Cándido Candil, sacerdote más bien rellenito que prefiere pasar las horas del día leyendo y reflexionando, se ve lanzado a la aventura de su vida después de que rapten al abad de su congregación y se lo lleven a un mundo fantástico. Acompañado de unos mercenarios, deberá vivir mil y un peligros para los que no está preparado, ni ganas. Una obra que habría hecho llorar de risa al mismísimo Terry Pratchett.-
Es un libro entretenido y el personaje principal es adorable, proactivo, y más inteligente de lo que parece a primera vista, tanto dentro como fuera de la narración. Es bueno de vez en cuando leer sobre personajes que son buenos y carecen de dobles intenciones, sobre todo cuando los ponen en medio de un cast que sí. Por ese lado me recordó un poco a las películas de Paddington, las cuales me hacen feliz. :)
Por otro lado, todavía estoy procesando cómo me siento a que el reino peligroso sea básicamente los delirios de los exploradores/conquistadores de África y América vueltos realidad. Además, todos los personajes eruditos hablan igual, los mercenarios hablan igual... Curiosamente, los personajes cuando pertenecen a la clase gobernante, sin importar su especie o cultura, también hablan igual (e igual que los eruditos, encima). También estoy procesando cómo me siento al respecto de esto.
En fin, lo terminé y no me arrepiento de haberlo escuchado. Fue lindo.
Un libro de aventuras con numerosos y variopintos personajes. Empezamos por nuestro querido Cándido Candil quien es un buenazo y sus valores y lealtad te hacen cogerle cariño con facilidad. Y se viene a encontrar con el mejor grupo que podía imaginar; destaco en especial a su capitán que al principio solo te parece un fantasma y luego se va ganando su reputación, y por mi dúo favorito de hermanos, Estoque y Florete, que aportan esa diversión que viene bien en los momentos de tensión. Se hace querer el grupo en general. A pesar de que en algunos momentos me parece aburrido, es un libro que me ha gustado y con un buen ritmo de trama. Un poco triste de que no haya mucho romance, pero tampoco es que den indicios de que lo vaya a haber.