Y una vez más gracias a la plataforma #masacritica de Babelio por darme la oportunidad de leer una obra de lo más interesante. Yo diría que en este caso, más que nunca. Y a la editorial tendencias por el envío de este ejemplar.
En mi casa tenemos un robot Roomba para que vaya por todo el piso aspirando la suciedad del suelo. La llamamos cariñosamente Paquita (por lo de pa’quitar la mierda) y sé que es un dato Random que de fijo que os interesa muchísimo y que gracias a él he protagonizado el inicio de reseña más estúpido de toda la historia. La gracia está en que este pequeño aparato es hoy por hoy lo más parecido a un robot funcional que hay en el mercado, y estamos hablando de una industria que lleva trabajando años y años por conseguir hacer avanzar la robótica hasta crear entes informáticos lo más parecido posibles a los humanos. Y solo una pequeña muestra de hasta qué punto la IA está lenta implacablemente integrándose en nuestra vida cotidiana. Lleva muchos años ya presente en ella, y no solo en las roombas, también en aplicaciones tan usadas como el Google Maps o el TomTom, los correos electrónicos o las diferentes aplicaciones que nos dan recomendaciones de música, series y películas que disfrutar en nuestro tiempo libre.
“Una Historia de la Inteligencia” es una mezcla de biología, historia de la evolución, neuro ciencia, psicología y tecnología que nos enseña hasta qué punto los avances tecnológicos beben de el camino que la raza humana ha estado siguiendo a lo largo de los milenios que ha supuesto la evolución. Max S. Benett nos habla de cerebro humano, esa maquinaria fascinante y llena aún de misterios que todos tenemos, como hilo conductor para meditar sobre los avances que se han vivido, se vivirán y se están buscando en el campo de la IA, sobre un futuro y un presente que ya va a ser parte, para bien o para mal, del devenir humano. El autor nos propone un recorrido de milenios que va desde el origen de la vida hasta el presente, explorando los cinco eventos clave que han dado forma al cerebro. Enfatizando en cada uno de ellos y analizándolos, nos va enseñando cómo ha ido evolucionando con el paso del tiempo y la forma en que la IA debe buscar por lo menos equipararse a él para conseguir crear robot y herramientas avanzados. Lo cual permite que el autor nos explique cuáles son los retos a los que la tecnología y la informática se está enfrentando para poder conseguir estos avances.
El tema es interesantísimo y fascinante. Pero reconozco que a mí habido muchos momentos en los que la lectura me ha costado mucho. Te lo venden como una manera muy amena de introducirte en campos como la neurociencia, la biología o la tecnología, como si fuera una lectura ideal para personas totalmente profanas respecto a todos los temas que toca. Pero ha habido muchos capítulos y momentos (especialmente al principio del libro) que me han parecido muy difíciles de leer y de entender, a los que he tenido que dedicar mucho tiempo para poder comprenderlos mínimamente. Pienso que manejan muchos conceptos para los que creo que si que se necesitan un mínimo de conocimientos previos. Desde luego no me parece el libro tan accesible que nos venden en la contraportada. Pero aún así, si se le dedica el tiempo necesario y cada cada uno lo lee a su ritmo, al final la lectura te atrapa totalmente y aprendes mucho con ella. Una de las razones por las que la elegí para #masacritica de Babelio fue porque me pareció un tema fascinante del que apenas se nada, una lectura de esas que me ayudarían a salir de mi zona de confort y adquirir conocimientos que siendo de letras puras puras nunca he estudiado o lo he hecho muy por encima en el colegio y algunas asignaturas de la carrera. Y desde luego que lo he conseguido totalmente. Además, es cierto que hay muchos conceptos difíciles, pero el autor maneja todo esto de una manera bastante amena y didáctica que facilita mucho las cosas. Y que ilustra hasta qué punto. La evolución humana es un camino a dos bandas. El cerebro es el modelo y el profesor a la hora de crear inteligencia artificial, pero a la vez la IA puede enseñarnos mucho de cómo funciona, cuáles son los mecanismos que lo rigen y hasta qué punto está conectado con todos los aspectos de nuestra vida.
Últimamente leo por redes que se habla de la IA como un monstruo que pretende terminar con nuestro mundo, controlar a las masas y crear una sociedad fría y estandarizada, donde no haya lugar para la imaginación, la creatividad o la libertad. Personalmente yo creo que este avance Acaba de llegar, como quien dice, a otras vidas. Y que la humanidad aún está intentando aclimatarse a él, mientras esté busca su lugar en la cultura. Pero creo que es inevitable que la IA vaya formando, cada vez más, parte de nuestras existencias. El momento histórico que estamos viviendo puede compararse con lo que supuso la revolución industrial en el siglo XVIII. Se crearon nuevos puestos de trabajo a la luz de las nuevas tecnologías industriales, mientras que otros quedaron desfasados por no tener cabida en la nueva sociedad económica y cultural, que estaba apareciendo. Muchas personas perdieron su trabajo, y lo único que les quedó fue dejar que el paso de la evolución les llevara por delante, o unirse a este nuevo tren, y esto creo que es lo que ilustra el libro con bastante eficacia, además de la relación entre tecnología y cerebro. Max S. Bennett es ceo de una empresa que proporciona tecnologías IA a las mayores empresas del mundo. En ningún momento busca hablarnos de decisiones morales, y de todo lo que conlleva la IA a nivel filosófico. Su intención es solo relacionar el cerebro con la tecnología, mostrar como el uno y la otra han ido evolucionando y como la segunda debe tratar de emular a la primera. Lo suyo es darnos datos y más datos. Y bucear en los muchos datos y misterios que tenemos sobre qué es y cómo funciona la inteligencia a secas.
La máquina humana más compleja, difícil de emular y fascinante, no la ha creado ninguna persona. Porque es el ser humano en si mismo. Con todas sus complejidades, misterios y avances que ha conseguido a lo largo de la historia. Es con eso con lo que más me quedo de esta lectura.