentirme acerca de este libro. Sin duda fue un viaje, un viaje muy extraño y desconcertante porque cuando parecía tener una vaga idea de lo que pasaría, después acontecía algo inesperado.
La historia en sí, según mi opinión, no es mala en realidad es muy entretenida, pero creo que hay ciertas ideas y analogías que no se acaban por entender bien (o seré yo quien no acabó por comprender?).
Siento que la historia se cortó de forma um poco abrupta desde que la casa se plantó en la selva.
Un poco repetitiva al inicio pero, como leí por ahí en otras reseñas, parece ser escrita con esa intención. La escritura que Robe usa en la parte final del libro me gusta más porque es más lírica y poética (como sus canciones, razón por la que quise leer este libro).
En resumen, buena historia con ciertas partes que no acaban por conectarse bien y deja unos cabos sueltos.
De cualquier manera, larga vida al Robe que su música me da vida ♡
La historia en sí, según mi opinión, no es mala en realidad es muy entretenida, pero creo que hay ciertas ideas y analogías que no se acaban por entender bien (o seré yo quien no acabó por comprender?).
Siento que la historia se cortó de forma um poco abrupta desde que la casa se plantó en la selva.
Un poco repetitiva al inicio pero, como leí por ahí en otras reseñas, parece ser escrita con esa intención. La escritura que Robe usa en la parte final del libro me gusta más porque es más lírica y poética (como sus canciones, razón por la que quise leer este libro).
En resumen, buena historia con ciertas partes que no acaban por conectarse bien y deja unos cabos sueltos.
De cualquier manera, larga vida al Robe que su música me da vida ♡
This entire review has been hidden because of spoilers.
August 3, 2026
Puto Robe
Empecé el libro con 15 años y lo dejé a las pocas páginas porque me estaba aburriendo sobremanera. Ahora, como le echo de menos, decidí darle otra oportunidad. Fue la reseña de ese tal Manu, la primera que sale al ser la que más megusta acumula, otro factor decisivo a la hora de darle una intentona más.
¿Recomiendo la novela? No sabría decir. Mi yo de 15 años no se equivocaba. Es una novela aburrida. Sobre todo la primera mitad. A partir de la segunda se desboca y desborda lirismo, humor y filosofía, y es un libro completamente distinto, pero, ¿merece la pena pasar el mal trago de la primera parte? Depende.
¿Que te gusten las letras tanto de la etapa de Extremo como de la de los Robe es suficiente para que te recomiende leerla? Ni mucho menos. Para eso están sus canciones apoemadas. Aunque en muchos párrafos la prosa sea lírica, no hay que buscar en una novela lo que hay ya en múltiples canciones, en múltiples poemas (además, son muy interpretables. Vuélvelas a escuchar, y otra vez, y otra. Cada vez te dirán algo distinto). Sin duda la novela ha sido escrita por él (aunque las malas lenguas de Extremadura, infinitas en lo que a anécdotas y viviencias personales con Robe se refiere, comenten que se la escribió su hermano el abogado, que de Robe son tan solo las ideas). Digo que sin duda la ha escrito Robe porque el modus operandi de describir la realidad es mediante los mismos recursos literarios. Obviamente la trama (que podéis leer en otras reseñas) es simbólica, pero en mi opinión los mejores pasajes, aquellos que permiten poner con palabras cognoscibles un trasfondo tan filosófico, son en los que aparecen los recursos retóricos de los que siempre echaba mano Robe; concretamente, la personificación de los elementos naturales. Es decir, sí que hay fragmentos dignos de subrayar, de sacarles una foto y enmarcarlos. Se nota la mano de Robe, no hay duda. Pero eso no es suficiente para leerla. Para eso, vas a sus canciones.
Por otro lado, he aludido al humor. ¿Puede describirse como una novela cómica? Ni muchísimo menos. Pero las pequeñas partes en las que hay humor son verdaderamente muy pero que muy graciosas. Coincido con Manu en este punto.
De igual modo, ¿ese mencionado trasfondo filosófico es finalmente el motivo para leerlo? No, por favor. No leáis literatura para aprender, no leáis cosas útiles. Así matáis la literatura. La filosofía que encierra el libro es útil, es bonita. Pero esa no puede ser la razón por la que entréis a él, porque entonces os va a aburrir y lo vais a dejar.
En fin, en resumidas cuentas, ¿no hay ningún motivo, pues, para echarle mano al libro? Sí, ya lo he dicho. Se lo recomiendo a quienes echen de menos al Robe, al puto Robe. A quienes se nieguen en redondo a aceptar que ya no está, y se aferren con uñas y dientes a retenerlo aquí a toda costa. Mira que morirse. Qué putada más gorda nos ha hecho, nos deja huérfanos. Pero no pienso poner un asqueroso "hasta siempre, siempre, siempre". Tampoco pienso ver un todavía más asqueroso homenaje (asqueroso por ser la quincuagésima copia de una copia de una copia) versionando "Si te vas". Yo no me despido. Como he dicho, le escucho y le escucho y le escucho, porque a pesar de ser siempre las mismas palabras, cada vez me dice algo distinto, y cada vez es lo que necesito. Le escucho, le escucho, le escucho, y estoy en Comala y no se ha ido, y me sigue enseñando y emocionando. Puto Robe.
Empecé el libro con 15 años y lo dejé a las pocas páginas porque me estaba aburriendo sobremanera. Ahora, como le echo de menos, decidí darle otra oportunidad. Fue la reseña de ese tal Manu, la primera que sale al ser la que más megusta acumula, otro factor decisivo a la hora de darle una intentona más.
¿Recomiendo la novela? No sabría decir. Mi yo de 15 años no se equivocaba. Es una novela aburrida. Sobre todo la primera mitad. A partir de la segunda se desboca y desborda lirismo, humor y filosofía, y es un libro completamente distinto, pero, ¿merece la pena pasar el mal trago de la primera parte? Depende.
¿Que te gusten las letras tanto de la etapa de Extremo como de la de los Robe es suficiente para que te recomiende leerla? Ni mucho menos. Para eso están sus canciones apoemadas. Aunque en muchos párrafos la prosa sea lírica, no hay que buscar en una novela lo que hay ya en múltiples canciones, en múltiples poemas (además, son muy interpretables. Vuélvelas a escuchar, y otra vez, y otra. Cada vez te dirán algo distinto). Sin duda la novela ha sido escrita por él (aunque las malas lenguas de Extremadura, infinitas en lo que a anécdotas y viviencias personales con Robe se refiere, comenten que se la escribió su hermano el abogado, que de Robe son tan solo las ideas). Digo que sin duda la ha escrito Robe porque el modus operandi de describir la realidad es mediante los mismos recursos literarios. Obviamente la trama (que podéis leer en otras reseñas) es simbólica, pero en mi opinión los mejores pasajes, aquellos que permiten poner con palabras cognoscibles un trasfondo tan filosófico, son en los que aparecen los recursos retóricos de los que siempre echaba mano Robe; concretamente, la personificación de los elementos naturales. Es decir, sí que hay fragmentos dignos de subrayar, de sacarles una foto y enmarcarlos. Se nota la mano de Robe, no hay duda. Pero eso no es suficiente para leerla. Para eso, vas a sus canciones.
Por otro lado, he aludido al humor. ¿Puede describirse como una novela cómica? Ni muchísimo menos. Pero las pequeñas partes en las que hay humor son verdaderamente muy pero que muy graciosas. Coincido con Manu en este punto.
De igual modo, ¿ese mencionado trasfondo filosófico es finalmente el motivo para leerlo? No, por favor. No leáis literatura para aprender, no leáis cosas útiles. Así matáis la literatura. La filosofía que encierra el libro es útil, es bonita. Pero esa no puede ser la razón por la que entréis a él, porque entonces os va a aburrir y lo vais a dejar.
En fin, en resumidas cuentas, ¿no hay ningún motivo, pues, para echarle mano al libro? Sí, ya lo he dicho. Se lo recomiendo a quienes echen de menos al Robe, al puto Robe. A quienes se nieguen en redondo a aceptar que ya no está, y se aferren con uñas y dientes a retenerlo aquí a toda costa. Mira que morirse. Qué putada más gorda nos ha hecho, nos deja huérfanos. Pero no pienso poner un asqueroso "hasta siempre, siempre, siempre". Tampoco pienso ver un todavía más asqueroso homenaje (asqueroso por ser la quincuagésima copia de una copia de una copia) versionando "Si te vas". Yo no me despido. Como he dicho, le escucho y le escucho y le escucho, porque a pesar de ser siempre las mismas palabras, cada vez me dice algo distinto, y cada vez es lo que necesito. Le escucho, le escucho, le escucho, y estoy en Comala y no se ha ido, y me sigue enseñando y emocionando. Puto Robe.
April 25, 2026
Siempre me han parecido profundamente significativas las letras de Extremoduro, pero aun así no tenía ninguna expectativa con este libro; no sabía qué iba a encontrarme, ni tenía ninguna intención de intentar predecirlo.
Lo primero que me sorprendió fue encontrarme con una novela protagonizada por un personaje completamente random, y a partir de ese momento, las sorpresas no dejaron de acumularse.
Una historia rocambolesca, excelentemente narrada y con una notable carga filosófica.
Además, por si fuera poco, y como su título indica, la novela gira en torno al concepto de locura, un tema que siempre me ha fascinado. Hay ecos de Winston Smith, aunque con un mayor desarrollo de personaje.
El mensaje del viaje, al menos para mí, ha sido claro: sociedad alienada, necesidad de retorno. No puedo evitar acordarme de Fito:
“ya no sé si el mundo está al revés
o soy yo el que está cabeza abajo”.
Lo primero que me sorprendió fue encontrarme con una novela protagonizada por un personaje completamente random, y a partir de ese momento, las sorpresas no dejaron de acumularse.
Una historia rocambolesca, excelentemente narrada y con una notable carga filosófica.
Además, por si fuera poco, y como su título indica, la novela gira en torno al concepto de locura, un tema que siempre me ha fascinado. Hay ecos de Winston Smith, aunque con un mayor desarrollo de personaje.
El mensaje del viaje, al menos para mí, ha sido claro: sociedad alienada, necesidad de retorno. No puedo evitar acordarme de Fito:
“ya no sé si el mundo está al revés
o soy yo el que está cabeza abajo”.
September 8, 2023
Un libro escrito por mi artista favorito, Robe Iniesta, pero hay que ser objetivo. 3 estrellas y media. Si eres muy fan de Robe puedes pillar ciertas metáforas, principalmente la de la casa. Se nota la locura cómica y escatológica de Robe en ciertos momentos de la historia: ver el mundo a traves del wáter, cagar desde el cielo y que le caiga al Papa y que la gente crea que la mierda es de Dios, etc. Se hace lento, aunque es necesario, sobretodo en la primera parte que va introduciendote a la catástrofe y la monotonia endémica de Don Severino y algunas desventuras de la otras partes también se hacen algo pesadas. La pluma de Robe como escritor se nota que no destaca por delante de la que tiene como música, normal siendo Robe, pero el libro esta escrito con gracia, poesía y una filosofía propia de él que sabes que lo ha escrito si has escuchado, sobretodo, sus discos en solitario. El Cielo, el Sol, perder el equilibrio, la casa que se eleva, los árboles, la naturaleza del personaje en el descubrimiemento de sí mismo, es Robe.
El final me encanta, ya que es similar a la letra de Mierda de Filosofia: Que no quiero asomarme al fondo de mí mismo, que pierdo el equilibrio y yo solo quiero hacerte bailar. Bailar, bailar, bailar como una puta loca.
El final me encanta, ya que es similar a la letra de Mierda de Filosofia: Que no quiero asomarme al fondo de mí mismo, que pierdo el equilibrio y yo solo quiero hacerte bailar. Bailar, bailar, bailar como una puta loca.
August 12, 2026
el último gran filósofo, te echamos de menos robe
Read
July 15, 2026Me lo terminé anoche después de otro gran parón y mira que me quedaba poco.
Me gusta la forma de escribir y de pensar de este hombre, sobrerodo de pensar.
Conceptualmente me encanta porque el tema que trata a pesar de poder considerarse muy manido y poco resolutivo, al menos lo suficiente, me parece demasiado importante en los dias que vivimos.
Es un viaje definitivamente
Me gusta la forma de escribir y de pensar de este hombre, sobrerodo de pensar.
Conceptualmente me encanta porque el tema que trata a pesar de poder considerarse muy manido y poco resolutivo, al menos lo suficiente, me parece demasiado importante en los dias que vivimos.
Es un viaje definitivamente
August 2, 2026
fumada histórica pero me ha sorprendido en todos los sentidos, es divertido, original, metafórico… muy robe
la evolución de don severino ha sido simplemente espectacular
la evolución de don severino ha sido simplemente espectacular
August 24, 2023
es precioso no puedo más quiero ser el sol y las estrellas y las nubes cotillas y el cerezo y 😢
February 3, 2026
No esperaba mucho de este libro; lo leí más por venir de Robe que por otra cosa, y desde ahí creo que funcionó mejor.
Es una historia extraña, íntima, muy a su estilo. Tiene imágenes potentes y una idea de fondo interesante, pero la narración se me hizo más larga de lo necesario. Por momentos es pastosa y requiere paciencia, aunque no es una lectura complicada.
Robe es Robe, para bien y para mal. Eso se nota en cada página.
Aun así, me gustó terminarlo: fue una lectura curiosa, a ratos divertida, y hay un respeto personal hacia el autor que hizo que quisiera llegar al final. Quizá se lo recomendaría a alguien que empieza a leer, pero en general no es un libro que recomendaría ampliamente.
Es una historia extraña, íntima, muy a su estilo. Tiene imágenes potentes y una idea de fondo interesante, pero la narración se me hizo más larga de lo necesario. Por momentos es pastosa y requiere paciencia, aunque no es una lectura complicada.
Robe es Robe, para bien y para mal. Eso se nota en cada página.
Aun así, me gustó terminarlo: fue una lectura curiosa, a ratos divertida, y hay un respeto personal hacia el autor que hizo que quisiera llegar al final. Quizá se lo recomendaría a alguien que empieza a leer, pero en general no es un libro que recomendaría ampliamente.
January 17, 2022
no apto para personas con toc xddd es super repetitivo (pero esta hecho aposta asi q no puedo tomarlo a mal). el libro en si hace una metafora muy bonica con la monotonia de la vida y sus costumbres y la gente sumida en el "bienestar" de su uróboros diario pero de verdad que menuda ansiedad leerlo don severino lo mejor q hiciste fue irte a la selva a vivir con los monos bien hecho
January 5, 2025
Me ha dejado la carne de gallina, como algunas de sus canciones. Escatológico (cómo no!), crítico, grosero, romántico, subversivo, ....remueve y da que pensar. Hubo un momento en que estuve a punto de dejarlo por impaciencia y falta de contenido; me alegro de haber insistido.
May 20, 2024
Sinceramente, Robe me gusta mucho pero este libro es tirando a terrible. Al menos para mi gusto.
January 25, 2026
Un café con don Roberto Iniesta......sentir nos hace tan humanos como tan prisioneros.
August 5, 2026
Un gran inicio de libro nos explica la vida de don Severino. Una persona muy recta y formal, si se puede decir así; él tiene un patrón de vida seguido al milímetro.
Empieza el libro enseñando cómo don Severino llega tarde al trabajo; él jamás llegó tarde y jamás podría perdonarse esa falta que había cometido. Luego nos explican cómo llegó a ser su vida tan monótona: nos dan a entender que todo fue arraigado por su padre, que fue notario. Por las ganas que su padre ponía a su trabajo, él siente que debe ser lo mismo, llegando a creer que, hasta no llegar a ser igual de grande que su padre, cualquier mérito es mínimo o normal. Se nota que su mente está comida por el trabajo, viviendo por y para trabajar.
Siguiendo con el libro, don Severino nota que su casa cada día está más rara: se van destrozando las mismas cosas cada semana y cada semana él las arregla. Cambió su rutina por otra en la que se le iban rompiendo las cosas cada día. Hasta que un día su casa empieza a volar con él dentro. Para mí, esto representa cómo él, aun sin quererlo, se adentra él solo en su mente (que es la casa) y cómo le separa de la realidad esa casa voladora y le sumerge en una soledad mental. Él, dentro de su mente (su casa), se preocupa por un millón de cosas, sobre todo de cómo le van a rescatar y de que, obviamente, tendrá que tener una buena imagen para entonces.
Un día se atreve a mirar por el wáter el mundo (una mierda de mundo) y nada ha cambiado: él desaparece y todo sigue igual.
Cada día que va pasando, don Severino sigue peleando con su casa para mantenerse cuerdo y no caer en una crisis mental, pero poco a poco va cayendo en ella. Al principio le importaba estar limpio y presentable para su rescate y poco a poco va pensando menos en eso: don Severino va perdiendo su cordura de notario. Llegó el momento en que don Severino y su mente están al límite: no tiene comida y ya no sabe ni cuánto tiempo lleva allí.
Don Severino sucumbe a esa locura; no se explica qué se le mete en la cabeza cuando entró en esa locura, pero al salir de ella nació otra vez. Ya no tiene miedo a nada, ni siquiera a las alturas (para mí, el miedo a las alturas representaba el límite mental que tenía antes y que, si se acercaba, le entraba el miedo; al perder este miedo, rompe los límites mentales que tenía). Este nacimiento solitario le quitó todo prejuicio del mundo; ya no sabe nada y eso no le hace tonto: crea en él un estado de paz y la capacidad de poder aprender todo de nuevo sin odio.
La casa aterrizó en una selva, donde aprendió a hacerse amigo de unos monos que vivían allí, y poco a poco se va convirtiendo en uno más, sin preocupaciones ni nada que hacer, solo alimentarse y disfrutar.
Me parece fascinante este final: cómo un don Severino cuerdo y lleno de cosas tenía una vida inerte, sin ningún tipo de belleza, donde cada día nuevo era el día anterior y, aun teniendo dinero y cosas materiales, su vida no era gran cosa (solo una vida más de un barrio más); y cómo, tras ese viaje que le llevó a su locura, consiguió separarse de sus bienes y de todo para poder disfrutar de una vida plena sin nada, solo él y unos monos, sin ninguna preocupación.
La ultima parte del libro donde le ofrecen millonadas por si casa, mi forma de interpretarla es como alguien externo a el le ofrece recuperar su cordura o su antigua vida y como el lo rechaza, demostrando que quiere seguir en esa vida.
Empieza el libro enseñando cómo don Severino llega tarde al trabajo; él jamás llegó tarde y jamás podría perdonarse esa falta que había cometido. Luego nos explican cómo llegó a ser su vida tan monótona: nos dan a entender que todo fue arraigado por su padre, que fue notario. Por las ganas que su padre ponía a su trabajo, él siente que debe ser lo mismo, llegando a creer que, hasta no llegar a ser igual de grande que su padre, cualquier mérito es mínimo o normal. Se nota que su mente está comida por el trabajo, viviendo por y para trabajar.
Siguiendo con el libro, don Severino nota que su casa cada día está más rara: se van destrozando las mismas cosas cada semana y cada semana él las arregla. Cambió su rutina por otra en la que se le iban rompiendo las cosas cada día. Hasta que un día su casa empieza a volar con él dentro. Para mí, esto representa cómo él, aun sin quererlo, se adentra él solo en su mente (que es la casa) y cómo le separa de la realidad esa casa voladora y le sumerge en una soledad mental. Él, dentro de su mente (su casa), se preocupa por un millón de cosas, sobre todo de cómo le van a rescatar y de que, obviamente, tendrá que tener una buena imagen para entonces.
Un día se atreve a mirar por el wáter el mundo (una mierda de mundo) y nada ha cambiado: él desaparece y todo sigue igual.
Cada día que va pasando, don Severino sigue peleando con su casa para mantenerse cuerdo y no caer en una crisis mental, pero poco a poco va cayendo en ella. Al principio le importaba estar limpio y presentable para su rescate y poco a poco va pensando menos en eso: don Severino va perdiendo su cordura de notario. Llegó el momento en que don Severino y su mente están al límite: no tiene comida y ya no sabe ni cuánto tiempo lleva allí.
Don Severino sucumbe a esa locura; no se explica qué se le mete en la cabeza cuando entró en esa locura, pero al salir de ella nació otra vez. Ya no tiene miedo a nada, ni siquiera a las alturas (para mí, el miedo a las alturas representaba el límite mental que tenía antes y que, si se acercaba, le entraba el miedo; al perder este miedo, rompe los límites mentales que tenía). Este nacimiento solitario le quitó todo prejuicio del mundo; ya no sabe nada y eso no le hace tonto: crea en él un estado de paz y la capacidad de poder aprender todo de nuevo sin odio.
La casa aterrizó en una selva, donde aprendió a hacerse amigo de unos monos que vivían allí, y poco a poco se va convirtiendo en uno más, sin preocupaciones ni nada que hacer, solo alimentarse y disfrutar.
Me parece fascinante este final: cómo un don Severino cuerdo y lleno de cosas tenía una vida inerte, sin ningún tipo de belleza, donde cada día nuevo era el día anterior y, aun teniendo dinero y cosas materiales, su vida no era gran cosa (solo una vida más de un barrio más); y cómo, tras ese viaje que le llevó a su locura, consiguió separarse de sus bienes y de todo para poder disfrutar de una vida plena sin nada, solo él y unos monos, sin ninguna preocupación.
La ultima parte del libro donde le ofrecen millonadas por si casa, mi forma de interpretarla es como alguien externo a el le ofrece recuperar su cordura o su antigua vida y como el lo rechaza, demostrando que quiere seguir en esa vida.
January 28, 2026
Roberto Iniesta, con este libro, demuestra una vez más la facilidad y la naturalidad con la que se entiende con las palabras.
No suelo escribir reseñas, pero este libro lo merece. Tanto por la historia, tan peculiar e interesante, como por esa manera tan suya de contarla. Enganchada desde el principio hasta el final, acaba una hasta orgullosa de Severino. Casi haces su transformación personal algo propio, y eso dice bastante de este libro.
Un pequeño espejo de lo que es la mente de el gran poeta y artista que siempre fue Robe. Un placer de leer de principio a fin.
No suelo escribir reseñas, pero este libro lo merece. Tanto por la historia, tan peculiar e interesante, como por esa manera tan suya de contarla. Enganchada desde el principio hasta el final, acaba una hasta orgullosa de Severino. Casi haces su transformación personal algo propio, y eso dice bastante de este libro.
Un pequeño espejo de lo que es la mente de el gran poeta y artista que siempre fue Robe. Un placer de leer de principio a fin.
February 25, 2026
Un libro raro. Mientras lo lees te parece una ida de olla, a ratos incluso ingenuo, siempre con una prosa cuidada. Pero cuando vas más allá de esa supuesta ingenuidad te encuentras con el sentido mismo de la vida y de repente, casi de forma violenta. Me ha encantado.
December 28, 2024
3.5
Larga vida a Robe y sus metáforas sobre casas. Hermosa transformación de personaje.
Larga vida a Robe y sus metáforas sobre casas. Hermosa transformación de personaje.
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March 26, 2026Se le echa de menos.
February 4, 2026
El Viaje Íntimo de la Locura es una canción mal cantada.
El preámbulo que nos atañe, el mismo que sirve de quid para la propia lectura de esta novela, es triste y lamentable. El pasado 10 de diciembre del año 2025, Robe Iniesta, autor de este libro y cantautor de la mitiquísima banda Extremoduro y otras más, falleció por motivos no especificados a una edad en la que aún había mucho jugo por exprimir. No sorprenderá, por tanto, que significando tanto Extremoduro para mí y mi pareja, decidiera que una lectura tan singular (estaba en busca de la lectura centenaria de mi repertorio) sería, a su vez, una forma de recordar a Robe y su legado.
Ahora bien, y ajeno al sentimentalismo, añado que, si desconociera la autoría de esta obra, no me cabría duda de que hay una fuerte inspiración en las líricas de Robe. Y ese es, quizá su mayor fuerte.
Pues El Viaje Íntimo de la Locura es, esencialmente, un viaje que líricamente destaca, pero la instrumental no acompaña.
Como Obra.
Creo fielmente que existe la necesidad de iniciar con inciso que retomaré más adelante. El motivo, y esto es un adelanto; esta no es una buena novela, pues su estructura, ritmo y la mismísima naturaleza que se le ha dado, cosas de las que hablaré luego, no se hallan en armonía, y poco positivo se puede decir de estos elementos por separado y menos aún en su conjunto.
No obstante, la prosa es buena. Y digo prosa, y no narración, porque lo que es estar bien escrito lo está, y las metáforas y recursos líricos abundan, y uno hasta se sorprende de la verdad en las palabras de Robe, pero no se puede negar que la buena prosa no mejora la deficiencia narrativa en esta novela. Como dije, luego ahondaré en cada uno de estos aspectos, pero primero quiero constatar lo que debería ser la conclusión: esta es una mala novela.
Estructura y Ritmo.
Criticar estos aspectos se siente fuera de lugar. Para empezar, es como quejarse de algo que, en un principio no debería ser. Porque, tal como expondré luego, el problema no es su estructura, su narración, el ritmo o cualquier otro elemento que no funcione y que entorpezca la novela, sino que el fallo que la condena a atravesar el umbral de la mediocridad se halla en las raíces mismas de la obra.
Esto, sin embargo, no implica que estos elementos no sean de por sí fallos.
Para explicarme mejor, explicaré de qué va esta novela y cómo va. Para empezar, se divide en tres partes muy dispares. En este trinomio no únicamente varían los escenarios, los núcleos argumentales y los ritmos, sino que, si lo piensas, no tiene nada que ver el uno con el otro.
Primera Parte
Esta primera parte, que, como es habitual, es una presentación a los personajes y al carácter de la obra, se puede etiquetar como la peor parte. Si he de romper una lanza a su favor, diré que al menos es corta (apenas un 20% de la novela, que de por sí es breve), pero si he de ser sincero, diré que es un vado difícil de sortear, pues es de ritmo lento, monótono y tiende a la repetición. Y sí, sé de sobra que es una redundancia consciente, de que la intención de Robe, muy probablemente, era enfatizar en la vida rutinaria que nuestro protagonista, don Severino, lleva, y de cómo de a poco la misma se ve turbada y moldeada hasta ser completamente diferente. Aquí entramos en el debate de si la intención justifica el sopor. La novela despega (y nunca se ha empleado mejor esta palabra), cuando la casa de don Severino se eleva y deja atrás el barrio en que antes se hallaba.
Segunda Parte
Y aquí empieza la segunda parte, con don Severino despertando en las nubes. Literalmente en las nubes. El ritmo mejora, pues está claro que ocurren más cosas y monótono dista de ser. Aunque si hablamos de acontecimientos de importancia, nos quedamos mudos, pues es cierto que no queda para nada claro el rumbo y el objetivo. Uno puede imaginarse que la casa de don Severino va hacia un lugar, que hay un objetivo final, pero entonces cae en cuenta de que no, de que la casa flota erráticamente y sin nada de consistencia. Ora va al sur, ora al norte. Ora va rápido, ora va lento. Y así. Y a veces ni va, pues hay segmentos enteros en donde don Severino debe bajar de su casa y buscarse un sustento, o soñar con ser rescatado.
Lo que está claro, es lo que el título indica; este errático viaje está hecho para llevar a don Severino a la locura. Y lo consigue. Nuevamente entramos en el mismo debate; ¿la intención justifica lo que deba justificar? Para mí, ha sido mucho trecho sin avance, cuando el potencial de desarrollar a don Severino estaba ahí.
Tercera Parte
Aquí es donde todo cambia. El ritmo, la narración, que súbitamente se toma más en serio y que hasta parece haber una dirección y una progresión.
En esta última parte hasta yo cambié; pasé de leer de vez en cuando a leer toda la parte tres de un tirón. Y es que aquí se desvela lo que debería haber sido la verdadera trama de esta novela. Verán; la casa de don Severino, cansada de ir de aquí a allá, decide frenar en una selva, donde don Severino se amiga con un grupo de tres monos capuchino y convive con ellos como un Tarzán. Y por primera vez en toda la novela, aparecen personajes. Tenemos a Teresa, un interés romántico, y al abogado, que lo único que hace es tratar de negociar para salvar su carrera. Cosa que no logra.
Y repentinamente la trama se convierte en el desarrollo amoroso de don Severino y Teresa, la intriga de la doctora por los misterios de Severino y de una empresa corrupta tratando de tumbarle la casa a Severino para construir una carretera. Y a Severino, para este punto, está desencantado con su casa, y por más que le ofrezcan cien millones a cambio de la casa, él se obseca y prefiere que la derrumben con tal de no ser cómplice. Cómplice de qué, me pregunto, porque hasta donde Severino sabe, no hay irregularidades en el proyecto.
Esta parte es rara, porque tras tanto tiempo buscando ser rescatado, don Severino es casi indiferente ante la presencia humana. Ya no quiere volver a donde pertenece, ni siente apego por lo que antes le rehuía, ni por su propio hogar. Supongo que está loco, aunque más loca está Teresa, que así como así decide que se irá con Tarzán donde los restos flotantes de su casa los lleven.
El final también se me antoja incorrecto. Silenciosamente, Severino y Teresa se van, porque sea aman y resulta que la sociedad ya no les va. Y, por supuesto, tenía que intervenir la lombriz. Luego hablaré de la susodicha lombriz y lo poco que me gusta su presencia,
Pero me gustó. Sí, eso mismo; esta parte me gustó y creo que toda la novela debió de tener un tono similar a este. Cuando dije que las tres partes eran distintas en todo aspecto, no mentía. Lo son.
La Idea.
Antes mencioné que las bases de esta obra fallaban, y lo sostengo. O más bien, no se sostiene, porque esta obra tiene bases endebles, carentes de aplomo. Para empezar, uno debe preguntarse sobre el objetivo de esta obra y tratar de no quedarse a la deriva si la respuesta le es esquiva. La razón es que el objetivo de la obra y de Roberto Iniesta, si lo hay, no está muy claro, y si hay incertidumbre por no saber qué esperar, más la hay por ver que no hay nada al final del viaje.
Don Severino pasa de la monotonía a la locura, y de la locura a la indiferencia de saberse por fin a salvo y sin ánimos de recuperar el sitio que le habían quitado. Quiero decir; Don Severino no era infeliz, así que no encuentro motivo para interrumpir su estilo de vida y volverlo un nómada, así como tampoco me parece que al final sea más feliz que al principio.
La idea es débil, aunque interesante. Explorar lo surreal con un personaje serio no está mal, pero el personaje no ayuda, pues tiene la profundidad de una charca, y a fin de cuentas no hay mucho que explorar, pues al final no hay conclusión ni nada. Es más, el final está inconcluso. Si Robe quería explorar, por otro lado, la locura, o la cordura, o algún aspecto psicológico o inherente del ser humano, también hubo poco jugo ahí, porque el descenso a la locura fue un proceso que se acumuló como una burbuja hasta que la misma estalló, y de la noche a la mañana don Severino se volvió loco y mató al gato que le hacía compañía, y luego más que loco simplemente parecía indiferente y asocial.
Y esta falta de planteamiento se evidencia en todo; en lo diferentes e incongruentes que son todas las partes, es la falta de detalles o backtracking, en la falta de desarrollo de don Severino, o lo poco que al final se nos cuenta de él. Hasta narrativamente está mal pensado, pues en las dos primeras partes hasta parece haber un narrador que incluso llega a interactuar en los momentos de mayor locura de Severino, sólo para que en la última parte se sienta una narración muy ajena e impersonal.
Narración.
Ya mucho he rozado este tema, y soslayarlo es no hacerle justicia a lo que tengo que decir. Acabo de decir, poco más arriba, que la narración es irregular. Y así es. No queda en claro si es alguien contándonos las desventuras de don Severino, o si simplemente Robe se valió de elementos disruptivos (rupturas de la cuarta pared) para enriquecer algunas escenas. O si acaso no atinó a cuestionarse con qué voz contar los hechos, ni nadie le hizo la pregunta pertinente.
Quizá no controla la voz con la que habla, pero Robe sí controla las palabras que pronuncia. Y eso lo hace una verdadera pena, porque en varias ocasiones la prosa supera a todo. Es más; siempre lo supera. La narración es débil, porque nos cuentan las cosas mal, pero a la vez su contra cara es fuerte, pues es realmente interesante de leer. Podría ser un buen poema, una canción increíble, pero es una novela, y viendo todos los elementos en su sitio, la conclusión está clara; Robe no es un narrador nato, como sí es un poeta soez y un cantante excelente.
Como Apéndice a Extremoduro.
Como obra no, pero como una adición que todo fan de Extremoduro debería leer aporta mucho.
Es una obra que exuda la esencia de Robe en cada página, que es una canción de Extremoduro, con su lírica, su sátira y su humor ácido y soez expresado en cientas de páginas.
Y creo que así debe verse. Pues quien espere entrar a este libro y salir renovado, se verá decepcionado. Pero quien ame Extremoduro y quiera más, aquí tiene más. Esta novela está mejor como un apéndice. Y poco más.
Conclusión.
No esperaba tan pronto verme otra vez escribiendo cartas a héroes muertos, pero aquí estoy, conmemorando la vida de un hombre al que admiro, aunque en realidad sólo esté poniendo a parir la única novela que escribió. ¿Y saben qué? Ojalá tuviera más trabajos así. Porque si bien falló en cada aspecto imaginable con El Viaje Íntimo a la Locura, sí acertó con lo que él ya poseía, y si aprendía a escribir historias y lo mezclaba con su talento para la lírica, habría sido recordado por mucho más que la de por sí importantísima Extremoduro.
Ojalá poder hacer de Robe no sólo uno de mis cantautores favoritos, sino también un hombre en el podio de mis escritores preferidos.
No obstante, esta novela es lo que es.
3/10 ⭐✨
¡No te jode! No quería decir tacos, pero es que estos humanos me… me sacan de mis tunelillos, coño.
El preámbulo que nos atañe, el mismo que sirve de quid para la propia lectura de esta novela, es triste y lamentable. El pasado 10 de diciembre del año 2025, Robe Iniesta, autor de este libro y cantautor de la mitiquísima banda Extremoduro y otras más, falleció por motivos no especificados a una edad en la que aún había mucho jugo por exprimir. No sorprenderá, por tanto, que significando tanto Extremoduro para mí y mi pareja, decidiera que una lectura tan singular (estaba en busca de la lectura centenaria de mi repertorio) sería, a su vez, una forma de recordar a Robe y su legado.
Ahora bien, y ajeno al sentimentalismo, añado que, si desconociera la autoría de esta obra, no me cabría duda de que hay una fuerte inspiración en las líricas de Robe. Y ese es, quizá su mayor fuerte.
Pues El Viaje Íntimo de la Locura es, esencialmente, un viaje que líricamente destaca, pero la instrumental no acompaña.
Dicho y hecho: se baja los pantalones, se sienta en el inodoro, espera a que la casa pase sobre el centro de la diana y… ¡Uy, por qué poco ha fallado su plan! Don Severino no se había percatado de la burbuja de cristal que aísla a su víctima de todo mal, y la mierda se ha estrellado contra el cristal antibalas del Papamóvil, salpicando los inmaculados ropajes del pomposo séquito. Los cardenales no osan mirar hacia arriba. Saben lo que es, pero están en una explanada sin ningún edificio cerca y nadie puede haberles tirado eso. Nadie, sino…
Como Obra.
Creo fielmente que existe la necesidad de iniciar con inciso que retomaré más adelante. El motivo, y esto es un adelanto; esta no es una buena novela, pues su estructura, ritmo y la mismísima naturaleza que se le ha dado, cosas de las que hablaré luego, no se hallan en armonía, y poco positivo se puede decir de estos elementos por separado y menos aún en su conjunto.
No obstante, la prosa es buena. Y digo prosa, y no narración, porque lo que es estar bien escrito lo está, y las metáforas y recursos líricos abundan, y uno hasta se sorprende de la verdad en las palabras de Robe, pero no se puede negar que la buena prosa no mejora la deficiencia narrativa en esta novela. Como dije, luego ahondaré en cada uno de estos aspectos, pero primero quiero constatar lo que debería ser la conclusión: esta es una mala novela.
—Dos perros follando. Dos, perros, follando. Dos-pe-rros-fo-llan-do. Dosperrosfollando.
Estructura y Ritmo.
Criticar estos aspectos se siente fuera de lugar. Para empezar, es como quejarse de algo que, en un principio no debería ser. Porque, tal como expondré luego, el problema no es su estructura, su narración, el ritmo o cualquier otro elemento que no funcione y que entorpezca la novela, sino que el fallo que la condena a atravesar el umbral de la mediocridad se halla en las raíces mismas de la obra.
Esto, sin embargo, no implica que estos elementos no sean de por sí fallos.
Para explicarme mejor, explicaré de qué va esta novela y cómo va. Para empezar, se divide en tres partes muy dispares. En este trinomio no únicamente varían los escenarios, los núcleos argumentales y los ritmos, sino que, si lo piensas, no tiene nada que ver el uno con el otro.
Primera Parte
Esta primera parte, que, como es habitual, es una presentación a los personajes y al carácter de la obra, se puede etiquetar como la peor parte. Si he de romper una lanza a su favor, diré que al menos es corta (apenas un 20% de la novela, que de por sí es breve), pero si he de ser sincero, diré que es un vado difícil de sortear, pues es de ritmo lento, monótono y tiende a la repetición. Y sí, sé de sobra que es una redundancia consciente, de que la intención de Robe, muy probablemente, era enfatizar en la vida rutinaria que nuestro protagonista, don Severino, lleva, y de cómo de a poco la misma se ve turbada y moldeada hasta ser completamente diferente. Aquí entramos en el debate de si la intención justifica el sopor. La novela despega (y nunca se ha empleado mejor esta palabra), cuando la casa de don Severino se eleva y deja atrás el barrio en que antes se hallaba.
Segunda Parte
Y aquí empieza la segunda parte, con don Severino despertando en las nubes. Literalmente en las nubes. El ritmo mejora, pues está claro que ocurren más cosas y monótono dista de ser. Aunque si hablamos de acontecimientos de importancia, nos quedamos mudos, pues es cierto que no queda para nada claro el rumbo y el objetivo. Uno puede imaginarse que la casa de don Severino va hacia un lugar, que hay un objetivo final, pero entonces cae en cuenta de que no, de que la casa flota erráticamente y sin nada de consistencia. Ora va al sur, ora al norte. Ora va rápido, ora va lento. Y así. Y a veces ni va, pues hay segmentos enteros en donde don Severino debe bajar de su casa y buscarse un sustento, o soñar con ser rescatado.
Lo que está claro, es lo que el título indica; este errático viaje está hecho para llevar a don Severino a la locura. Y lo consigue. Nuevamente entramos en el mismo debate; ¿la intención justifica lo que deba justificar? Para mí, ha sido mucho trecho sin avance, cuando el potencial de desarrollar a don Severino estaba ahí.
Tercera Parte
Aquí es donde todo cambia. El ritmo, la narración, que súbitamente se toma más en serio y que hasta parece haber una dirección y una progresión.
En esta última parte hasta yo cambié; pasé de leer de vez en cuando a leer toda la parte tres de un tirón. Y es que aquí se desvela lo que debería haber sido la verdadera trama de esta novela. Verán; la casa de don Severino, cansada de ir de aquí a allá, decide frenar en una selva, donde don Severino se amiga con un grupo de tres monos capuchino y convive con ellos como un Tarzán. Y por primera vez en toda la novela, aparecen personajes. Tenemos a Teresa, un interés romántico, y al abogado, que lo único que hace es tratar de negociar para salvar su carrera. Cosa que no logra.
Y repentinamente la trama se convierte en el desarrollo amoroso de don Severino y Teresa, la intriga de la doctora por los misterios de Severino y de una empresa corrupta tratando de tumbarle la casa a Severino para construir una carretera. Y a Severino, para este punto, está desencantado con su casa, y por más que le ofrezcan cien millones a cambio de la casa, él se obseca y prefiere que la derrumben con tal de no ser cómplice. Cómplice de qué, me pregunto, porque hasta donde Severino sabe, no hay irregularidades en el proyecto.
Esta parte es rara, porque tras tanto tiempo buscando ser rescatado, don Severino es casi indiferente ante la presencia humana. Ya no quiere volver a donde pertenece, ni siente apego por lo que antes le rehuía, ni por su propio hogar. Supongo que está loco, aunque más loca está Teresa, que así como así decide que se irá con Tarzán donde los restos flotantes de su casa los lleven.
El final también se me antoja incorrecto. Silenciosamente, Severino y Teresa se van, porque sea aman y resulta que la sociedad ya no les va. Y, por supuesto, tenía que intervenir la lombriz. Luego hablaré de la susodicha lombriz y lo poco que me gusta su presencia,
Pero me gustó. Sí, eso mismo; esta parte me gustó y creo que toda la novela debió de tener un tono similar a este. Cuando dije que las tres partes eran distintas en todo aspecto, no mentía. Lo son.
Perdí a la hembra que me ofrecía dulcemente su sexo cálido y húmedo para que yo entrara cabalgando en ella y dejara mi semilla, y perdí, al mismo tiempo, al macho que me taladraba sin contemplaciones y me inundaba mientras yo le abría con suavidad mi correspondiente sexo ardiente y mojado.
La Idea.
Antes mencioné que las bases de esta obra fallaban, y lo sostengo. O más bien, no se sostiene, porque esta obra tiene bases endebles, carentes de aplomo. Para empezar, uno debe preguntarse sobre el objetivo de esta obra y tratar de no quedarse a la deriva si la respuesta le es esquiva. La razón es que el objetivo de la obra y de Roberto Iniesta, si lo hay, no está muy claro, y si hay incertidumbre por no saber qué esperar, más la hay por ver que no hay nada al final del viaje.
Don Severino pasa de la monotonía a la locura, y de la locura a la indiferencia de saberse por fin a salvo y sin ánimos de recuperar el sitio que le habían quitado. Quiero decir; Don Severino no era infeliz, así que no encuentro motivo para interrumpir su estilo de vida y volverlo un nómada, así como tampoco me parece que al final sea más feliz que al principio.
La idea es débil, aunque interesante. Explorar lo surreal con un personaje serio no está mal, pero el personaje no ayuda, pues tiene la profundidad de una charca, y a fin de cuentas no hay mucho que explorar, pues al final no hay conclusión ni nada. Es más, el final está inconcluso. Si Robe quería explorar, por otro lado, la locura, o la cordura, o algún aspecto psicológico o inherente del ser humano, también hubo poco jugo ahí, porque el descenso a la locura fue un proceso que se acumuló como una burbuja hasta que la misma estalló, y de la noche a la mañana don Severino se volvió loco y mató al gato que le hacía compañía, y luego más que loco simplemente parecía indiferente y asocial.
Y esta falta de planteamiento se evidencia en todo; en lo diferentes e incongruentes que son todas las partes, es la falta de detalles o backtracking, en la falta de desarrollo de don Severino, o lo poco que al final se nos cuenta de él. Hasta narrativamente está mal pensado, pues en las dos primeras partes hasta parece haber un narrador que incluso llega a interactuar en los momentos de mayor locura de Severino, sólo para que en la última parte se sienta una narración muy ajena e impersonal.
Narración.
Ya mucho he rozado este tema, y soslayarlo es no hacerle justicia a lo que tengo que decir. Acabo de decir, poco más arriba, que la narración es irregular. Y así es. No queda en claro si es alguien contándonos las desventuras de don Severino, o si simplemente Robe se valió de elementos disruptivos (rupturas de la cuarta pared) para enriquecer algunas escenas. O si acaso no atinó a cuestionarse con qué voz contar los hechos, ni nadie le hizo la pregunta pertinente.
Quizá no controla la voz con la que habla, pero Robe sí controla las palabras que pronuncia. Y eso lo hace una verdadera pena, porque en varias ocasiones la prosa supera a todo. Es más; siempre lo supera. La narración es débil, porque nos cuentan las cosas mal, pero a la vez su contra cara es fuerte, pues es realmente interesante de leer. Podría ser un buen poema, una canción increíble, pero es una novela, y viendo todos los elementos en su sitio, la conclusión está clara; Robe no es un narrador nato, como sí es un poeta soez y un cantante excelente.
Como Apéndice a Extremoduro.
Como obra no, pero como una adición que todo fan de Extremoduro debería leer aporta mucho.
Es una obra que exuda la esencia de Robe en cada página, que es una canción de Extremoduro, con su lírica, su sátira y su humor ácido y soez expresado en cientas de páginas.
Y creo que así debe verse. Pues quien espere entrar a este libro y salir renovado, se verá decepcionado. Pero quien ame Extremoduro y quiera más, aquí tiene más. Esta novela está mejor como un apéndice. Y poco más.
Conclusión.
No esperaba tan pronto verme otra vez escribiendo cartas a héroes muertos, pero aquí estoy, conmemorando la vida de un hombre al que admiro, aunque en realidad sólo esté poniendo a parir la única novela que escribió. ¿Y saben qué? Ojalá tuviera más trabajos así. Porque si bien falló en cada aspecto imaginable con El Viaje Íntimo a la Locura, sí acertó con lo que él ya poseía, y si aprendía a escribir historias y lo mezclaba con su talento para la lírica, habría sido recordado por mucho más que la de por sí importantísima Extremoduro.
Ojalá poder hacer de Robe no sólo uno de mis cantautores favoritos, sino también un hombre en el podio de mis escritores preferidos.
No obstante, esta novela es lo que es.
3/10 ⭐✨
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March 12, 2026No le pongo valoración porque para mí este libro ha sido una especie de lucha contra la incredulidad de que ya no voy a poder leer ni escuchar más cosas nuevas de Robe.
August 11, 2023
Joer, me ha gustado un montón.
Soy sincera y os digo que no sé qué esperaba. Hace tiempo ya que vengo escuchando, leyendo y consumiendo-en definitiva- muchísimo contenido sobre Robe; o que ha creado él, directamente.
Me llamaba la atención sus escritos porque en sus letras he encontrado cosas realmente poética. Esto, más luego ver lo que recita en directos y, sobre todo, el cómo lo hace (no puedo evitar admirar como recita) me hacía estar aún más curiosa de lo que pudiera haber mostrado en esta novela.
Y bueno, así me adentré en pedir entre bibliotecas y librerías este libro.
Mirad, es un libro muy curioso que no puedo evitar comparar un poco con el estilo tremendista de Celá (sin querer yo darme de intelectual, simplemente leí este año "La familia de Pascual Duarte" y hay partes en las que no puedo negarlo).
Hay imágenes muy muy violentas, descritas conscientemente.Hay locura, hay irracionalidad, hay escenas puramente desagradables...
Hay sexo, el mundo de lo primario. Aunque realmente esto no es sorprendente, conociendo a Robe y a sus temas recurrentes en sus canciones.
Hay una narración que se asimila a una corriente directa de pensamientos, cambiando de narrador (por ejemplo, en el uso muy cómico de las lombrices aunque he de decir que me quedé con muchas ganas de saber más realmente de su perspectiva, jo.
U otros casos como cuando utiliza los cuerpos celestes para acompañar visualmente la historia o volver a cambiar de punto de vista).
-me encantada como mete a los cuerpos celestes en las narraciones es que simplemente es muy muy propio de él. Darle protagonismo a la Luna y al Sol-
No lo sé, simplemente me ha parecido muy interesante. Ese viaje de una rutina y monotonía a una locura creciente, hasta llegar a una sensatez sin preocupación alguna; algo inaudito en nuestras vidas que consigue conquistar y crear un romance improvisado.
Curioso, muy curioso jajaja.
He hecho multitud de apuntes sobre esta lectura y creo que los que sean fans de este mundo lírico que crea Robe, disfrutarán de este libro.
Hay reflexiones, muchas y variadas. Unas sobre política pura y dura y otras más personales, mundanas.
Solo siento que puedo decir eso, que ha sido muy interesante. Que sin tener muy bien unas expectativas claras me ha parecido muy entrañable ya que no he podido parar de imaginar a Robe (con el cariño casi inexplicable que le tengo, dado que es un señor ya y sus ideas chocan un poco con las mías) creando este libro poquito a poquito y riéndose ante ciertas partes o quedándose releyendo asombrado por lo que acababa de crear.
No he podido parar de pensar en lo que contestó en una entrevista sobre si escribiría más novelas: "eso no lo sé, los libros no son como las canciones llevan una cantidad muy grande de tiempo y te tiene que surgir. Pero si me surge y encuentro un tema sobre el que me ilusione hablar, lo haré. Que crear libros, tramas siempre llena mucho más que escribir canciones por esa cantidad de tiempo en las que estás creándolo, en la que estás formándolo y en la que formas parte del proceso" (sin estar citado correctamente porque honestamente esto es lo que yo recuerdo simplemente).
Me pareció fascinante. La verdad que Robe siempre me parece fascinante porque creo que (para bien o para mal) contesta absolutamente desde la honestidad. No piensa mucho, simplemente dice lo que siente como real. Un poco don Severino aunque espero que sin estar loco y acabar comiendo gatos.
No lo sé. De verdad que me ha gustado. Vaya mundo que se ha montado. Vaya manera de cagarse en el sistema no solo escribiendo sino haciéndote imaginar el propio estrellato de la mierda caer sobre cada figura de poder.
Es que es simplemente Robe, no sé. Vaya personaje.
Ojalá, quien quiera que lea esto, lo haya disfrutado también. Que entiendo que es un libro que te tiene que enganchar, que puede pasar por alto o ser una experiencia demasiado distinta si no conoces a Robe, pero no sé. Si le conoces me parece difícil que no te parezca, mínimo, interesantísimo que esto haya salido de su cabeza y haya tenido tantas ganas de darle forma hasta llegar a ese resultado.
Una movida. En fin.
Robe me caes muy bien, espero verte en concierto ^^
Me voy dejando esta cita del libro que me pareció muy acertada, concisa y no sé que reflejaba el cómo me sentía al pronunciar ciertas cosas que antes me movían las entrañas y ahora eran simples, eso, palabras: pág.224 "no es que haya palabras sin significado, es que la repetición les ha robado la eficacia".
Soy sincera y os digo que no sé qué esperaba. Hace tiempo ya que vengo escuchando, leyendo y consumiendo-en definitiva- muchísimo contenido sobre Robe; o que ha creado él, directamente.
Me llamaba la atención sus escritos porque en sus letras he encontrado cosas realmente poética. Esto, más luego ver lo que recita en directos y, sobre todo, el cómo lo hace (no puedo evitar admirar como recita) me hacía estar aún más curiosa de lo que pudiera haber mostrado en esta novela.
Y bueno, así me adentré en pedir entre bibliotecas y librerías este libro.
Mirad, es un libro muy curioso que no puedo evitar comparar un poco con el estilo tremendista de Celá (sin querer yo darme de intelectual, simplemente leí este año "La familia de Pascual Duarte" y hay partes en las que no puedo negarlo).
Hay imágenes muy muy violentas, descritas conscientemente.Hay locura, hay irracionalidad, hay escenas puramente desagradables...
Hay sexo, el mundo de lo primario. Aunque realmente esto no es sorprendente, conociendo a Robe y a sus temas recurrentes en sus canciones.
Hay una narración que se asimila a una corriente directa de pensamientos, cambiando de narrador (por ejemplo, en el uso muy cómico de las lombrices aunque he de decir que me quedé con muchas ganas de saber más realmente de su perspectiva, jo.
U otros casos como cuando utiliza los cuerpos celestes para acompañar visualmente la historia o volver a cambiar de punto de vista).
-me encantada como mete a los cuerpos celestes en las narraciones es que simplemente es muy muy propio de él. Darle protagonismo a la Luna y al Sol-
No lo sé, simplemente me ha parecido muy interesante. Ese viaje de una rutina y monotonía a una locura creciente, hasta llegar a una sensatez sin preocupación alguna; algo inaudito en nuestras vidas que consigue conquistar y crear un romance improvisado.
Curioso, muy curioso jajaja.
He hecho multitud de apuntes sobre esta lectura y creo que los que sean fans de este mundo lírico que crea Robe, disfrutarán de este libro.
Hay reflexiones, muchas y variadas. Unas sobre política pura y dura y otras más personales, mundanas.
Solo siento que puedo decir eso, que ha sido muy interesante. Que sin tener muy bien unas expectativas claras me ha parecido muy entrañable ya que no he podido parar de imaginar a Robe (con el cariño casi inexplicable que le tengo, dado que es un señor ya y sus ideas chocan un poco con las mías) creando este libro poquito a poquito y riéndose ante ciertas partes o quedándose releyendo asombrado por lo que acababa de crear.
No he podido parar de pensar en lo que contestó en una entrevista sobre si escribiría más novelas: "eso no lo sé, los libros no son como las canciones llevan una cantidad muy grande de tiempo y te tiene que surgir. Pero si me surge y encuentro un tema sobre el que me ilusione hablar, lo haré. Que crear libros, tramas siempre llena mucho más que escribir canciones por esa cantidad de tiempo en las que estás creándolo, en la que estás formándolo y en la que formas parte del proceso" (sin estar citado correctamente porque honestamente esto es lo que yo recuerdo simplemente).
Me pareció fascinante. La verdad que Robe siempre me parece fascinante porque creo que (para bien o para mal) contesta absolutamente desde la honestidad. No piensa mucho, simplemente dice lo que siente como real. Un poco don Severino aunque espero que sin estar loco y acabar comiendo gatos.
No lo sé. De verdad que me ha gustado. Vaya mundo que se ha montado. Vaya manera de cagarse en el sistema no solo escribiendo sino haciéndote imaginar el propio estrellato de la mierda caer sobre cada figura de poder.
Es que es simplemente Robe, no sé. Vaya personaje.
Ojalá, quien quiera que lea esto, lo haya disfrutado también. Que entiendo que es un libro que te tiene que enganchar, que puede pasar por alto o ser una experiencia demasiado distinta si no conoces a Robe, pero no sé. Si le conoces me parece difícil que no te parezca, mínimo, interesantísimo que esto haya salido de su cabeza y haya tenido tantas ganas de darle forma hasta llegar a ese resultado.
Una movida. En fin.
Robe me caes muy bien, espero verte en concierto ^^
Me voy dejando esta cita del libro que me pareció muy acertada, concisa y no sé que reflejaba el cómo me sentía al pronunciar ciertas cosas que antes me movían las entrañas y ahora eran simples, eso, palabras: pág.224 "no es que haya palabras sin significado, es que la repetición les ha robado la eficacia".
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