"Soy bienvenido en el hogar de los cuervos y las alimañas que siguen a los guerreros. Soy amigo de las aves carroñeras y los lobos. No soy la dulce promesa de una vida larga en los años del porvenir, soy la promesa férrea de jamás ser un esclavo"
El gelido mando, la segunda entrega de la saga "Tierra de Héroes" en la que (para mi) ha bajado un poco la calidad y ha cambiado en ciertos aspectos con respecto a "Solo el Acero". Soy FAN de Richard Morgan, cada libro suyo lo devoro, le da unos toques que a mi como lector, me encantan. El primer libro se llevó las cinco estrellas, no es un libro redondo tiene sus cosillas, pero joder como lo disfruté. Este prometía mucho cuando lo empecé a leer, pero no llegó. Me fastidia decir estas palabras pero, me la he pegado, estoy decepcionado.
Morgan, vuelve a separar a los protagonistas, como si no hubiera pasado "nada" , es como si el primer libro solo hubiera servido para marcar a nuestros personajes con ciertos eventos que tuvieron lugar. Me dio la sensación de empezar de nuevo, aquí pone en marcha tanto la trama como a los protagonistas hacía ese objetivo final que tiene en mente, llegas a este libro y notas que la verdadera historia comienza aquí.
Empecemos por lo que me hizo restarle puntuación a este libro y algo que para mi cambió con respecto al primero: Hay unos capítulos en concreto tres de, Ringil cuando nos vamos acercando a la mitad del libro, en concreto el capítulo 19, en el que tienen lugar sus "viajes".
A mi me parecieron algo excesivos, se me hicieron lentos, densos y un poco "complejos" ahí para mi pegó un bajon la historia, me la pegué llegado este punto y curiosamente no por haber tenido altas expectativas cuando cogí el libro, sino cuando empecé a leerlo, empezó genial. Fue avanzando y daba la impresión de encaminarse a superar a su predecesor, otro dato curioso es que lo que más me gustaba eran los capítulos de, Ringil, más oscuro, dando escenas, momentos muy buenos y chocantes. Fue llegar a ese capítulo suyo y me la pegué, que por desgracia eso que me transmitió, me afectó, ya que los capítulos del resto de protagonistas fueron a más, se volvieron interesantes, ves que la historia se dirige a un destino final, por desgracia hubo algunos momentos que no los llegué a disfrutar como debería. Por suerte los capítulos de, Ringil empiezan otra vez a resurgir pasados esos "viajes".
"No hay alternativas. Vives con lo que eres. Y no dejas que tus fantasmas ocupen espacio en tu cabeza"
Pero he aquí la razón por la que le quite puntos, la decepción con este libro es simple y es compararlo con su predecesor. ¡Por que no se puede!. Hubo un gran cambio que sentí y me chocó con respecto a "Solo el Acero " y es que dio un bajón considerable en las cosas que hicieron del primero esa jodida maravilla. Me han faltado esos toques, esa garra que le da, Morgan, ese tono sin pelos en la lengua, esa crudeza y crueldad sin cortarse un pelo, esas escenas de acción que me mantenían pegado al libro pasando cada página con ansia, los momentos de cortar los clichés a hachazos para luego mearles encima sin reparos, las escenas de sexo, fuertes y explícitas. Todo esto para mi ha bajado, en algunos casos de manera considerable. ¿Empezó bien?, sí. ¿Tiene momentos al principio sobretodo que ves un poco esa garra, esa dureza y oscuridad?, sí, pero decae y, Richard Morgan me ha parecido mucho más "blando", "dócil". Para mi esta segunda parte no representa del todo lo que fue "Solo el Acero" no está ese autor que me impresionó y capto mi atención. Si hubiera leído este sin haber leído el primero, mi valoración sería distinta. ¡Pero, ojo, esto no deja de ser mi opinión, a otros os parecerá que mejora o que se mantiene!.
La historia definitivamente sufrió un poco lo que es el síndrome del segundo libro. Los acontecimientos que tuvieron lugar en esta entrega se sintieron más como una preparación para la entrega final. En realidad, no sucedió nada significativo hasta casi el final del libro. A pesar de eso, la historia se salva ya que sigue siendo "interesante".
El ritmo es lento en comparación con el primero, los puntos de vista de los protagonistas se desarrollan de manera desigual y no ocurren muchas cosas en la progresión de la trama. Hubiera preferido algo más de movimiento, en su lugar se centra más en el desarrollo del personajes, construcción de mundo, historia. Nos muestra lo que está en juego para los protagonistas, ya no hay vuelta atrás. Todo está preparado para el próximo libro. Prometiendo un tercer libro, ojalá, increíble.
"Elige tus sentimientos como lo harías con un arma. Eso es lo que significa ser Majak"
Morgan tiene una gran habilidad para logra llevar al lector rápidamente a su mundo. Sus descripciones evocan imágenes que permiten sumergirte por completo en su historia. Su narrativa es una maravilla, eso si, esta segunda entrega tiene algunos momentos que estimula las neuronas un poco demasiado xD.
El mundo que ha creado Morgan es fascinante, el elenco de personajes es genial, adoro ese ingenio y humor sardónico que muestran. Siento que esta segunda entrega me ha decepcionado fue menos oscura y brutal que la primera. Aun así, Morgan logra cierto equilibrio en la historia de manera correcta. Te atrapa a seguir leyendo. Por supuesto que tenemos algunos sucesos brutales y oscuros en la historia, con humor para equilibrar los momentos duros. No le he puesto menos puntuación debido a los detalles negativos que mencioné gracias a que la historia no está mal, se va volviendo más "interesante", pero sobretodo por que me gustó el final, promete una tercera entrega con, "La Impía Oscuridad" que me traerá más acción y movimiento hacía un desenlace esperado, quizás esa garra que le dio, Morgan al primero y que sea menos "dócil". O eso espero..
"¿Os parezco un puto esclavo? —les preguntó.
Y, aunque finalmente acabaron con él por simple superioridad numérica, ninguno de los que le oyeron hacer aquella pregunta vivió para ver el amanecer"